Verano seco para 2000 chicos: no funcionan las colonias municipales

Desde el municipio afirman que es por la deuda que la Provincia mantiene con los proveedores del almuerzo. Dicen que no puede realizarse si no se brindan alimentos. Es el segundo año consecutivo sin colonias.  
 

19 de enero de 2014 - 00:00

 En el verano más impiadoso de las últimas décadas, donde el sol castiga con olas de calor interminables agravadas por la escasez de agua y los cortes de energía eléctrica, más de 2000 chicos se quedaron sin colonia de vacaciones.

Por segundo año consecutivo, la que por nueve años supo ser la principal apuesta de recreación infantil fomentada por la dirección de Deportes, dejó de funcionar. 
Iniciadas a principios de 2004, las colonias de verano municipales fueron promocionadas con bombos y platillos desde su arranque. Incluso su creciente número de inscriptos fue celebrado por el Municipio como uno de los grandes logros de su gestión en materia de igualdad de oportunidades.
El mismo gobernador Daniel Scioli, antes de que el intendente Humberto Zúccaro se apartara del Frente para la Victoria, llegó gustoso a Pilar a tomarse la infaltable fotografía con los chicos chapoteando en la pileta del sindicato STIA.
Fue esa la última edición de las colonias de verano. La persiana se cerró en enero de 2013 y las explicaciones recaen sobre lo mismo: recorte de fondos, deudas y desinteligencias entre las órbitas municipales y provinciales.

Sin pileta
Las colonias de verano se desarrollaban durante todo el mes de enero de lunes a viernes de 9 a 12 en siete predios distintos pertenecientes a sindicatos o a clubes, todos ellos con piletas. A ellas asistían unos 2000 chicos por día. 
Para su funcionamiento, municipio y provincia se dividían las tareas. El primero aportaba la logística para el traslado de los chicos, que implicaba la contratación de colectivos, el arreglo con los sindicatos para la concesión de los espacios y la supervisión de las actividades. 
Quedaba bajo responsabilidad bonaerense el pago de los sueldos a los profesores y el almuerzo que se le otorgaba a cada chico. Pero en nombre de la crisis económica que afronta la Provincia llegó el recorte para la recreación juvenil. Política similar a la aplicada en los históricos Juegos Deportivos Bonaerenses, rebautizados “La Provincia” por Scioli, reducidos actualmente a su mínima expresión.
Consultado por esta situación, el director de Deportes de la comuna, Juan Carlos Arroyo, aseguró que el cese de las colonias de verano tiene que ver con “la falta de presupuesto de la Provincia”, dado que “hay una deuda con los proveedores que entregaban comida elaborada a los chicos”. 
Y que, por este motivo, desde el Consejo Escolar se le decidió dar prioridad al programa provincial “Escuelas de Verano” que también ofrece recreación –sin pileta- y almuerzo a los chicos (ver aparte).
En cuanto a la posibilidad del Municipio de seguir desarrollando sus colonias, quizás durante una hora menos y omitiendo el almuerzo para que los chicos que así lo requieran puedan acercarse a su colegio a recibir su plato de comida una vez finalizada la actividad, Arroyo fue categórico: “No dan los tiempos, es imposible”. 
“No es que nosotros tiramos a los chicos en la pileta, hay actividades, se organizan por grupos, no llegamos a terminar a tiempo para que los chicos lleguen a comer al colegio”, explicó.
El funcionario reconoció la importancia de brindar el acceso a una pileta a chicos que no tienen posibilidades de disfrutar de otro modo estas instalaciones y en este sentido, admitió que el programa impulsado por la Provincia no reemplaza al que fuera gestado en la Municipalidad. 
Por este motivo, Arroyo prometió “vamos a pelear para que vuelvan, vamos a hacer todo lo posible”. Mientras tanto, más de 2000 chicos deben conformarse con pasar el verano a la sombra de un árbol. 


2000 
chicos por día asistían a las colonias de verano municipales.


Escuelas de Verano 
Durante el período estival funciona en la Provincia un programa estatal de “Escuelas de Verano” a través del cual los chicos realizan actividades todas las mañanas durante tres horas en su propia escuela con profesores de educación física, para recibir más tarde su correspondiente almuerzo.  La diferencia con las colonias radica en las piletas, la principal atracción para los chicos en verano. Para muchos de los niños, ésta era la única posibilidad de acceso a una piscina teniendo en cuenta la falta de espacios públicos de dichas características en el distrito. 
 
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