por Matías Saavedra
Ya se ha convertido en una costumbre. En resumidas cuentas, un grupo de pilarenses, a los que se agrega otro del Palomar, viaja cada fin de año a la provincia de Misiones para llevar donaciones y ayuda para comunidades carenciadas. Iniciativa alimentada por los responsables de la biblioteca Palabras del Alma del barrio Peruzzotti, han provisto de libros y computadoras a dos comunidades, al tiempo que contribuyen con el trabajo humano.
Pero no todos los viajes y sus visitas a las colonias de Guavirá Poty y Paraíso durante 5 días son iguales. Cada año, los voluntarios regresan a Pilar con imborrables historias de vida, y con una visión diferente, lograda a partir de la conciencia solidaria que les despierta la provincia del litoral.
“En general, para mí el sentido principal del viaje es que la gente toma más conciencia social, se compromete más solidariamente, trabaja más por los demás”, afirma orgulloso Hernán Nemi, docente pilarense que ha sabido pulir en cada uno de los viajes, el sentido último del vínculo que cada diciembre se refuerza en su visita a aldeas misioneras. Y aquel espíritu que se despierta a más de mil kilómetros de distancia, termina impregnando a jóvenes que continúan su labor en barrios y entidades pilarenses.
“Porque cada persona que se compromete solidariamente multiplica ese trabajo. A mí me faltaría eso si no hiciera el viaje. El sentir que no le estoy abriendo las puertas a la gente a un compromiso solidario”, concluye, siendo conciente de la acción que se ha gestado a partir de estos 7 años de viajes ininterrumpidos.
Encuentro
En este último viaje, en la aldea Guavirá Poty, los visitantes se dieron el gusto de entablar un encuentro con la hermana Ivonne Pierron, una religiosa francesa que en la última dictadura militar se salvó de correr la misma suerte que dos de sus compañeras Alice Domon y Léonie Duquet, asesinadas durante la dictadura luego de ser engañadas por Alfredo Astiz. En la biblioteca de Santa Rita, la anciana, cuya vida continúa abocada a los que más necesitan, les obsequió uno de sus libros, “Misionera durante la dictadura”, con una dedicatoria muy especial. “Fue una experiencia muy fuerte por lo que significa ella en la historia de los derechos humanos en la Argentina”, remarca emocionado el docente sobre el monumento viviente de la solidaridad en la provincia de Misiones.
Metas renovadas
Luego de cada viaje, regresan con metas realizadas, y otras por lograr durante los próximos meses. “Lo más novedoso es que después de un año, cuando estaban arrancando, ya sienten la necesidad de armar comisiones directivas, de organizarse”, explica Nemi, viendo las nuevas necesidades de los pobladores.
En esta ocasión y acompañando al espíritu organizativo que se está gestando en Misiones, comenzarán con la búsqueda de una bibliotecaria para que se turne y se ocupe de las bibliotecas Palabras del Alma en Santa Rita y Paraíso.
“Eso nos trajimos como sueño de poder tener una bibliotecaria”, insiste Nemi, al tiempo que detalla que se necesitan al menos 30 personas que puedan aportar 100 pesos por mes para los viáticos de la futura bibliotecaria.
La frase
“La idea es ir a Misiones y después comprometerte a 3 cuadras de tu casa”. Hernán Nemi.
Experiencia
Bautismo teatral para los chicos
En este último viaje, se improvisaron números teatrales para los chicos de las aldeas en Misiones, pero fue en julio que un grupo pilarense llevó su magia hacia la tierra colorada donde cientos de chicos quedaron boquiabiertos. El elenco de Lila Pintitu viajó junto a la comitiva de jóvenes que llevaron ayuda al noreste del país y en cada aldea desplazaron las historias que en Pilar comparten sobre el escenario.
“Era la primera vez que veían teatro. Fue increíble. Había un silencio total, súper respetuosos”, recuerda Clarita Dellagiovanna, miembro del grupo teatral. Aún conserva la imagen de “esas caras con ojos bien grandes”. En su paso por las comunidades de Santa Rita, Paraíso y Guavirá Poty, se comprometieron a regresar en lo que podría ser una parada obligada para julio.
“De allá resalto la horizontalidad. Somos todos iguales y en cualquier parte del país somos el mismo. Cada uno tiene para dar lo que es”, agrega.
