Desalojaron a varias familias en Villa Rosa
Varias familias fueron desalojados por la policía de un predio en donde se habían instalando hace varios días, en la localidad de Villa Rosa. El operativo del que El Diario fue el único medio presente, comenzó cerca de las 7 de la mañana y se extendió por más de dos horas.
Se trata de un predio de dos hectáreas ubicado sobre la calle Palma, entre Benoit y Espoile, casi llegando a la localidad de Zelaya. Hasta allí arribaron más de 50 efectivos policiales de la Jefatura Departamental, Distrital, comisarías y destacamentos pilarenses, con apoyo de una veintena de uniformados de Infantería y de las Distritales de José C. Paz y San Miguel.
También presenció el operativo el delegado municipal, el secretario de Seguridad del Municipio y personal de Acción Social. En el lugar se había asentado una veintena de casillas, la mayoría hecha de maderas y chapas; aunque sólo siete de ellas estaban habitadas y en el momento del operativo en apenas cuatro había gente, sobre todo mujeres con sus hijos pequeños.
El operativo fue dispuesto por el Juzgado de Garantía Nº 6 y la Fiscalía Nº 4, ambos de Pilar. Se puso en marcha pasadas las 7 de la mañana cuando 25 móviles policiales incluidos colectivos y carros de traslados de personal policial, llegaron y se ubicaron a lo largo de la calle Palma.
De inmediato todo el predio fue circundado por Infantería mientras las autoridades a cargo de la coordinación del operativo dialogaron con las personas que se encontraban en las casillas. La mayoría acató la orden de abandonar a la mayor brevedad posible el lugar, llevándose sus pertenencias.
Sólo dos o tres personas intentaron resistir por algunos minutos el desalojo, pero finalmente fueron convencidos por personal municipal y policial, de que ya la orden de sacarlos de ese lugar estaba firmada y tenía que llevarse a cabo.
Casi una hora después del comienzo fue el turno de una máquina topadora que lentamente fue derrumbando las pocas casillas que quedaban. Cada montón de maderas y elementos que quedaron de los restos de las viviendas destruidas fueron prendidos fuego para limpiar el terreno y sobre todo evitar nuevos asentamientos.
Pasadas las 9 de la mañana y cuando ya quedaban solo algunas personas que aún les faltaba llevarse sus pertenencias, el grueso de los efectivos lentamente comenzó a retirarse. Sólo quedó un pequeño grupo de unos diez policías, esperando que finalizara el traslado y certificar que el predio quedara totalmente limpio.
Lo dijo el jefe de la policía
Operativo, “sin consecuencias”
El Diario dialogó con el jefe de la policía de Pilar, comisario inspector Jorge Aguilar quien explicó que el operativo se desarrolló “sin ninguna consecuencia”, excepto las “lógicas reacciones que suelen tener en estos casos por parte de las personas involucradas”.
A su vez explicó que “ante todo se les dejó muy claro que el desalojo debía llevarse a cabo sí o sí, entendiendo ellos que este predio es una propiedad privada por lo que debían abandonarla”.
A su vez Aguilar señaló que la mayoría de las familias reconoció que llegaron al lugar por “sugerencias de un vecino que en su momento identificaron, pero que después éste no se hizo cargo de sus dichos, negando totalmente dichas afirmaciones”.