“Puede ser que se les haya ido la mano con una paliza”
La familia de Miguel Ángel Durrels, el joven de 29 años que fue hallado muerto en la celda de la Comisaría 1ª de Pilar en la madrugada del lunes, tras ser detenido horas antes con marihuana, no encuentra explicaciones.
Las ofrecidas por las fuerzas policiales y que aseguran que el muchacho se suicidó en el calabozo, no logran convencerlos. Por el contrario, creen que pudo haber sido víctima de una golpiza que terminó con su vida.
En la mañana de ayer, el padre del joven, Roberto Durrels, se reunió con el fiscal que lleva adelante la causa en la localidad de Pacheco dado que por reglas del procedimiento los fiscales de Pilar no pueden instruir causas en la que podrían verse involucrados funcionarios o policía del distrito.
“Como nosotros, el fiscal cree que hubo algo raro”, aseguró Luis Callero, tío de la víctima, en una charla con el programa Código Plaza (FM Plaza 92.1). “En la comisaría nos mintieron”, sostuvo para agregar que “cuando vas a un calabozo te sacan cordones, elementos cortantes y no tiene que haber nada para hacerse daño. Es poco creíble”, remarcó. Y descartando de plano la posibilidad de un suicidio, recordó que: “era un pibe que amaba la vida”.
En cambio, considera –al igual que el resto de la familia- que en la comisaría “se abusaron de él”. Y en este sentido, sospecha que “puede que se les haya ido la mano con la paliza y terminó en esto, por eso no nos mostraron el cuerpo”.
Hasta el momento, los familiares no pudieron ver el cadáver. “Nos dijeron que estaba en Lomas de Zamora y recién lo podemos ver el jueves cuando termine la autopsia”, afirmaron.
Dudas
De acuerdo a la versión policial, Durrels fue detenido por el Servicio de Apoyo Policial (SAP) el domingo en cercanías de la estación de trenes con 78 gramos de marihuana. Según afirmó el titular de la dependencia policial, Fernando Marques, a El Diario: “estaba comercializando”.
Sin embargo, la familia lo pone en duda y asegura que “nunca nos mostraron testigos ni la droga que estaba vendiendo”. Al padre, que llegó desde su Entre Ríos natal apenas conocida la noticia, “le mostraron un sobre donde supuestamente estaba la droga ahí cuando fue a hablar con el comisario”.
El horario en el que se produjo la detención también es una incógnita para los allegados. Si bien desde la comisaría aseguran que la aprehensión fue a las 15, cuando recurrieron al hospital Sanguinetti a fin de constatar si había algún registro del paso del joven por el lugar, les confirmaron que el informe médico llamado “precario” consta que data de las 12.44.
De acuerdo a la versión policial, el joven fue hallado muerto cerca de las 3 de la mañana en la celda que compartía con otro aprehendido con quien, según la versión transmitida a la familia, “estuvo fumando un cigarrillo y tomando una gaseosa”. No obstante, acerca de la muerte de su compañero, el hombre habría declarado no haber visto nada porque estaba durmiendo.
Cabe recordar que desde hace meses los calabozos de la Comisaría de Pilar están inhabilitados para alojar detenidos debido a su deterioro. Según Marques, Durrels estaba “en tránsito” dado que el lunes debía ser interrogado por el fiscal Eduardo Rodríguez, de la UFI especializada en drogas ilícitas, antes de quedar en libertad.
Hombre de campo
“Barchi”, como lo conocían sus allegados, era oriundo de Ibicuy (Entre Ríos) y se desempeñaba como petisero en el club de polo Las Overas, sobre la ruta 28, donde también vivía. Al terminar la temporada de ese deporte volvía a su ciudad natal donde viven sus padres y algunos de sus hermanos. Era soltero y no tenía hijos.
“Era un pibe laburador, nunca tuvo inconvenientes con la policía, no tenía antecedentes, no conocía una comisaría”, afirmó su tío y si bien no niega que “haya tenido alguna cantidad de marihuana para consumo”, descartó que se haya dedicado a la venta.
“Hablamos con el patrón –aportaron- y nos dijo que el domingo a las 10 de la mañana salió a comprar a un barrio que está llegando a Rodríguez y nunca más apareció, nos dijo que era una excelente persona”.
La Secretaría de Seguridad optó por el silencio
Losada: “No tengo nada para decir”
Consultado por El Diario por esta situación, Juan Carlos Losada, secretario de Seguridad del Municipio, de quien depende el Servicio de Apoyo Policial que produjo la detención, se negó a dar detalles sobre las circunstancias en las que se produjo la aprehensión de Miguel Ángel Durrels.
“Es un hecho lo suficientemente grave que no admite ningún comentario de mi parte”, manifestó el funcionario para agregar que “no tengo nada que decir sobre un procedimiento que termina con un fallecido”.
Pese a que es habitual en el área promocionar las actividades que realiza el SAP a través de la gacetilla municipal, entre las que preponderan las aprehensiones por tenencia de drogas (se produjeron más de 600 detenciones por droga desde que se creó el SAP), en este caso insistió en mantener en reserva detalles como horario y lugar del procedimiento.
“El tema es demasiado delicado como para ventilarlo. No soy quien tiene que dar información, la justicia está interviniendo”, sentenció y aseguró estar “a disposición de todo lo que la justicia requiera”.
Por su parte, el titular de la Jefatura Distrital de la Policía, Jorge Aguilar, consultado al respecto respondió: “no puedo dar ningún tipo de información hasta el jueves, que se conozcan los resultados de la autopsia”.
No obstante, confirmó que a raíz de la irregular utilización de los calabozos de la Comisaría Pilar 1º pese a estar inhabilitados: “ya está interviniendo la auditoría de asuntos internos” del Ministerio de Justicia y Seguridad.