El orgullo quedó subcampeón
A la despedida de Derqui/Monterrey le faltó la frutilla del postre. La crónica del desmembramiento de un plantel anticipado, desde hace un par de meses, no pudo tener el final ideal.
La Fusión cayó 72-60 en el tercer y definitivo encuentro de la definición del título del Torneo Oficial 2013 de Primera División organizado por la Asociación de Básquet Zárate-Campana.
Entonces, la defensa de la corona de 2012 llegó hasta el subcampeonato. Ciudad de Campana, bajo el mando del pilarense Marcelo Asturiano es el nuevo monarca de la competencia.
Igualmente, el triunfo y el bicampeonato no hubieron cambiado el destino de seguir cada uno por su rumbo. Hubiera sido el final con otra conquista, pero la tristeza igual habría invadido a todos los integrantes de este grupo.
Por eso se explica ese abrazo gigantezco que se dieron entre todos cuando terminó el choque en Campana. Los saltos, los cánticos “soy de Derqui, yo soy” que casi tapaban la celebración del local.
Algún desinformado habrá pensado que los chicos de Derqui no entendieron que perdían una final.
Lo que sucede es que terminó una etapa. La más gloriosa del Rojinegro en sus más de 60 años de historia. Y se disuelve también un grupo de amigos, que disfrutó de jugar al básquet durante 2 temporadas.
Dos títulos en 2012 (Oficial y Clausura) y el ascenso al Torneo Federal desde el Provincial de Clubes, en 2013, fue su legado.
El partido
En cuanto al tercer juego, Derqui/Monterrey salió sin dar ventajas. Aprendió de lo sucedido el viernes y no regaló el primer tiempo.
Igualmente, fue cerrado y le faltó la sintonía fina para poder dar el golpe. El local, con Género y Trovellesi marcando el paso, se adelantó 20-15 en el primer cuarto.
En el segundo cuarto, los derquinos buscaron a Rubén Runke en la pintura y el Toro respondía llegando a pasar al frente 27-26 con libres de Leandro Hasenauer.
Sin embargo, Ciudad tenía respuestas en sus chicos. Francisco Santini y un triple de Damián Iglesias le daban ventaja de 34-29 en el entretiempo.
En el complemento, la lucha era titánica en los tableros. Runke se fajaba con todos, sacó a Cominguez por 5ª falta y obtenía réditos al descanso de Género.
Nicolás Medina y Hasenauer se acoplaban con los triples, pero Ciudad volvía a reaccionar con Santini para seguir adelante 50-47.
En el arranque del último acto, Alejandro Irigoyen tomó la posta. Su uno contra uno llevó a la Fusión a ponerse abajo por la mínima (52-51).
Era la hora de la definición, era el momento de dar la estocada, pero no apareció el juego fino. No cayeron los triples que habitualmente entraban, no lograron hacer el pase extra y en defensa, se descontrolaron cuando fueron a presionar a campo entero.
Fue el final para un sueño que se hizo realidad durante 18 meses. Pero que ya quedó grabado en la memoria de los derquinos.
La despedida
Que se repita
“Me voy conforme por la entrega del equipo. Esta vez no se nos pudo dar, pero nos vamos con la frente alta. Ojalá algún día nos podamos volver a juntar todos e intentar repetir lo que se consiguió”, señaló Leandro Hasenauer.
Año inolvidable
“Me voy orgulloso de haber podido ponerme esta camiseta. Fue un año inolvidable, hay que ver de donde partimos y dónde llegamos. Quiero agradecerle a los directivos que confiaron en mí y a la gente que siempre me apoyó. Me voy muy contento por el gran grupo que me tocó compartir”, destacó Rubén Runke.
Todo termina
“Fue el final que tenía que ser. La verdad, uno no está triste por haber perdido una final, sino porque uno sabe que este proceso y este grupo de amigos se terminó. Hoy uno esta triste por eso, el resultado era lo de menos”, sentenció Nicolás Medina. “En estos 2 años este plantel ganó 2 campeonatos, clasificó para un Federal, más no se puede pedir. Yo me voy muy triste porque hoy se separa un gran grupo de amigos”, completó.
Asturiano tuvo desquite
Marcelo Asturiano fue el técnico pilarense que ganó el título en este 2013 y significó la primera coronación para el surgido en Sportivo en la Asociación Zárate-Campana. Justamente conduciendo a Derqui/Monterrey se había quedado a las puertas del título en 2005 y 2006. Ahora le tocó celebrar con el Rojinegro enfrente. Otro pilarense que integró el plantel de Ciudad fue Nicolás Laugas, que será refuerzo de Atlético en el Provincial de Clubes.