Este año la venta de caña con ruda marcó un nuevo récord
Como cada 1º de agosto, los vecinos más tradicionalistas pasaron por el bar “El Laucha”, en Pilar, para tomar la correspondiente copita de caña con ruda, especial para ahuyentar los malos espíritus y garantizar la buena salud.
Este año, la venta de botellas se disparó hasta alcanzar un récord. Según Tito Lucas, propietario del histórico bar que el próximo 9 de octubre cumplirá 60 años (lo festejará con un show), a las 9 de la mañana ya llevaba vendidas 40 de las 45 botellas preparadas. De más está decir que poco después, se le agotó el stock. El año pasado se habían vendido 35.
“Ha venido gente nueva, pasaban para trabajar y se tomaban una copita”, explicó Lucas, que además de atender el bar que heredó de su padre, es un destacado guitarrista y supo participar en más de diez ediciones del Festival de Cosquín con Pilar Dúo.
“La tradición se compone en la fe que uno tenga. Yo tomando esto no me enfermé en todo el año”, aseguró.
Cabe destacar que es uno de los pocos lugares que mantiene por estas latitudes la tradición popularizada en el Litoral.
Origen de la tradición
La costumbre popular indica que la ingesta de caña con ruda limpia los males y protege a quien la consume. Así, la bebida busca espantar los males del invierno y también prepara el cuerpo para los ardores del verano.
De todas maneras, la designación de la fecha está emparentada con la festividad de la Pachamama originaria del Noroeste dado que precisamente es el 1º de agosto el día que se honra a “La Madre Tierra”, fuente de fertilidad en los campos y la buena cosecha.
Por otra parte, la costumbre de ingerir caña con ruda tiene su origen en la cultura guaraní del Litoral del país y se cree que el rito nació en la época de la conquista a partir de las condiciones climáticas que presenta el mes de agosto.
En consecuencia, los chamanes se abocaban a la preparación de medicinas hechas a base de hierbas y licores para paliar la situación. Los guaraníes fueron los primeros en descubrir las propiedades medicinales de la ruda macho, vegetal que a su vez carga con buena fama si de repeler las malas ondas se trata.
El cruce de las dos tradiciones, tanto la litoraleña como la del noroeste argentino dieron como resultado la costumbre que hoy continúa vigente en buena parte del país, como en Pilar.
Parroquiano
“Fui uno de los primeros en llegar para tomar la copita de caña con ruda. Siempre hago una paradita en este bar”. José.
“Hace tres años que la tomo y la verdad que me va, mejor imposible. Así que vine para no cortar la racha”. Omar.