En la ciudad de Rosario, un grupo de pilarenses está por estas horas dando una mano con las tareas de rescate, prestando colaboración en el caso de la trágica explosión de un edificio ocurrida en la mañana del martes, catástrofe que ya se cobró al menos 13 vidas.
Ramón Pared, jefe del Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Pilar, se encuentra allí junto a dos efectivos de la institución, conformando un grupo de tareas encargado de rastrear la presencia de damnificados bajo los escombros, utilizando tecnología de avanzada.
Ayer, en diálogo con los programas Materia Prima y Código Plaza (FM Plaza 92.1), Pared indicó que “desde anoche –jueves- estamos trabajando con unas sondas especializadas para buscar cuerpos por detección de temperatura y sonidos”. Los tres bomberos pilarenses llegaron en reemplazo de personal de Mercedes, para formar equipo con otro trío, pero de General Rodríguez, quienes son los dueños de dicha cámara.
“Nos convocaron por esa tecnología, es la única sonda que hay en la zona”, comentó Pared, explicando sobre el artefacto que “es como un cable, una fibra óptica que tiene una pequeña cámara. Donde ven un hueco nos mandan con la cámara para buscar el lugar indicado antes de seguir removiendo. Tenemos otra que es como una varilla de 5 metros con una cámara en la punta, se introduce en los huecos y se revisa el panorama antes de empezar a escombrar. Hacemos ese trabajo específico”.
Los hombres pasaron la noche del jueves al viernes sin dormir, trabajando de manera incansable con la esperanza de encontrar vivas a las personas desaparecidas. No obstante, desde que ellos llegaron aparecieron tres víctimas fatales más, dos de ellas gracias a las cámaras.
Esperanzado
Con respecto a las tareas de ayer, el jefe de bomberos de Pilar comentó que en la mañana “apareció un sótano que tiene unos 30 metros cuadrados, bajó la gente apuntalando pero no encontraron nada”. Sin embargo, fue optimista al afirmar que “es un trabajo en equipo, en el que hay que tener mucho cuidado porque puede haber probabilidades de que haya gente viva: ese sótano estaba intacto, si hubiese habido alguien se habría salvado. Además se busca a gente joven y falta llegar hasta más subsuelos, recién estamos en la planta baja”.
A lo largo del día, la excavación continuó hasta llegar a un tercer subsuelo (ver aparte). Eso sí: el trabajo es lento y engorroso, ya que como explicó Pared “en una noche la pila de escombros habrá bajado un metro y medio, se va muy de a poco”.
Con respecto a los rescatistas, señaló que “hay un grupo de 70 personas entre soldados y gendarmería que cada media hora se van turnando, hay gente durmiendo en muchos lugares, como en la playa de estacionamiento de un supermercado”. Y agregó: “Nosotros somos seis que estamos sin dormir, y yo soy el responsable operativo del grupo, si se necesita hacer algo me lo piden y los muchachos hacen el trabajo con la cámara”.
Sobre esto, añadió que de haber alguna persona viva dentro de lo que quedó del edificio “la cámara tiene sonido y sensor de movimiento, además de la imagen. Las esperanzas nunca se pierden”.
Sigue la búsqueda
En la jornada de ayer, los rescatistas llegaron hasta el tercer y último subsuelo del edificio, donde funcionaba un depósito con bauleras en la cual podría haber sobrevivientes. Mientras tanto, vecinos de los edificios linderos al complejo destruido volvieron en forma temporaria a sus hogares para recuperar efectos personales livianos, tal como dispusieron las autoridades provinciales y locales.
Por otra parte, el juez correccional 7 de Rosario, Juan Carlos Curto, citó a declarar a directivos de la firma Litoral Gas en la causa por la explosión que dejó 13 muertos y 8 desaparecidos.