La ciudad vive el boom del locro para celebrar el 25 de mayo

Rotiserías, clubes, restaurantes y panaderías ofrecen el tradicional plato criollo como especialidad del día. Desde 30 pesos, los pilarenses pueden disfrutar de una porción del guiso en casa.
sábado, 25 de mayo de 2013 · 00:00

En los últimos años, las comidas patrias fueron ganando terreno entre las preferencias de los argentinos. El aporte del turismo y la revalorización de la gastronomía casera explican en parte el fenómeno que el día de hoy aflora en su máxima expresión.

Los tradicionales locros antes reservados solo para la cocina familiar este 25 de mayo invaden restaurantes, rotiserías, locales de comida y hasta panaderías.

Los pizarrones no pudieron esperar y ya durante el día de ayer comenzaron a anticipar el plato del día de la fecha. Homenajeando las tradiciones, en el 203º cumpleaños de la Patria llegó la clásica comida norte preparada a base de maíz y que encuentra tantas variantes como regiones hay en la Argentina.

Expertos en la materia, desde La Tucumanita (Víctor Vergani 578) cuentan con su propia tradición. Solo dos veces al año, los 25 de mayo y los 9 de julio, abren las puertas al mediodía. Todo sea por el locro.

“Queremos rescatar las costumbres de los pueblos de ir a buscar el locro del mediodía con una ollita”, explicó Claudio Sosa, propietario del lugar, para agregar que “en siete años que llevamos abiertos notamos que cada vez más gente gracias al turismo interno, tras haber probado platos autóctonos, busca más este tipo de comidas”.

En cuanto a la receta, Sosa aclaró que “acá hacemos la receta del locro tucumano”, que contiene maíz, poroto, zapallo plomo o japonés, carne, chorizo colorado y panceta.

A quienes les guste el mondongo, la versión criolla también está entre las posibilidades. Y los más conservadores, que prefieran el locro en su versión más liviana, pueden volcarse al Guaschalocro, donde el maíz es reemplazado por pedazos de choclo. La porción en todos los casos cuesta 36 pesos y promete ser abundante.

 

Para llevar

Las rotiserías también se volcaron al plato patrio incluyéndolo dentro de su menú del día algo que difícilmente ocurre en fechas no señaladas en el calendario. En la parrilla Don Roberto del 11 de septiembre y Bolívar la porción cuesta 35 pesos y según Javier, el cocinero, no hay ingrediente que se haya escatimado.

Rabo, cuerito de chancho, patitas de cerdo y chorizo colorado serán de la partida. Ante el éxito en oportunidades anteriores donde dos ollas no fueron suficientes, una más se sumó en esta oportunidad. “La última vez que lo hicimos a las tres de la tarde no había más, así que esta vez preparamos más para quienes lo quieran comer a la noche”, explicó el cocinero al tiempo que revela parte de su secreto: “lo hago en mi casa, a leña, porque sale más rico”.

Las panaderías también se sumaron a la movida pro-locro. En El Molino, sobre Pedro Lagrave y Juan Manuel de Rosas, se tomaron varios días para promocionar la especialidad del 25.

En este caso, la porción cuesta 30 pesos y juran que “no se van a quedar con hambre” quienes se animen a probarlo.

 

Al tradicional plato caliente se le sumarán, desde ya, los pastelitos y los churros para acompañar el chocolate caliente. Si ambas especialidades reposteras tienen salida durante todo el año, se preparan para duplicar la demanda durante la jornada de hoy. Si de precios se trata, cada pastelito cuesta 4 pesos y la media docena de churros 14.

 

30 a 45

pesos cuesta la porción de locro en rotiserías, restaurantes y panaderías en Pilar.

 

En los barrios

Las ollas a beneficio

Para clubes de barrio, sociedades de fomento y entidades sociales de todo tipo, el locro se convierte en una buena fuente de recaudación. A precios populares, muchas instituciones ofrecerán durante toda la jornada el tradicional plato criollo. El dinero recaudado será útil para volcarlo a distintas obras de las propias entidades.

Asimismo, en centros de jubilados el locro será un motivo de reunión para la tercera edad, con fiesta gaucha incluida.

Sin fines benéficos pero con el mismo entusiasmo, en el buffet del club Atlético hoy se sirve el locro “El Rancho” (Ituzaingó 759). La porción cuesta 45 pesos, especialidad del chef Marcelo Patiño.

“No hace falta reservar, los que quieran pueden acercarse directamente”, promete Santiago Noguera, dueño de la concesión, y asegura: “no se van a arrepentir”.

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