Con tecnología y know how local, científicos argentinos lograron clonar con éxito la yegua de un crack del polo argentino que se encontraba en pleno apogeo deportivo. Nació el pasado 24 de octubre en un hospital de alta complejidad equina localizado en Solís, Provincia de Buenos Aires, solo tres meses después de que muriera su “originante“. La llamaron Silvina Luna.
El ADN del animal fue sometido a una “prueba de DNA” en Argentina y EE.UU. para certificar que los perfiles genéticos de ambos animales fueran idénticos.
El proceso para obtener este clon se inició en 2011 con la toma de muestras de los tejidos de la yegua. Las células extraídas de las mismas fueron cultivadas en el laboratorio de Kheiron, en Parque Austral de Pilar, y fusionadas con un óvulo al que le retiraron la información genética.
Los embriones obtenidos fueron transferidos al útero de una yegua y, tras 11 meses de gestación, nació la potranca. Un caso de éxito que no es la constante en los procedimientos de clonación a nivel local e internacional.
“Nos demandó un año obtener el embrión que preñó y llegó a destino. Hay que tener en cuenta que la clonación es un proceso sumamente imperfecto e ineficiente, de ahí su costo”, sostuvo Alejandro Aguado, CEO de Kheiron, una empresa de biotecnología dedicada a la reproducción equina, con fuerte foco en el desarrollo de tecnologías de clonación de caballos de polo, salto y Endurance, entre otros.
“Nuestro orgullo es que toda la tecnología y know how utilizado en Kheiron son 100% argentinos”, destacó su directivo.
De tal palo…
El clon no es una copia imperfecta del original. Es una copia fiel, con idéntica carga genética. Pero, ¿Condiciona el medio las habilidades que desarrollará el clon? “No hay suficientes certezas sobre este tema, pero la tendencia parece indicar que logran buena performance: hay caballos cuarto de milla clonados que son campeones y caballos de salto que logran alta performance. Una de las razones por las que los clientes optan por la clonación es para conservar el capital genético del animal originante. En el caso de las yeguas, aumentás la capacidad reproductiva porque continuás teniendo crías del clon, que tienen la misma riqueza genética del originante “, destacó Aguado.
Consultado sobre la proyección de la empresa, Aguado aseguró: “No le vemos un límite en la medida que sigan abriéndose nuevos mercados y se sumen experiencias exitosas. Que haya un clon jugando por primera vez en la historia la Triple Corona y montado por el mejor jugador del polo argentino es un hecho singular, que impacta en la credibilidad y éxito de la clonación”, sostuvo Aguado refiriéndose a Show Me, la yegua clonada de Adolfo Cambiaso.”
A su vez, agregó que “esto lo vemos no solo en el mercado local sino también en las competencias de salto en Europa, en las de Cuarto de Milla, en EE.UU., y en el Endurance, en los Países Árabes.”, agregó.
Algunos beneficios de la clonación
• Aumentar la capacidad reproductiva: las yeguas de alto valor generan un 50 % menos de embriones durante la temporada de polo. Al clonarlas y utilizarlas como reproductoras se multiplica su capacidad para producir embriones.
• Generar clones de caballos castrados o con lesiones severas: a partir de la clonación se generan copias idénticas de caballos que han perdido su capacidad reproductiva para luego poder utilizarlos como padrillos.
• Conservar la genética de caballos de edad avanzada o sin vida: la clonación permite utilizar las células que han sido preservadas y generar nuevas combinaciones y líneas de sangre a partir del entrecruzamiento con nuevos padrillos.
El dato
Show Me es el primer caballo clonado que juega al polo en el mundo. La montó Adolfo Cambiaso, de La Dolfina, en el Abierto de Hurlingham pasado.