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Una plaza de Villa Rosa, convertida en depósito de autos abandonados

Son 10 vehículos incendiados y removidos de calles y rutas. El dueño de la grúa los había alojado provisoriamente en el predio frente de su vivienda. Pero ahora promete sacarlos.
24 de enero de 2013 - 00:00

Una queja de vecinos terminó con el resultado más esperado. Después de permanecer durante seis meses en la plaza 11 de Febrero de Villa Rosa, 10 vehículos comenzaron a ser removidos y llevados a un depósito. Eran autos que fueron encontrados incendiados en las calles y que un vecino debió optar por dejarlos en el predio público a la espera del camión del depósito. Pero este nunca apareció hasta que, ahora, por fin llegó ayer la orden de retirarlos.

Todo comenzó hace unos seis meses. Como siempre, Miguel Braña, quien comanda la grúa que retira automóviles de los accidentes viales en Villa Rosa, acudió al pedido de vecinos que denunciaban la presencia de autos en la vía pública. “Empezó el temporal, los depósitos estaban cerrados, ahí encontramos uno y otro, se fueron acumulando y me quedó solo tener que depositarlos acá”, señaló el hombre, que también vive frente a la plaza.

La última semana los vecinos decidieron poner fin a este cúmulo de autos que no solo trajo ratas y hasta una víbora que se paseó por la plaza, sino también personas que se juntaban a drogarse por las noches.

“En el fin de semana vienen muchos chicos. No vamos a esperar a que pase algo para sacar estas cosas y los vecinos, nadie se quiere meter a reclamar”, dijo a El Diario Alejandra Gareca, vecina del predio ubicado en la esquina de De La Carcova y Rezabal.

“Fui a hablar a Pilar y no tuve respuesta”, continuó Antonia Cabrera, cuya casa da a la plaza.

Mientras comenzaban a retirarse los autos, la mujer explicó que “le estamos haciendo un favor al hombre que trae el auto porque si se llega a caer un chico y se clava un fierro en el cuerpo o en la cabeza, al hombre lo matan”.

 

Múltiples culpas

La permanencia de los 10 autos en el lugar durante varios meses tuvo una serie de factores que conspiraron sin saberlo para perjudicar el espacio verde de los chicos del barrio. Los vehículos, abandonados en la vía pública, tenían como destino el depósito judicial, pero éste se encontraba sin lugar disponible.

“Cuando estaba disponible el depósito, el camión no venía y así fueron quedando”, señaló Miguel Braña, dueño de la grúa. Por su parte, los vecinos aclararon el tema: “Que no se entienda que es una guerra de vecinos, simplemente que estamos cuidando el espacio verde que es de los niños”.

Juntos pudieron hacer que el lugar fuera limpiado para que los chicos volvieran a jugar con total libertad en la plaza.

 

La frase

“Los vecinos tienen toda la razón del mundo. Tal es así que me están dando una mano. Si ellos no apechugan, los demás cambianse abren de piernas y me dejaron solo”. Miguel Braña, dueño de la grúa.

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