Otra vez tuvo un final abrupto. Esta vez, más cerca de la meta que el año pasado y cuando parecía que ya nada lo podía frenar. Rompió y cambió el embrague de su Toyota Hilux en pleno desierto, quedó suspendido sobre una roca inmensa y volcó dos veces. Pero Roberto Naivirt abandonó en la 12ª etapa del Rally Dakar Perú-Argentina-Chile 2013 por un problema en los inyectores de su camioneta. Parece increíble después de sobreponerse a tanto, pero finalmente fueron los fierros los que marcaron el final de la experiencia y el delvisense volvió a ver frustrada su ilusión de completar el desafío automovilístico más duro del planeta. “Apareció un problema en el kilómetro 50 de la especial. Llegamos hasta el kilómetro 70 en el primer control de paso y estuvimos hasta las 3 de la mañana tratando de arreglarlo pero no pudimos. Pensamos que era la bomba, pero al final no. Eran los inyectores”, contó Naivirt, que habló con La liga tras su abandono y a minutos de emprender el regreso a Del Viso.
- ¿Ya se puede hacer un balance de lo que dejó la carrera?
- Todavía no, no sé. La verdad es que estoy muy dolido, tengo mucha bronca e impotencia. Por ahí todavía no es tiempo para hacer un balance, está todo muy fresco y sigo con mucha bronca por haber quedado afuera. Por ahora no se puede hacer un balance, pero seguramente en unos días ya tendremos todo más claro.
- En las redes sociales era constante el apoyo de la gente, ¿influyó eso durante la carrera?
- A uno le da mucha alegría y fuerza para seguir. También nos llamaron de algunas radios nacionales y todavía no puedo creer la fuerza que tomó esto, y el apoyo que recibimos de varios puntos del país. Es más, creo que hay cosas que desde acá no las estamos viendo claras, así que el balance se hará una vez que lleguemos a Del Viso. Pero el cariño de la gente nos motivó mucho y también nos duele haber quedado afuera porque había muchísima gente que estaba pendiente, ilusionada y sufriendo a la par nuestra. Igual, los fierros son así. Uno sabe que la carrera se puede terminar en la primera etapa o el último día, a pocos kilómetros de la llegada.
- Pese al abandono, ¿el Dakar venía saliendo como lo habían planeado?
- Sí, la verdad que por ese lado estábamos bien, nos vamos conformes. El segundo día tuvimos un problemita increíble, pero después la camioneta funcionó como estábamos esperando y nos ubicamos bien en el clasificador. Después vino el segundo vuelco y ahí se complicó un poco todo. Pero el funcionamiento de la camioneta salió como lo planeamos.
- ¿Cuáles fueron las complicaciones?
- Rompimos un embrague en la segunda etapa y no tenía por qué romperse porque ni siquiera lo habíamos usado, prácticamente. No habíamos hecho nada de arena, pero falló, empezó a quemarse y tuvimos que cambiarlo en medio del desierto, desarmar todo y perdimos 6 horas. Pero después tuvimos etapas bastante buenas y fue positivo.
- Se dice que el Dakar es una gran familia, ¿este año cómo fue el trato con los demás pilotos?
- Siempre hay cosas para destacar en el Dakar. Son carreras con muchas anécdotas y donde se hacen muchos amigos, con pilotos no tan conocidos, como yo, y otros más famosos como el Pato Silva o los hermanos Di Palma. Hicimos una buena amistad con Lucio Álvarez y su navegante, y también con otros pilotos argentinos con los que compartimos varios Dakar. Eso es lo lindo de todo esto, lo que uno va cosechando año a año.
- Ahora se piensa en el regreso a Del Viso y ¿también en el Dakar 2014?
- Sabemos que hay cosas para mejorar todavía, pero eso se verá cuando volvamos. Hay que ver el presupuesto para el próximo año porque la camioneta quedó muy golpeada. Hay que hacer un balance muy minucioso y trabajar más, porque evidentemente en algo nos estamos equivocando. Hay que ver en qué nos estamos equivocando y qué armamos para el 2014.
Recibimiento
Anoche, al cierre de esta edición, Roberto Naivirt arribaba a Del Viso y era recibido por vecinos, amigos y familiares.
La 402, indestructible
Promediando la carrera, después de la 10ª etapa, la camioneta de Roberto Naivirt empezó a llamar la atención por su estado de destrucción. Después de dos vuelcos, la Toyota Hilux terminó visiblemente dañada y, como continuaba en carrera aún sin parabrisas, el delvisense fue entrevistado por la cadena Fox. “El primero fue en una etapa de arena, caímos de costado en una duna. Y el segundo fue en La Rioja, faltando 100 kilómetros para el final del especial, en una curva de 90, de dos peligros, que se pasó por alto y cuando la vimos ya estábamos encima”, contó Roberto a La liga, sobre los vuelcos. “Se destalonó una rueda trasera y dimos un vuelta limpita. Por suerte el chasis, la alineación y todo lo que es mecánico quedó impecable. La verdad que la camioneta no sufrió para nada en chasis y dirección, funcionó muy bien”, describió Naivir, tras su abandono.
