Hace unos días trascendió la noticia de la participación de la Defensoría del Pueblo provincial y la de Pilar en los controles del cumplimiento de los pliegos para la repavimentación de la ruta 6. Para esta tarea, Adrián Salvador Maciel fue designado como responsable de realizar el seguimiento de las obras junto con vecinos de la zona y el ente provincial.
Ayer por la mañana, el funcionario se dirigió a la ciudad de Cañuelas, donde se reunió con vecinos de la ruta y con otros organismos, como los bomberos voluntarios, con quienes recorrió unos 100 kilómetros de la calzada para constatar los lugares más deteriorados, que deberán ser hechos a nuevo.
“Me llamaron la atención los lugares que estaban bien, que eran 200 o 300 metros”, explicó sobre el estado del asfalto.
“Todo el tiempo hay que zigzaguear porque uno se encuentra con tachos, de día, de noche tenemos los accidentes, y se tiene que cruzar hacia el otro lado, por tierra bajando el zanjón, que con lluvia no se puede”, continuó su relato.
Maciel también explicó que la tarea de fiscalización tendrá un actor importante, el vecino: “Están muy comprometidos con la causa. No va a ser fácil ni para los vecinos ni para nosotros, entonces si no estamos organizados y bien comunicados y en constante verificación, va a ser muy difícil el tema”.
Resultados
Su tarea se volcará en un documento que deberá elaborar mensualmente para confirmar si las obras se están llevando a cabo correctamente, cuyo tiempo estimado será de cinco años. Dos de ellos llevarán las tareas de repavimentación de los 180 kilómetros de longitud y ensanchamiento, como también de la construcción de 150 kilómetros de banquina y obras complementarias.
Los restantes tres años estarán destinados al mantenimiento y conservación de la obra que se iniciaría en el mes de abril.
Para esta tarea de mantenimiento se dispondrá de unas 6 balanzas públicas de las cuales 3 serán administradas por Vialidad y las restantes serán provistas por el gobierno provincial y estarán bajo el control de los municipios. “Hay distritos que ya dijeron que no, que no pueden solventar la mantención”, mencionó Maciel tras el encuentro de ayer. En 15 días recorrerán e inspeccionarán los restantes kilómetros de la ruta 6.
La voz de los vecinos
Una ruta que esperaba obras
La ruta 6 fue construida entre las décadas del 60 y el 70, con el propósito de aliviar los accesos a la ciudad de Buenos Aires del tránsito pesado. Hace una década que se realizaron obras de repavimentación, pero luego comenzó a verse el deterioro de la ruta.
La suma de accidentes de tránsito y la gravedad de estos alertó a los vecinos, como así a los automovilistas frecuentes que circulan por la zona, al punto de cortar en varios tramos del trayecto de los 120 kilómetros de la ruta. Tanto es así que se organizaron puebladas para pedir por nuevas obras.
“Pertenecemos a las distintas localidades que esta ruta atraviesa, y actuamos de manera apartidaria, pero innegociable: no aceptaremos “remiendos”, “parches”, ni soluciones de corto plazo... Eso ya se hizo”, expresan los vecinos, testigos del resquebrajamiento del asfalto que según ellos es comparable a los daños de un terremoto.
Luego de varios reclamos y de aprobarse el endeudamiento por parte del gobierno provincial para la repavimentación y el ensanchamiento de la ruta 6, se llamó a licitación por un total de $ 1.391.892,956 a pagar con bonos.
En septiembre pasado se licitaron las obras para la repavimentación y el mantenimiento de los 120 kilómetros de la ruta 6 que comprende los partidos ubicados entre la ruta Nacional 12 y la ruta Provincial 215.
Desde distintos espacios políticos y de las agrupaciones vecinales alzaron la voz al conocer que varias de las empresas que se adjudicaron los subtramos de la obra que deberá finalizar en dos años, son las mismas que tuvieron a cargo su construcción y a quienes les otorgan la culpa del mal estado de la ruta.
En la web
Los vecinos de la ruta armaron un blog para comentar los problemas en las distintas partes del camino: http://vecinosruta6.blogspot.com.ar.
