No descartan cortar los comedores escolares por falta de pago

Es la opción más drástica que baraja el Consejo Escolar. La Provincia debía cancelar ayer una parte de la deuda. Pero no cumplió. Reemplazarían a los proveedores chicos por otros con capacidad financiera.
viernes, 3 de agosto de 2012 · 00:00

Ayer, bien temprano, el tesorero del Consejo Escolar de Pilar, Darío Pascual, volvió a consultar vía internet las cuentas que el organismo tiene en el Banco Provincia. El resultado fue el mismo que en los últimos días: la decepción que, rápidamente, se va convirtiendo en desesperación.

Pese a las promesas, el gobierno de la Provincia de Buenos Aires volvió a incumplir ayer con el pago de una parte de la deuda que mantiene con los proveedores del servicio alimentario escolar que abastecen a los comedores que funcionan en las escuelas del distrito.

Esa nueva postergación va acortando los límites y poniendo más cerca una decisión que empieza a ganar terreno dentro del menú de opciones: la de suspender el funcionamiento de los comedores escolares.

Pascual aseguró ayer esa decisión recién comenzará a ser analizada firmemente a fines de la semana que viene, si es que, al igual que hasta ahora, la Provincia sigue sin depositar los fondos comprometidos.

 

Opciones

Ayer por la mañana, en una entrevista radial con el programa Diario X, Pascual había asegurado que tiene tres opciones para paliar la situación actual. Las llamó plan A, B y C.

El primero es, sencillamente, esperar que la Provincia finalmente cumpla el pago de una parte de lo que adeuda a los proveedores de comida antes de que termine la semana que viene. De esa manera, con sólo abonar la mitad de la deuda del mes de marzo –lo que debía suceder ayer- los proveedores estarían en condiciones de seguir brindando el servicio, aunque con las mismas restricciones que rigen desde hace un tiempo: porciones más chicas y sin fruta dos veces por semana.

El plan B ya es un poco más drástico. Implica desplazar a los proveedores más chicos, sin capacidad de mantener el servicio mientras esperan el pago. En ese caso, deberían ser reemplazados por empresas más grandes, con espalda financiera para hacer frente por su propia cuenta a los vaivenes económicos de la gestión de Daniel Scioli. Pascual aclaró que no se trataría de un castigo a las pymes, sino de una imposición no deseada de las circunstancias.

El plan C, por último, no sería afrontado por el Estado ni por las empresas: los únicos perjudicados serían los chicos que comen en las escuelas.

Según explicó Pascual en la entrevista radial, en ese caso habría que decidir si se corta el almuerzo, que sólo alcanza a una parte de los alumnos, o las meriendas reforzadas, que se distribuyen entre todos los alumnos de los niveles inicial y primario de las escuelas públicas.

Pascual aclaró que antes de tomar esa decisión deberá consultarla tanto con el resto de los consejeros escolares como con los directivos de los establecimientos educativos.

Actualmente, la merienda reforzada incluye leche y facturas. Y según advirtió Pascual, la idea en principio es no tocar el servicio en los jardines de infantes.

 

Arrastre

La deuda que mantiene el gobierno provincial con los proveedores locales es de 16 millones de pesos. Corresponde a los meses de diciembre, enero, febrero, marzo, abril, mayo, junio y julio.

Aunque el cupo de Pilar es para 14 mil chicos, son 18 mil los que reciben sus raciones diarias en los distintos comedores escolares. Es que hay escuelas en las que los cupos son para 200 chicos y están recibiendo la ración 400.

El problema empezó a fines del año pasado, cuando la deuda que mantenía el Gobierno bonaerense con los proveedores era de 6 millones de pesos.

En mayo último, la deuda era de 8 millones y tras varios reclamos y el depósito de parte de la deuda, el servicio continuó, pero con un plan de emergencia. Pero ahora, la situación parece estar llegando al límite.

 

Fondos 

El tesorero del Consejo Escolar, Darío Pascual, se mostró confiado en que la semana que viene la Provincia cumpla con el pago de los proveedores de comida. Según el funcionario, pese a lo delicado de la situación financiera, la administración Scioli recibió recientemente una ayuda de la Nación –con la que terminó de pagar el aguinaldo- y fondos extraordinarios de los Bingos.

Parte de ese dinero, dijo Pascual, irá a los proveedores de todas las áreas. Él espera que entre ellos estén los del servicio alimentario.

 

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