El plan de embellecimiento urbano diseñado para el centro de Pilar avanza al ritmo lento que le imponen las lluvias. Las condiciones climáticas adversas que se iniciaron casi en simultáneo con el comienzo de las obras aplazaron los tiempos previstos. No obstante, ya se colocaron las primeras rampas en esquinas.
En la intersección de Lorenzo López y Víctor Vergani ya pueden verse señales de un plan -mucho más ambicioso- para mejorar la estética y las condiciones de accesibilidad del centro de Pilar.
Apurando los trabajos en la breve tregua que otorgó el clima durante esta semana, el Municipio alcanzó a colocar las primeras rampas para discapacitados. En total, son seis las esquinas que ya se encuentran en obra, listas para ser rellenadas con hormigón.
“Las veredas se rompen y se dejan preparadas, y como son de hormigón peinado hay que dejarlas secar, por eso estamos demorando”, afirmó la directora de Obras Particulares, Lorena García, en diálogo con El Diario. Y adelantó que si bien el plan contempla la instalación de rampas en 22 esquinas, “vamos haciéndolo de a poco para que no quede todo Pilar roto”.
Precisamente, en cuanto a la reacción de los frentistas ante los trabajos que implican la destrucción de las esquinas originales, reconoció que “muchos nos preguntaron cuándo se terminan los trabajos pero en general la respuesta fue buena, entendieron que se trata de una mejora y que el tiempo no nos está ayudando”.
Respecto a los plazos previstos, si bien esta primera parte del plan contemplaba entre 60 y 90 días para su ejecución, debido a las condiciones climáticas, García estimó que en la actualidad, “esperamos que termine a fines de octubre”.
La intención del Municipio es crear a través de la colocación de las nuevas rampas una suerte de corredor que conecte a sitios específicos del centro de Pilar como oficinas estatales, el Banco Provincia, la terminal de colectivos y la Escuela 501.
Así, el proyecto incluye todas las esquinas ubicadas entre las calles Fermín Gamboa, Alsina, Tucumán y Chacabuco. Una etapa posterior contempla ir extendiendo el mismo plan a las localidades, aunque no se establecieron plazos concretos para ello.
Tal como explicaron desde el Municipio, las veredas dañadas serán renovadas por paños, respetando un diseño uniforme por zonas, de modo tal que si se necesitara alguna reparación se cambia sólo el paño y no toda la vereda.
Para hacer extensivo el plan, desde la Comuna salieron a buscar la colaboración de empresas privadas que estén interesadas en colaborar con la construcción de rampas a cambio de colocar su nombre en ellas.
Financiación
Los vecinos deberán pagar las obras
Los trabajos fueron licitados por un valor de 499.000 pesos, el máximo monto establecido para una licitación privada. Si bien durante el lanzamiento del plan el municipio reconoció no tener definido aún si las obras serían facturadas a los frentistas, en los últimos días se confirmó que los vecinos deberán pagar los arreglos tal como lo establece la Ordenanza 107/81.
El pago sería a través del impuesto de Mantenimiento de la Vía Pública y Servicios Generales, ex ABL. De todas maneras, el propio intendente aseguró que la medida no se aplicará en el corto plazo sino hasta que hayan concluido los trabajos y de tal forma que no tenga gran impacto para el bolsillo de los frentistas.
Cabe recordar que en 2008 el municipio hizo un intento por intimar a los vecinos a que arreglen sus propias veredas –como indica la legislación local- aunque apenas un 10% de los vecinos respondió a la medida.
