La caña con ruda, un clásico para pasar el invierno

La tradición marca que cada 1º de agosto hay que tomar un vaso de dicha bebida para ahuyentar los malos espíritus. El bar “El Laucha” continúa con la costumbre desde hace 60 años.
jueves, 2 de agosto de 2012 · 00:00

“Julio los prepara, agosto se los lleva”, afirma la frase popular y para contrarrestarla, una tradición que se repite cada 1º de agosto: arrancar el día ingiriendo un vaso de caña con ruda en ayunas.

Como lo viene haciendo desde hace casi 60 años, el bar “El Laucha” abrió la jornada con la promesa de ayudar a sus clientes a ahuyentar los malos espíritus y garantizar la buena salud. Se trata de uno de los pocos lugares que mantiene por estas latitudes la tradición popularizada en el Litoral.

“Esa es la costumbre del boliche ‘El Laucha’, toman la caña y se van”, afirmó Tito Lucas, dueño del lugar e hijo de El Laucha quien fundó el boliche ubicado en Venancio Castro y Pelagio Luna, en Pilar, hace 58 años.

No obstante, la tradición en Pilar ya lleva más de 60 años teniendo en cuenta que antes de su ubicación actual, “El Laucha” funcionó detrás de la Iglesia Nuestra Señora del Pilar.

Lucas, en una entrevista con el programa radial Materia Prima (FM Plaza 92.1) confirmó que sobre las 8 de la mañana ya llevaba vendidas 17 de las 25 botellas que preparó para la ocasión. Cabe aclarar que horas después agotó el stock.

De todas maneras reconoció que en los últimos tiempos la costumbre fue perdiendo seguidores, tanto que hoy se vende el 50% menos de botellas que hace unos años.

“Antes éramos un montón y hoy quedan cinco bares en el centro de Pilar”, apuntó el propietario. De todas maneras, destacó que no son pocos los que siguen concurriendo al bar para tomarse un trago antes de seguir viaje para el trabajo.

 

Caña mágica

La costumbre popular indica que la ingesta de caña con ruda limpia los males y protege a quien la consume. Así, teniendo en cuenta que agosto es el mes más frío del año, la bebida busca espantar los males del invierno y también prepara el cuerpo para los ardores del verano.

De todas maneras, la designación de la fecha está emparentada con la festividad de la Pachamama dado que precisamente es el 1º de agosto el día que se honra a “La Madre Tierra”, fuente de fertilidad en los campos y la buena cosecha.

Resabio de la mitología incaica, la festividad de la Pachamama originaria del Noroeste argentino que ha ido expandiéndose a distintas zonas del país.

Por otra parte, la costumbre de ingerir caña con ruda tiene su origen en la cultura guaraní del litoral del país y se cree que el rito nació en la época de la conquista a partir de las condiciones climáticas que presenta el mes de agosto, caracterizado por grandes lluvias y un frío intenso que provocaba enfermedades en los pobladores.

En consecuencia, los chamanes se abocaban a la preparación de medicinas hechas a base de hierbas y licores para paliar la situación. El líquido debía beberse con el comienzo de las lluvias, época coincidente con el mes de agosto de nuestro calendario.

Los guaraníes fueron los primeros en descubrir las propiedades medicinales de la ruda macho, vegetal que a su vez carga con buena fama si de repeler las malas ondas se trata. Tanto que se recomienda tener al menos una planta en cada vivienda para espantar las malas energías.

El cruce de las dos tradiciones, tanto la litoraleña como la del noroeste argentino dieron como resultado la costumbre que hoy continúa vigente en buena parte del país, entre ellas Pilar.

 

Dos años de estación 

La preparación del potente brebaje también tiene sus secretos. Es que según marca la tradición, el mismo debe prepararse el 1º de julio del año en curso o incluso de anteriores. Tal parece ser el caso de bar pilarense “El Laucha” donde, según su propietario, la bebida cuenta con dos años de estación antes de ser ofrecida a los clientes.

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