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Se encadenan y acampan en plena calle para exigir justicia

Lo hizo Claudio Milens, padre de Carla, asesinada a los 19 años. Lo acompañan familiares de otras víctimas. Pide explicaciones por la demolición de la casa donde mataron a su hija.
23 de mayo de 2012 - 00:00

Familiares de víctimas de la inseguridad reclaman justicia. Lo hacen encadenados, un campamento improvisado en plena calle Rivadavia, frente al Municipio, desde ayer a las 8.30.

La protesta la encabeza Claudio Milens, padre de Carla, la joven de 19 años que fue asesinada en junio último, cuando regresaba a su casa desde el trabajo.

El reclamo central de Milens es que se encauce la investigación, que se quedó sin imputados por falta de pruebas. A su vez, reclama que se encauce a funcionarios municipales por demoler la construcción abandonada en la que hallaron el cuerpo de su hija, una escena del crimen que no estuvo disponible para el trabajo de los peritos.

Durante las primeras dos horas de protesta, el encadenamiento fue sobre la vereda de la plaza 12 de Octubre. Pero al no recibir respuestas, cortaron por completo el paso al tránsito sobre la calle Rivadavia, frente al Palacio Municipal. Allí permanecían anoche, con las carpas en las que pensaban pernoctar.

Pero todo resultó en vano, ya que desde el Municipio les comunicaron que el intendente Humberto Zúccaro no se encontraba en Pilar y el subsecretario de Obras Públicas, José Kastelic, al que Milens culpa por la demolición, no está autorizado para hablar.

En la protesta, Milens está acompañado por Cristina de los Santos, madre de Yanina Lovera de 20 años, que fue hallada muerta a golpes en mayo de 2011, en un camino que une el Parque Industrial de Pilar con la ruta 6. También están Germán Soriano, hijo de Desiderio, de 73 años, fallecido a raíz de los golpes que recibió durante un robo en septiembre último y Susana Aguiar, madre de Gisella Vallejos, que en el octubre de 2000 fue asesinada y arrojada a un descampado a pocas cuadras del centro de Pilar y cuyo asesino podría recuperar la libertad a seis años de haber recibido una condena a 14.

 

Pacífico

Bajo una tenue llovizna, Milens, Soriano y Aguiar, se encadenaron entre sí sobre la vereda, frente al palacio comunal. De los Santos fue la encargada de cebarles mates, sin despegarse de al lado de ellos.

A través de un megáfono, Milens contó el caso de cada una de las víctimas y reclamó la aparición de Kastelic para que explicara por qué ordenó la demolición de la escena del crimen a pocos días del hallazgo.

“Que salga y explique por qué tomó esa decisión obstruyendo a la Justicia y borrando todas las pruebas o que diga quién lo mandó a hacerlo”, lanzó Milens y remarcó: “Enterró a mi hija junto con las pruebas de quienes la mataron”.

Desde el Municipio, se acercaron para ofrecerle café y saludar a los familiares de las víctimas, pero las respuestas que los familiares exigen, nunca llegaron.

Luego de 120 minutos de reclamo, Milens lanzó: “estamos cansados de ser pacíficos y ustedes nos tomen por idiotas”.

Allí, encadenados unos a otros, caminaron hasta el medio de la calle Rivadavia, cortando la arteria por completo.

“No queríamos hacer esto por respeto a la gente, pero nos toman el pelo y queremos terminar con los encubridores y la corrupción en el Municipio de Pilar”, disparó Milens, que volvió a disparar contra Kastelic, denominándolo como “el pequeño Bin Laden”.

Al mismo tiempo, el padre de Carla lanzó molesto: “Desde acá adentro (apuntando al municipio) dicen que cambiamos la vida de nuestras hijas por dinero y quiero que sepan que nosotros no la cambiamos por nada y por eso exigimos justicia”.

 

Acampe

Pasado el mediodía se sumaron familiares y amigos de las víctimas y Miriam Basualdo, hija de otra víctima que en marzo del año pasado murió por un derrame cerebral causado por una golpiza, al salir del mismo bar del que salía Soriano al ser atacado.

A las 15 cuando los empleados del Municipio cerraron las puertas del edificio, la esperanza de que alguna autoridad se acercara a dialogar se fue diluyendo. Pero el reclamo se fortaleció.

Fue entonces cuando la mamá de Carla, Analía Palatnik, pidió que trajeran dos carpas para armarlas sobre la calle Rivadavia y quedarse hasta hoy y de esa manera no cortar el reclamo.

“Teníamos pensado retirarnos a las 20 y volver mañana (por hoy) a las 8.30, pero decidimos quedarnos a pernoctar aquí hasta que nos atiendan”, aseguró Claudio Milens.

En tanto, lanzó: “Es una vergüenza que hagan esto, que nadie salga a dar la cara, la verdad que no lo entiendo, pero nosotros nos vamos a quedar acá hasta que alguien nos dé respuesta.

Otra oferta que rechazó Milens fue una charla con empleados del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia de Buenos Aires, que desde el municipio le aseguraron que le llevarían su reclamo al gobernador Daniel Scioli. Pero la respuesta del padre de Carla fue, “que llamen a Scioli y yo hablo con él, sino no me soluciona nada hablar con dos empleados”.

Al mismo tiempo, Milens volvió a pedir el dialogo con el titular del Organismo Provincial para el Desarrollo Sostenible (OPDS), José Molina, a quien calificó como “un hombre que se preocupa por la gente y que tiene llegada directa al gobernador”. Anoche, negociaban la presencia de Molina para levantar el acampe a cambio de una audiencia con Casal.

 

Juicio político 

Ayer en el reclamo de justicia, uno de los pocos políticos que se acercó a dialogar con los familiares de las víctimas fue la concejal oficialista Liliana Alfaya.

La funcionaria aseguró que lo hizo en carácter de forista, por ser la presidenta del foro de Seguridad de Del Viso.

Tras hablar con Claudio Milens, padre de la joven asesinada, Alfaya no descartó la posibilidad de pedir “el juicio político a uno de los fiscales que tuvieron a su cargo la investigación, señalando: “por lo que me cuentan fue aberrante cómo manejaron las pruebas y todo el caso”.

 

El nombre de la calle 

En medio del reclamo, los padres de las víctimas lamentaron que desde el Honorable Concejo Deliberante (HCD) se debata cambiarle el nombre a la calle Rivadavia, “en vez de preocuparse por las cosas graves que pasan”, aseguró Susana Aguiar, madre de Gisella Vallejos. En tanto, Claudio Milens lanzó a través del megáfono una propuesta a los ediles: “por qué no le ponen a la calle Pilar insegura ya que a nuestras hijas las mataron y aún los crímenes siguen impunes”.

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