Padres impiden que un adolescente sea reincorporado a la escuela

Lo habían suspendido tras el intento de incendio de la Dirección del establecimiento. Vecinos del barrio Monterrey reclamaron medidas de seguridad para evitar el vandalismo.

17 de abril de 2012 - 00:00

 

Los consejeros escolares Pascual y Espíndola, ayer, en diálogo con los padres.

 

Una veintena de padres de alumnos que asisten a la escuela primaria Nº 15 del barrio Monterrey, de Derqui, se movilizaron frente al edificio para evitar que un alumno que había intentado incendiar la Dirección sea reintegrado a clases en la escuela donde también funciona la secundaria Nº 11.

Los padres que se hicieron presentes dialogaron durante una hora con los consejeros escolares Darío Pascual y Damián Espíndola y con el subcomisario Sergio Artigas. Les acercaron su preocupación por una posible represalia por parte del ex alumno y su familia, y manifestaron su descontento por la falta de medidas de seguridad en los alrededores del edificio. Las autoridades responsables prometieron medidas urgentes.

 

Mala conducta

A fines de marzo, un adolescente había intentado incendiar la Dirección del establecimiento, según informó una fuente de la escuela. “Está comprobado que el hecho estuvo premeditado. Roció con nafta la Dirección y la incendió”, dijo el consejero escolar Darío Pascual. Sobre el caso, “no se sabe bien quién fue, porque quien lo vio no quiere decir nada ni declarar”, dijo a El Diario un directivo de la escuela. La mala conducta del joven y este último episodio que lo vincula directamente, empujaron a las autoridades a suspenderlo.

El último jueves vencía el plazo de restricción que se le había impuesto al alumno, por lo que el viernes 13 el chico ya podía ingresar a clases. Fue ese mismo jueves que los padres del joven se presentaron al lugar y habrían amenazado al director para que no dejara al alumno fuera de la escuela. A pesar de la áspera reunión que mantuvieron en las afueras del edificio, la última decisión la tendrían los inspectores.

Finalmente en la mañana de ayer, desde la Inspección General de Escuelas comunicaron a los directivos de la escuela 15 de Monterrey que el joven ya no forma parte del alumnado de la institución.

Sorpresivamente se suspendieron las clases los días viernes 13 en los dos turnos y el lunes 16 en el de la mañana. Si bien el motivo fue el de desinfectar el establecimiento, muchos creen que la suspensión de las clases se debió al temor del regreso del turbulento alumno.

“Si no venía nadie a responderle a los padres, habían amenazado con  tomar la escuela”, dijo una integrante del personal de la misma.

 

Padres preocupados

En la mañana de ayer, los padres rompieron el silencio. “Nadie quiere denunciar porque le tienen miedo”, señaló en la reunión una de las madres. Según los vecinos, se trata de un joven de 16 años que vive en el barrio El Triángulo de Derqui, ubicado a 15 cuadras del edificio de la escuela secundaria.

“Muchos padres no quisieron firmar en su momento porque conocen a la familia y no quieren que les hagan nada”, dijo una de las madres que dialogaron con el subcomisario Artigas.

Fueron ellos quienes manifestaron al uniformado y a los consejeros escolares su temor por la presencia del joven en las inmediaciones. “Mi nena llora y no quiere volver a la escuela. No estoy segura en mi trabajo sabiendo que en el mismo lugar donde estudia mi nena está este loco”, mencionó otra de las presentes.

Desde el Consejo Escolar, en tanto, se comprometieron a llevar el caso a la justicia. “Vamos a asesorarnos con abogados para presentar la denuncia”, dijo uno de los consejeros escolares, al tiempo que se prometió el cerramiento del edificio, tal como lo reclamaban los padres tiempo atrás. 


Constantes ataques

Una escuela blanco del vandalismo

Los vecinos, los padres de los alumnos que asisten a la escuela, los consejeros escolares y el personal auxiliar, todos coinciden en que el edificio de la escuela 15 de Monterrey es muchas veces vulnerado por jóvenes que utilizan el edificio de baño y cometen destrozos con las instalaciones.

“Desde chiquitos hasta adolescentes, ingresan fuera del horario de clases, suben al techo. Cada mañana nos encontramos con basura, ha habido droga y hasta eses en el patio y en el tanque de agua”, comentó una de las auxiliares que se encarga de la limpieza del lugar, una tarea que en los últimos años se ha tornado más que complicada “Siempre encuentran la maña para dañar la escuela”, mencionó.

Es que a muy pocos metros del lugar hay una cancha de fútbol donde se organizan torneos por la tarde. “O rompen las mallas de las rejas o saltan para usar el patio de baño”, mencionó el consejero escolar Damián Espíndola. “Esto fue siempre así. Yo cursé acá y lo recuerdo”, siguió. “Hace 15 días subieron al techo y rajaron el tanque”, mencionó Darío Pascual señalando las averías que desde dentro del edificio se pueden ver sobre el techo de vidrio. Desde la Policía, el subcomisario Artigas señaló que es tarea de los vecinos y de la Policía cuidar la escuela y el barrio. “Yo me comprometí a venir, ahora comprométanse ustedes a ayudarnos avisando cuando ven movimientos extraños por la zona”, dijo el titular del destacamento de Monterrey. Por su parte, prometió que se hará un patrullaje más intensivo en los alrededores de la escuela.

 

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