Reformas a la Escuela 4: espera que valió la pena
El renovado frente de la escuela de Fragata La Argentina y Cañonera Tortuga.
Debieron transcurrir tres años para que finalizaran las reformas edilicias de la Escuela Nº 4 del barrio Villa Verde de Pilar. Pero esa larga espera, fomentada por las suspensiones temporales de pago al contratista, y condimentada con robos en el establecimiento, terminó hace un mes.
Hoy se luce el edificio de la esquina de Fragata La Argentina y Cañonera Tortuga. Todo su exterior e interior pintado a nuevo, flamantes aulas y dependencias para docentes, baños nuevos, incluido uno para discapacitados, gas natural, agua corriente, cloacas, estufas y ventiladores en todas las aulas, instalación eléctrica completa, sala de Informática, y hasta una biblioteca con WI-FI.
Tiene una matrícula de unos 700 alumnos entre dos turnos, casi todos de Villa Verde, Villa Buide y Peruzzotti.
“Luego de tanta angustia hoy tenemos la escuela que añorábamos, queremos agradecerle al constructor por su gran paciencia y al Consejo Escolar que iba a La Plata siempre a reclamar la liberación de los pagos”, comentaron la directora Marcela Aragone y su vice Margarita Assis.
El peor momento de la escuela -próxima a cumplir 130 años de vida- fue el año pasado, cuando en tres oportunidades los delincuentes ingresaron a robar aprovechando los resquicios de la construcción. Otras veces, en el mismo sector que daba a la calle, fue aprovechado por parejas.
Los carteles de pliego, licitación, y obra adjudicada se colocaban pero al cabo de meses se retiraban hasta que finalmente los trabajos, aunque a lento ritmo, terminaron en febrero.
Mejoras
Se hicieron cuatro aulas imprescindibles, dos en un primer piso y dos en planta baja. A su vez en la planta alta se construyó una oficina. Todos sus pasillos fueron recubiertos con frisos, mientras que las luminarias son de última generación y la instalación eléctrica se hizo nueva, habida cuenta que más de una vez las lluvias desnudaron goteras y hasta alguna pared electrificada.
“Ahora, los docentes tienen su propia dependencia, luego hay otra para gabinete psicopedagógico, y al lado de la dirección se hizo un baño completamente nuevo”, agregaron las docentes.
El de los baños era otro tema y, a diferencia de antes, hoy los chiquitos de 6 a 8 años tienen el suyo, y lo mismo para los de 9 a 12. Tampoco falta el sector para las maquinarias de servicios, y otro para depósito.
Segunda etapa
Si ya reinaba la alegría entre el cuerpo docente, todo se potenció con la visita de Silvina Gvirtz, la ministra de Educación bonaerense.
Llegó sorpresivamente el pasado 18 de enero y, luego de inspeccionar la obra, les preguntó a las directoras qué más necesitaban. Así, le pidieron que se techara el patio porque los chicos se mojan con la lluvia.
“Bueno, entonces vamos a seguir con las necesidades de esta escuela, así que ya se sume como futura obra el patio cubierto”, le dijo la funcionaria de Daniel Scioli a uno de sus inmediatos colaboradores.
Sin embargo la experiencia demuestra que los tiempos de la Dirección General de Cultura y Educación no son paralelos a los reales. No obstante, ante esa seria posibilidad, las directivas Marcela Aragone y Margarita Assis coincidieron en que “hace pocos días, desde el área de Infraestructura del Consejo Escolar nos confirmaron la obra de techado, o sea que nuestro reclamo ya está en curso”.
De ser así, el presidente del Consejo Escolar, Javier Girado, y el consejero Darío Pascual, señalaron que los trabajos comenzarían a mediados del ciclo lectivo.
“La autorización ya está, ahora habrá que ver si será responsable la misma empresa que hizo las reformas, y eso es algo que queremos averiguar”, dijeron los funcionarios.