Aguiar acompaña todos los meses a familiares de Carla y Yanina.
A más de once años del crimen de su hija, Susana Aguiar –madre de Gisela Vallejos, la joven de 18 años que fue asesinada el 26 de noviembre de 2000-, aún lucha por evitar que el autor del hecho salga en libertad. Para tal fin, esta mañana llegará a Pilar una funcionaria provincial que podría servir de nexo para lograr conocer en detalle la situación actual del único condenado.
“Es un equipo multidisciplinario de ayuda a las víctimas, que llega desde La Plata encabezado por la licenciada Silvia Pérez –comentó la mujer en diálogo con El Diario-. Espero que nos puedan dar una mano, esa es la idea, ojalá sirva para ayudar a otros”. En este sentido, ya está confirmado que del encuentro participará la madre de Yanina Lovera, joven de 19 años asesinada en mayo del año pasado.
La visita se logró gracias las gestiones ante Silvia La Ruffa, subsecretaria de Planificación del Ministerio de Justicia y Seguridad, “quien está en contacto conmigo y ha escuchado mi reclamo”.
Cabe recordar que el asesino de su hija, Carlos Leiva, fue detenido en 2004 y condenado a catorce años de prisión, condena que cumple en la Unidad 31 de Florencio Varela. Sin embargo, la sentencia no está firme y el temor de Aguiar es que consiga la libertad a través de la aplicación de 2x1. Es más: la mujer cree que incluso ya podría estar en libertad.
“Yo les conté que necesito saber qué ocurrió con el asesino de Gisela –expresa-. Voy a llegar hasta el último recurso, la Corte de Suprema de la Provincia, porque no tenemos información. Se supone que está preso, pero si se le aplica o aplicó el 2x1, existe la posibilidad de que incluso ya esté libre, por eso necesito saber esto”. Y advirtió que “voy a apelar, el caso está en Casación desde 2006, cuando se conoció la sentencia de los jueces”.
De hecho, Susana Aguiar se acercó a los tribunales para informarse sobre el estado de la causa, siendo notificada de la posibilidad que existe de que Leiva recupere su libertad. “Yo fui personalmente al Tribunal Nº6 y me contestaron que me van a avisar, encima tienen la mala costumbre de maltratar a los que estamos de este lado, parece que el delincuente es un señor. Hay que insistir”.
Incluso, pidió ayuda a la Asociación Madres del Dolor buscando apoyo en su causa. A su vez, reafirmó que “si está libre no me voy a quedar sentada tranquila, voy a hacer todo lo que tenga a mi alcance en la Justicia”.
Codo a codo, el mismo dolor
Mientras lucha porque el asesino de su hija no quede en libertad, Susana Aguiar participa de las marchas en pedido de justicia por los crímenes de las adolescentes Yanina Lovera y Carla Milens, ocurridos en mayo y junio de 2011, respectivamente.
“Es lo mínimo que puedo hacer –aseguró-, a Yanina y a Carla las mataron como a un perro y no hay derecho a que los asesinos estén libres…”. Comparando los hechos con caso de Gisela, su madre señaló que “estamos hablando de 11 años de diferencia y siempre pasa lo mismo: no investigan, se ríen de la gente, no les importa nada. Yo, tantos años después, tengo que seguir con esta historia, que ya debería estar cerrada al menos judicialmente, pero no es así”. Y agregó: “Yanina y Carla merecen justicia y acá nadie se hace cargo”.
