El próximo martes comienzan las clases en Pilar y con ellas, un nuevo sistema educativo en provincia.
Siempre buscada, la consecución de la calidad es la meta que se proponen alcanzar los responsables de llevar las riendas de la educación. En el ciclo lectivo que está por comenzar se completarán los seis años de la nueva Escuela Secundaria, sistema que desplazó al nunca bien ponderado Polimodal, tan emparentado con las políticas de la década del ’90.
En entrevista con El Diario, Patricia Luna, licenciada en Calidad de Gestión de la Educación, expresó que en el distrito “los profesionales de la educación pilarense siempre están dispuestos a capacitarse, a seguir aprendiendo”.
-¿Cómo ve a la nueva escuela secundaria, ahora que se completarán los 6 años?
-Estoy de acuerdo con los lineamientos propuestos para el nivel medio. Lo veo como el momento de la unificación, de terminar con la dispersión de las estructuras, títulos, criterios de evaluación, organización institucional, disparidad en la calidad, etc.
-¿Le parece acertada la nueva división de modalidades?
-Sí, todos deseamos y esperamos que la escuela secundaria sea “una escuela a la que todos quieran ir”, y para que ello ocurra la oferta debe ser amplia, buena y variada.
-¿Qué dejó el Polimodal, tras casi 15 años? Fue muy criticado desde su nacimiento…
-El Polimodal no fue bien recibido por las distintas partes que conforman la comunidad educativa. Aunque se consideraba favorable en cuanto a la extensión del período total del ciclo, su diseño curricular estaba definido desde la primaria, por lo cual se “primarizó” el nivel medio. Así, la educación secundaria quedó desdibujada y desarticulada de los subsiguientes niveles, terciario y universitario, y obviamente del mundo del trabajo. Con el Polimodal se limitó la incorporación de conocimientos.
-¿Los jóvenes salen de la escuela con una preparación adecuada para la vida universitaria?
-Es mi deseo que ésta sea una pregunta cada vez menos frecuente. Es hora de que se articulen esfuerzos, propuestas y recursos educativos disponibles para la capacitación e integración de los saberes, dejando de lado cuestionamientos a cada uno de los niveles inferiores.
Sobre esto, agregó que “los jóvenes salen y saldrán con una preparación adecuada para la vida universitaria si cada uno de los involucrados en los procesos de enseñanza y aprendizaje de cada uno de los niveles educativos hace lo que tiene que hacer, preguntándose continuamente si es la mejor manera en que puede hacerlo”.
De calidad
Con respecto a la tan deseada calidad educativa, posando la lupa sobre el distrito Luna expresó: “No tengo ninguna duda de que en Pilar hay educación de calidad, tanto en escuelas de gestión pública como privada, y también en las de gestión municipal, que ofrecen una variada multiplicidad de opciones. Los profesionales de la educación pilarenses siempre están dispuestos a capacitarse, a seguir aprendiendo. Prueba de ello fue la masiva concurrencia, de alrededor de mil docentes, al último Congreso de Educación organizado por el Polo Educativo”.
A su vez, la especialista agregó que “hay educación de calidad en tanto y cuanto cada uno de los actores lleve a cabo acciones responsables, criteriosas, pensadas y no improvisadas, comprometidas, con autocrítica y deseos de mejora continua. Necesitamos acciones que no sean sólo con el objetivo de ‘retener’ a los jóvenes, sino con intenciones de formar para la ciudadanía, pensando a la educación como derecho y bien social”.
Según la delvisense, “la calidad educativa no se mide por los que quedan afuera por un ‘alto nivel académico’ al cual no llegan, sino por el grado de inclusión y permanencia mediante la utilización de estrategias pedagógicas y herramientas de calidad”.
Perfil
Patricia Luna es docente desde hace tres décadas, y Licenciada en Calidad de Gestión de la Educación, graduada de la Universidad del Salvador. Vive en Del Viso desde 1981, es casada y tiene tres hijos.
