El último adiós. Amigos y familiares despidieron a Carsín en el cementerio local.
El ambiente del fútbol local despidió ayer al mediodía los restos de Heber Carsín, coordinador general de Fénix, que falleciera en la tarde del domingo en un accidente automovilístico en Punta Indio.
Familiares, amigos y compañeros de trabajo acompañaron al cortejo fúnebre hasta el cementerio municipal de Pilar. Allí descansará teniendo las camisetas de Fénix, Atlético Pilar y su querido Atlanta.
Al Uruguayo fueron a darle el adiós muchos amigos, entre ellos José Luis Pepuño Ponce de Léon quien fuera DT del Cuervo y además formara dupla técnica con Carsín. Como así también el periodista Eduardo Rossi, amigo del coordinador albinegro.
También lo hicieron ex jugadores que tuvieron a Heber como entrenador en diferentes equipos de la Liga Escobarense. Bien temprano, los jugadores e integrantes del cuerpo técnico de Fénix, quienes el lunes le “regalaron” el triunfo que obtuvieron en Claypole, también se acercaron para el último adiós a uno de los Alma Mater que tuvo fuerte influencia en el armado del actual equipo. Y antes del partido, le rindieron un sentido homenaje con un minuto de silencio y todos los 18 que estuvieron en cancha llevaron un brazalete negro.
Entre los dirigentes despidieron a Carsín, César Mansilla, presidente de la subcomisión de fútbol del club, Alberto Beto Acosta, ex jugador y manager de la institución de Pilar.
Carsín falleció a los 56 años en un accidente de tránsito en la ruta 11, a la altura de Pipinas, Partido de Punta Indio, cuando regresaba de la Costa Atlántica junto a su pareja Elsa Luna, quien murió en el acto.
Heber trabajaba como coordinador general del fútbol de Fénix y fue técnico del equipo en 2 ocasiones. La primera en la temporada 2002/03 de la Primera D conformó dupla con Pepuño Ponce de León y en el Clausura 2007 lo hizo junto al Beto Acosta, pero ya en la C.
La trayectoria deportiva del Uruguayo fue larga en el torneo doméstico dirigiendo a varios equipos y consiguiendo la primera estrella a Atlético en la Liga Escobarense en 1993.
Tras dirigir a otros equipos en el ámbito local durante las décadas de 1970 y 1980, Heber fue entrenador de Juventud Unida de San Miguel, en la D; y de Argentino de Merlo, en la C, a mediados de los años ‘80.
Catorce años estuvo ligado a Fénix, por el que rechazó varias ofertas para dirigir otros clubes. En algunos momentos se alejó, pero no pudo soportar estar lejos del fútbol y de los colores negro y blanco que lo atraía.
Siendo coordinador, el Uru siempre tuvo un lugar de fuerte influencia en las cuestiones futbolísticas de la institución pilarense.
Pero el adiós llegó y el dolor seguirá en la intimidad de la familia de Fénix. Todos lo extrañarán el sábado al no verlo caminar por los pasillos del vestuario o pidiendo los documentos para empezar a armar la planilla del equipo.
Pero seguro él estará sentado en la platea del Carlos Barraza, cruzado de brazos y con su mano izquierda apoyada en el mentón viendo cómo los muchachos vestidos de rosa vayan por una nueva victoria, esa que tendrá una dedicación muy especial.
