Calles vacías y bloqueo a las empresas por el paro opositor

La gente casi ni circuló en el distrito. Hubo alto ausentismo en escuelas públicas y privadas. Se cortaron accesos al predio fabril. El FFCC San Martín no funcionó.
miércoles, 21 de noviembre de 2012 · 00:00

por Alejandro Lafourcade

a.lafourcade@pilaradiario.com

 

En Pilar, las empresas e industrias fueron las más afectadas por el paro general que se llevó a cabo ayer. Además, una gran cantidad de personas tuvo complicaciones para llegar a su lugar de trabajo, en especial los que se trasladan al Parque Industrial o fronteras afuera del distrito en transporte público.

Las acciones comenzaron bien temprano: ya desde algunos minutos después de la medianoche, un grupo de camioneros inició el corte de los accesos al Parque Industrial, a pesar de que en ese momento el movimiento en la zona era casi nulo.

Luego, a lo largo del día, la situación tomó otro matiz, en especial durante la hora pico de la mañana, momento de ingreso de los trabajadores: impedidos de circular los camiones y colectivos, solo se permitía el ingreso al predio fabril de los autos particulares (ver aparte).

 

Transporte

En cuanto a los medios de transporte públicos, los colectivos funcionaron con normalidad durante toda la jornada, registrándose solo algunas demoras. Eso sí: como se explicó anteriormente, no pudieron entrar al Parque Industrial. En este sentido, la única línea que no ingresó a Pilar fue la 203.

Haciendo referencia a los trenes, el FFCC San Martín interrumpió su servicio con la complicación que eso conllevó para los miles de pasajeros que utilizan el ramal a diario.

Asimismo, las vías del FFCC Belgrano Norte fueron ocupadas por un piquete a la altura de la estación Manuel Alberti: allí, el paso fue bloqueado por miembros de la Corriente Clasista y Combativa (CCC) que se apostaron desde las 6.30 durante alrededor de cinco horas.

En el ramal Pilar de la autopista Panamericana, en el resto de los tramos, los cortes no fueron prolongados ni causaron mayores problemas, focalizándose en el cruce con la ruta 202. En dicha ruta el panorama era desolador, más parecido al de un domingo al mediodía en una jornada de enero que el de un día de semana en hora pico. En cambio, en el ramal Escobar sí se produjo un corte en el kilómetro 35, a la altura de Henry Ford que se levantó cerca de las 11.

Por su parte, algunos automovilistas que no fueron precavidos sufrieron con el cierre de las estaciones de servicio, lugares que ya habían anunciado que se plegarían a la medida de fuerza. Por la mañana, Walter Acuña –titular local del gremio- habló de “un 100% de acatamiento. Además, por los cortes el tránsito es muy leve”. El hombre confirmó que el servicio se interrumpiría hasta la medianoche.

 

Desierto

Por sus calles semivacías, los centros de las localidades tenían aspecto de feriado, a pesar de que los comerciantes no se plegaron a la medida. La situación era similar en la terminal de colectivos, siempre atestada de gente, que al mediodía lucía prácticamente sin público.

Lo mismo ocurrió en Pilar sobre la calle Tucumán, zona bancaria, que se vio librada del caos vehicular que se produce los días en que los bancos funcionan con normalidad.

La cuota de violencia apareció entre las 10 y las 11, cuando más de una veintena de personas que responden al sindicato de Gastronómicos (UTGHRA) atacaron con huevos el café El Colonial, el restaurante Fettucine Mario y el bar de la estación de servicio Esso de Tratado del Pilar y Panamericana (ver aparte).

En todos los casos, fueron alrededor de 25 personas que se movilizaban en un colectivo. Por el hecho demoraron a los agresores, acompañados por Cecilia Aguilar, titular local del sindicato de Gastronómicos. Fueron librados pasado el mediodía.

 

Opiniones

Durante todo el día, la interacción entre El Diario y los lectores fue constante: abundaron las consultas y las opiniones por parte de los vecinos, quienes relataron sus vivencias en la jornada de paro.

Por ejemplo, Jorge Gabriel Juárez comentó que no se adhirió a la medida: “Estoy trabajando igual, por suerte no trabajo en Capital. Tengo amigos que padecieron el viaje a sus trabajos, pero también lo pasaron mal en el Parque, ya que querían ir a trabajar igual y a muchos no los dejaban pasar como obligándonos a unírseles”. Y agregó: “El que no quiere no se une, protesten pero no molesten al que quiere laburar igual”.

Por su parte, Rosa Luque indicó que “no puedo moverme de casa, tengo que autorizar órdenes médicas y no puedo moverme”; como una vecina de Parque Irízar que comentó que “no entran colectivos así que no puedo moverme de mi casa, estoy prácticamente encerrada”.

A su vez, Marta Ledesma expresó que “mi viejo y mi hermano no pudieron llegar a sus trabajos”. Asimismo, Cristian Fernández, cuando todo era incertidumbre, señaló: “Yo llegué tarde, pero me amenazaron con que no saldría hasta las 12 de la noche. Espero poder salir a las 17…”.

 

Aulas vacías 

En las diversas escuelas, los niveles de inasistencia fueron altos, a pesar de que el personal trabajó con normalidad. “Los padres tuvieron miedo de traerlos, porque no sabían si después iban a tener transporte para volver a sus casas”, comentaron en un colegio privado del centro de Pilar, al que asistieron sólo dos alumnos entre 4º y 6º año del secundario.

 

Tras el paro 

La opinión de la política local

Liliana Alfaya (FPV)

“Supongo que fue un paro importante, con reclamos que muchos trabajadores compartimos. Ahora, hubo cosas que son innecesarias, como lo que pasó con los locales gastronómicos. La voluntad de la gente para adherir a la medida debe captarse sin apelar a métodos que son antidemocráticos”. 

Gustavo Trindidade (Unidad Peronista)

“El paro fue exitoso, una vez más, el gobierno debe escuchar. La convivencia democrática se construye con diferencia de opiniones. Este paro no fue de un sector sino que expresó un reclamo generalizado. Incluso las centrales obreras que convocaron tienen posiciones políticas diferentes. Salvo algunos disturbios que por supuesto repudiamos: uno debe manifestarse en paz”. 

Claudia Zakhem (UCR)

 “Los empleados del bloque decidieron adherir y yo misma no fui a la comisión de ayer por respeto a la decisión del resto de los concejales (opositores) de no participar. Me parece perfecto manifestarse, pero dentro del respeto. Por eso repudio lo que pasó con los restaurantes de Pilar, sobre todo en el de la Esso. Cuando eso pasó, mi papá estaba entrando al lugar con mi sobrino de un año. Yo acompaño el reclamo, siempre y cuando sea pacífico”. 

Silvana Aguilar (Pro)

“Existe el derecho a huelga pero también el derecho a trabajar. Me parece que (el ataque con huevos, harina y pintura a restaurantes) no es la forma; estuve y estoy contra la violencia. Actualmente, mi único vínculo con el sindicato Gastronómico es mi hermana Cecilia (delegada del gremio en Pilar). 

Miguel Gamboa (FAP)

Apoyamos el paro porque estamos de acuerdo con sus reclamos: 82% móvil, subir el tope del impuesto a las ganancias y el pase a planta de los tercerizados. Vemos que tuvo un alto acatamiento, pero repudiamos los incidentes. Es bueno que la gente se manifieste, pero con prácticas democráticas, hay que ser respetuosos de los que no adhieren y rechazar los métodos violentos.

Comentarios