Desde el lunes último hay largas colas en los puestos para obtener la tarjeta SUBE.
por Juan Manuel Morales
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El spot publicitario sobre el Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE) lanzado por el Gobierno nacional tiene poco contenido de información y mucho de “asusta usuarios”. Lo cual ha generado un gran revuelo y una psicosis por obtener el plástico.
Esto hizo que la demanda se triplicara y en Pilar se pasara de tramitar 700 tarjetas diarias a más de 2.000, sólo en el ámbito municipal, a lo que se les suman, el Correo Argentino y OCA, cuya distribución es menor, pero también masiva, según las fuentes, entre 200 y 300 tarjetas diarias entre ambos.
En tanto, se esperan novedades ya que el convenio que tiene el Municipio con el Gobierno nacional para entregar la SUBE es hasta el 1º de febrero, pero con la demanda y el anunció de que hasta el 10 del mes que viene habrá tiempo para obtenerla, se cree que podría extenderse.
Además en ese lapso, estaba estipulado que la Comuna entregara 60 mil tarjetas y hasta el martes último había llegado a las 52 mil.
Pero todavía no hay una decisión tomada al respecto, ni un pedido concreto para que se estire el período de entrega de tarjetas en el Distrito.
Ayer, largas colas esperaban obtener la SUBE, tanto en el puesto fijo que está todos los días en la plaza 12 de Octubre, como así también en la oficina de la Dirección de Transporte, en los puestos de Del Viso, Manuel Alberti y Lagomarsino, donde el cronograma indica que deben permanecer miércoles y jueves.
Información
Desde el Municipio aseguran que no poseen información certera sobre lo que pasará a partir del 11 de febrero próximo, día desde el cual, según el spot oficial, quienes no tengan la tarjeta SUBE pagarán el boleto más caro.
“No puedo brindar información que no tengo”, aseguró el director de Transporte de la comuna, Carlos Chanteiro. El funcionario explicó que desde el Municipio, están haciendo todo lo posible para que la gente tenga en forma rápida su tarjeta y remarcó que hasta realizaron fotocopias de los formularios para que se puedan expedir, ya que se quedaron sin planillas.
“Lo dispuse ante la falta de formularios”, explicó Chanteiro y agregó: “de todas formas sirve porque están todos los datos y le pegamos el código de barra que trae cada tarjeta y van con los formularios que la gente de SUBE pasa a buscar todos los días”.
Al mismo tiempo Chanteiro destacó que pusieron la oficina de Transporte y sus computadoras al servicio de la gente como apoyo a los puestos, por la gran demanda.
“Tengo más personal del que habíamos acordado, trabajando con la entrega de SUBE para que la gente pueda irse rápido y no tenga que soportar largas colas” y agregó: “pero le pido a los usuarios un poco de paciencia”.
En tanto, El Diario pudo corroborar que el sistema informático a través del que se cargan las tarjetas, está colapsado y por momentos su ingreso se hace muy lento.
Según los hombres que cargan los datos y entregan las tarjetas, en los últimos días y a raíz de la incorporación de más Municipios a la entrega de SUBE, la página de carga fue reemplazada y la actual es más lenta que la anterior.
En ese sentido, una de las curiosidades que tiene la entrega de tarjetas es que en las últimas semanas, también se triplicó el número de personas de otros distritos que llegan a sacar su tarjeta a los puestos locales. En su mayoría son de José C. Paz, Moreno, Exaltación de la Cruz, entre otros.
Una de las explicaciones más frecuentes es que en sus distritos no se está entregando, mientras otros aseguran que les es más cómodo porque llegan a trabajar a Pilar y hacen el trámite.
La gente
Ayer, en la plaza 12 de Octubre la cola era de 100 metros y llegaba desde el puesto, ubicado casi en la esquina de Rivadavia e Hipólito Yrigoyen, hasta la intersección de Rivadavia y Lorenzo López.
Mientras que a sólo 200 metros de allí, en la secretaría de Transporte, otros 50 metros de personas esperaban su tarjeta.
“Yo vivo en Moreno y trabajo en el Parque Industrial, entro a las 14 y me vine temprano para sacar la SUBE, porque en la fábrica mis compañeros me dijeron que si no la tengo me aumenta el boleto”, contó a El Diario Belén Richardi, mientras hacía la cola.
En tanto, adelante suyo, Mabel Guerra, de Villa Rosa, llenaba cuatro fotocopias de formularios que le habían entregado: “es para mí, mi marido y mis dos hijas, como trabajan no pueden venir y me dijeron que tengo que sacarlas esta semana sí o sí”, enfatizó.
“Me dijeron que sin la SUBE no se va a poder viajar más”, respondió Mauro Torales, “no quiero pagar el aumento”, aseguró Guillermo Rosales y así todos demostraron estar sumergidos en la confusión que provocó la salida del spot publicitario.
Un spot polémico
Una explicación no muy clara
El spot publicitario televisivo del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE), el cual causó confusión y revuelo asegura: “si no tenés la tarjeta SUBE, ¿qué estás esperando? Sacala ¡ya! Si no vas a pagar el boleto más caro” y repite: “si querés mantener los beneficios y pagar el mismo precio sacala ¡ya!”.
Esta publicidad provocó una especie de psicosis por tener el plástico en la mano y la gente salió a buscarlo, causando el colapso del sistema.
Tras lo ocurrido, el ministro de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, salió ayer a informar que los puestos que se encuentra en la Capital Federal y bajo el ala del Gobierno nacional, extenderán su atención hasta las 19, pero poco aclaró sobre lo que dice el spot.
“No estamos hablando de aumento de tarifas, en todo caso, habrá una pérdida de ese beneficio para quienes no quieran ser parte del sistema del SUBE y deberán pagar la tarifa plena”, lanzó el ministro y agregó: “hemos subsidiado el transporte público y lo vamos a seguir haciendo, pero vamos a cambiar la modalidad, en lugar de subsidiar empresas queremos subsidiar personas. Y esas personas tienen que ser parte del sistema SUBE”.
140.000
Son los usuarios de líneas comunales que tiene Pilar en forma mensual, según la información brindada por las empresas de colectivos.
Documentos
Dos ciudadanos paraguayos llegaron para sacar su tarjeta SUBE en uno de los puestos céntricos, ya que aseguraron trabajan en Capital Federal y deben viajar todos los días. Pero ninguno de ellos tiene documentación argentina, lo cual los convierte en inmigrantes ilegales, y sólo cuentan con el documento de su país, por tal razón el sistema no puede admitirlos hasta que no legalicen su situación.