Zona roja
Las causales no son pocas en el foco de Rivera Villate, y tampoco deben serlo en otras humildes zonas del Conurbano donde la misma enfermedad cabalga entre sombras. “Hace dos años empezamos a ver el crecimiento del HIV aquí, y nos pusimos alertas con básicas preguntas a los pacientes para armar estadísticas y circunstancias”, recordó la hermana Nora Arce.
Uno de los disparadores se debería a una suerte de zona roja que funciona para Monterrey y Rivera Villate. “Todos saben dónde y qué días”, señaló la monja. Luego de la entrevista con la religiosa, El Diario dialogó con vecinos que confirmaron sus dichos. “A pocas cuadras de aquí hay travestis y prostitutas. Los fines de semana llegan clientes de todos lados” señalan los vecinos.
Según lo recabado por el centro Tomás Reggio, allí las
medidas de profilaxis son casi inexistentes porque quienes se prostituyen generalmente lo hacen alcoholizados, bajo el efecto de drogas o simplemente no exigen el uso de condones -y tampoco los usan- para obtener una mayor ganancia.
El segundo punto que origina el drama sanitario en la zona serían las relaciones promiscuas donde son víctimas chicas de apenas 12 o 13 años. “Recibimos un caso de abuso sexual de niñas cada 30 días, y en su gran mayoría son víctimas de familiares que quizás esa misma noche estuvieron con alguna prostituta o travesti”, agregó la monja.
Por último, la directora del centro de salud, Nora Arce, depositó gran parte del flagelo en la ignorancia y marginalidad creciente entre los sectores sociales más postergados. “Información del Estado Nacional, Provincial o Municipal no les falta, nosotras siempre damos charlas sobre sexualidad, y sin embargo no logro explicármelo”, dijo casi resignada.
Qué, cuánto y cómo
• El centro de salud Tomás Reggio ofrece 14 servicios: Pediatría, Cardiología, Dermatología, Neurología, Clínica, Obstetricia, Ginecología, Odontología, Endocrinología, Enfermería, Radiografías, Electrocardiogramas, vacunaciones y asistente social.
• Durante el período estival se atienden unas 3.600 personas por mes, mientras que en el invernal -especialmente por las enfermedades respiratorias infantiles- la cifra trepa a unas 4.100 por mes.
• Si por un lado los médicos trabajan voluntariamente, por el otro hay numerosos insumos que hacen al buen funcionamiento de la sala. Todo se solventa con un bono contribución voluntario, donaciones de particulares, ferias americanas, rifas o loterías a beneficio.
• A mediados de 2011 el Hogar Santa Marta y el centro sanitario Tomás Reggio accedieron al gas natural. La obra estaba paralizada ante la imposibilidad de obtener recursos. El auxilio llegó desde la congregación madre que está en Italia.