Un joven pilarense que practica sumo, pero con robots

Sebastián Aguilera es aficionado a los combates de robótica. Mañana compite en Paraguay. Lleva una creación propia y otra diseñado en la Técnica 1. Es su primera experiencia internacional.

viernes, 15 de julio de 2011 · 00:00

 

Sebastián Aguilera con sus creaciones. Mañana debutará en una competencia internacional.

 

Al hablar de luchas entre robots quizás sería fácil imaginar algún episodio de Transformers, o una película de ciencia ficción. Sin embargo, las contiendas de robótica existen y se parecen mucho a los combates de sumo.

Mañana, un joven pilarense participará de un certamen internacional en Paraguay, buscando llevar a su creación a lo más alto.

Se trata de Sebastián Aguilera, quien además de su robot llevará otro, diseñado por un grupo de alumnos de la Técnica 1, lugar del que egresó en 2006.

En diálogo con El Diario antes de viajar a Asunción, el joven comentó que “cuando estaba en la escuela era un proyecto, pero nada concreto. Pero el año pasado empecé a investigar el tema, averigüé dónde eran las competencias nacionales, y las más importantes están en Paraná y Bahía Blanca, por eso preparé un robot y lo llevé a Paraná en septiembre de 2010, lo hicimos en conjunto con el colegio”.

En cuanto a las características de la competencia, ésta se basa en colocar a dos robots en un ring circular, para que “luchen” entre sí con el objetivo de sacar al contrincante del espacio de pelea, tal como sucede en los combates de sumo, tradición milenaria en Japón.

Sebastián recuerda que “volví al colegio presentar el proyecto y a incentivar a los chicos, porque les llama mucho la atención. Lo presentamos en aquel torneo de Paraná con mi familia y trajimos mucha experiencia, representando al colegio. Regresé con la idea de armar algo nuevo, por lo que usamos la misma electrónica y cambiamos toda la parte mecánica, para presentarlo en Bahía Blanca. Ese nuevo robot anduvo mucho mejor que el anterior, pasando algunas instancias”.

Con más experiencia, mañana competirá en Paraguay, en la Universidad Nacional de Asunción. El torneo tendrá dos categorías: libre y para alumnos de Polimodal. “Llevo mi robot y otro hecho por los chicos de la EET 1”, explica. Los robots tienen que medir no más de 20x20 centímetros, “y la electrónica en la categoría libre tiene que ser casera, pero en Polimodal se pueden utilizar kits que se compran. Nosotros no utilizamos kits, toda la electrónica es propia. Hacemos la mecánica, buscamos motores, todo nosotros”.

 

En crecimiento

Cada robot está programado y tiene un “cerebro” que toma información de sus sensores de objetos –cuando detecta uno cercano, lo embiste-, para no salirse del ring. “Luego de tomar la información ejecuta una orden programada por mí –dice Sebastián-. No hay controles remotos, el robot se maneja de manera autónoma adentro del área de combate.

Es como una contienda de sumo tradicional, gana el que tiene más fuerza como para sacar al otro del ring”.

Su robot se llama SEABOT 3, y es una especie de pala mecánica de pequeñas dimensiones, mientras que el elaborado por los alumnos fue bautizado Sparta. El combate es al mejor de tres rounds, que duran tres minutos cada uno. “Si hay empate –comenta-, el creador tiene que defender su robot frente a un jurado, y tienen en cuenta si es hecho íntegramente casero, eso suma más”.

En el país, el fenómeno de las competencias de robótica está en crecimiento: en la última competencia de Bahía Blanca se presentaron alrededor de 90 robots, mientras que el año pasado ya fue un contingente argentino a Paraguay, aunque la de Sebastián va a ser la primera vez. También habrá participantes de Brasil.

“Cuando empecé con esto –señala-, justamente me fijé que hubiera competencias. Están muy bien organizadas a nivel nacional y hay un buen nivel. El primer robot que hicimos era muy distinto, con materiales reciclados, estos son mejores”, expresa, teniéndose fe.

 

Robóticos

Los alumnos de la Técnica 1 que confeccionaron el robot Sparta son Diego Castellote, Bárbara Fernández, Alan Tachella, Lucas Arellano, Pablo Zurano y Elizabeth Dauvergne. Juntos crearon a “Sparta”.

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