Los bares sacan ceniceros de las mesas, pero los clientes se resisten

Rige desde ayer la ley antitabaco. Los espacios gastronómicos comenzaron a adecuarse a la norma que elimina los espacios para fumadores. Muchos, igual desconocen el cambio.

16 de junio de 2011 - 00:00

 

Una postal que no volverá. En los bares, temen perder clientes.

 

Los bares porteños que tienen un espacio separado y cerrado para fumadores comenzaron a acomodarse a la nueva ley antitabaco, pero sus dueños sostienen que los clientes no están enterados de la normativa que comenzó a funcionar hoy en todo el país y se sientan dispuestos a prender un cigarrillo.

«Hay clientes que piensan que todavía no se publicó la ley en el Boletín Oficial o no saben nada o dicen ‘si todavía no está reglamentada’», precisó a Télam Julieta, la encargada de uno de los cafés notables de Buenos Aires, El Federal, en Perú y Carlos Calvo, en el barrio porteño de San Telmo, que hasta ayer tenía un sector destinado a los fumadores.

Sobre el impacto que va a tener la nueva ley en los bares, consideró que «durante el día no sé si nos va perjudicar tanto, el problema es a la noche» y se lamentó por la «gente que está acostumbrada a sentarse y relajarse fumando un cigarrillo».

«Sacamos los ceniceros y abrimos la puerta del sector que  estaba asignado a fumadores», dijeron los responsables del bar  London, en Perú y Avenida de Mayo, en el centro porteño, durante una recorrida que realizó Télam.

Martín el encargado, explicó que «tenemos ese espacio con la puerta abierta, señal de que ya no es más para fumadores, y también sacamos el cartel de la puerta que decía que había un sector para ellos».

 

La norma

La vigencia de los ambientes libres de humo abarca, de  acuerdo a lo establecido en la ley 26687, a los lugares cerrados de acceso público y de trabajo y también medios de transporte público de pasajeros.

En la London, dos grandes retratos del escritor Julio  Cortázar con un cigarrillo en la boca realza el espacio que hasta el martes era para fumadores, y recuerda «el lugar donde se sentaba el escritor a escribir», dijo el encargado.

En «El General», un restaurante ubicado en Balcarce y  Belgrano, en San Telmo, la prohibición de fumar puede tener un impacto mayor ya que ahí «más de la mitad de los clientes son fumadores», dijo Luis, el encargado.

«No sabemos si nos va a perjudicar, aunque todo perjudica  porque nosotros brindamos, al tener el espacio para fumadores, una comodidad», dijo el encargado del lugar que tiene una enorme foto sobre la escalera de Juan Domingo Perón fumando un cigarrillo.

«Acá viene mucha gente del gobierno, y se hacen reuniones arriba, en el sector de fumadores, y todos fuman; recibimos mucho público político que fuma y buscan este lugar», enfatizó el encargado, quien se mostró expectante sobre la medida tras señalar que «no está bien divulgado, no sabemos si nos tenemos que adherir obligatoriamente, o no», dijo.

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