Todo parece indicar que el conflicto que desde el fin de semana tiene lugar en un predio de cuatro hectáreas de la localidad de Luis Lagomarsino, tendrá una resolución lenta y complicada: luego de que el intendente Humberto Zúccaro derivara el caso a la Dirección de Mediación Comunitaria, se confirmó que el lugar –pretendido por varias familias de la zona- tiene al menos dos dueños.
“Nuestra función será mediar entre los dueños de los terrenos y los vecinos que quieren ocuparlos. Ofrecimos este espacio para acercar a las partes en conflicto, pero no tenemos soluciones mágicas”, advirtieron en Mediación, área encabezada por María José Cozzani.
Precisamente, Cozzani informó que “ya se sabe quiénes son los dueños, está confirmado que no son fiscales. Los propietarios son dos, porque el lugar está dividido, no es un predio homogéneo”. La confusión acerca de la titularidad de los terrenos nació de boca del propio intendente Humberto Zúccaro, quien el lunes comentó en un diálogo con el periodismo que esas porciones de tierra pertenecían a Nación.
Una vez establecido el contacto con los vecinos, en Mediación les pidieron “que confeccionen un petitorio completo, con la cantidad de familias que quieren establecerse ahí, cuánto y cómo pueden pagar y demás precisiones. Primero hay que coordinar el pedido, ya que todavía no hay un pedido concreto por escrito”.
La próxima semana, el documento deberá ser llevado a la Dirección, especificando sobre qué cuestiones quieren dialogar con los dueños. Mientras tanto, en la oficina están abocados a tratar de ubicar a los propietarios de las tierras, quienes ya hicieron la denuncia correspondiente en la Fiscalía, según trascendió en las últimas horas, y –lo más importante- aún no se sabe si llegado el caso estarían dispuestos a vender sus tierras, ni en qué condiciones.
El terreno –ubicado en Beliera y Finlandia, cerca del límite con Escobar- es pretendido nada menos que por unas 120 familias. Todo comenzó el domingo, con la llegada al lugar de cerca de 300 personas con pretensiones de asentarse. Luego de intervención policial y de la Justicia, lograron disuadir a la gran mayoría, pero todavía persiste un grupo que no ha abandonado el lugar. De hecho, ya se ha hecho un loteo precario con hilos, mientras se aguarda una respuesta.