Se reflota el pedido de colectivos aptos para discapacitados

Marcos Ipperi tiene 19 años y debe trasladarse en silla de ruedas. Su familia solicita colectivos que le permitan viajar normalmente.

26 de febrero de 2011 - 00:00

 

Marcos tiene 19 años. Su familia quiere que tenga la posibilidad de viajar.

 

Los problemas de accesibilidad para discapacitados suelen ser resueltos muy a largo plazo, si es que se arriba una solución. Es el caso del transporte público, más precisamente los colectivos, cuyas diferentes líneas continúan demorando en adaptar al menos una unidad.

En los últimos tiempos, la familia de Marcos Ipperi (un joven discapacitado de 19 años, que necesita desplazarse en una silla de ruedas) comenzó una lucha con la empresa de colectivos Ruta Bus (línea 350), por las dificultades que implica realizar cada viaje.

Marcos sufrió una mala praxis al momento de su nacimiento, en el Hospital Juan Cirilo Sanguinetti, lo que le provocó una grave discapacidad. Vive con su familia en una vivienda cercana al cruce de las rutas 8 y 6, y asiste a la escuela en Campana, viajando en una combi especial. Sin embargo, los días en los que no concurre debe sufrir la falta de unidades adaptadas.

En comunicación con El Diario, la hermana del joven, Ximena, recordó que “hemos hecho denuncias, y hasta nos hemos presentado personalmente con los socios de dicha empresa, los cuales nos han mentido en la cara, diciéndonos que no es obligación tener colectivos aptos en zona provincial”.

Sobre esto, la hermana comentó que “conseguimos una ley, la 10.592, que en su artículo 22 dice claramente que tiene que haber colectivos aptos, y detallar el horario del recorrido”.

Ximena agregó que “cada vez que mi hermano debe viajar tenemos que desarmar la silla entera, lo que es un peligro para él, porque ha sufrido dos operaciones por fractura y es el único medio que tiene para trasladarse”.

En tanto, José Luis –su padre- expresó que “ellos (los empresarios) sostienen que no hay ninguna ley, pero yo la tengo en mis manos, la conseguí luego de investigar en el tema”. El hombre recordó que “tenemos dificultades desde siempre. Se comprometieron a poner un colectivo que pueda recibir a la silla sin desarmarla, pero sólo pasó un domingo”.

A su vez, remarcó que “mi hijo está en todo su derecho de usar el transporte público, pero ya no tengo más adónde recurrir”. Y añadió que “me dijeron en Ruta Bus que les aprueban los colectivos sin cinturón de seguridad ni rampas”.

A casi dos décadas de comenzada la lucha de Marcos y toda su familia, su padre comenta que “lo único que quiero es que mi hijo pueda viajar tranquilo en colectivo. No pido más nada”. Y agregó: “Yo sé que no va a haber respuestas. Si uno no hace q…, no le dan bolilla, en este país es así. Marcos no se puede defender, lo tengo que defender yo, y la mejor manera es haciendo cumplir la ley”.

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