La imagen corresponde a la calle Las Piedras al 1300, del barrio La Pilarica. Fue enviada por Ayelén Duarte, quien expresó: “Así quedan las calles después de una tormenta... Ni siquiera puede entrar un remís, si una persona tiene una emergencia. El intendente prometió arreglar cuanto antes este desastre, pero los arreglos llegan hasta la esquina, como se puede ver. La verdad, una verdadera vergüenza”.
Las 132 personas de las localidades de Presidente Derqui y Del Viso que debieron ser evacuadas de sus hogares (a causa de las inundaciones provocadas por las fuertes lluvias que cayeron el miércoles) regresaron a sus viviendas en la mañana de ayer, de acuerdo a lo informado por Defensa Civil.
Los evacuados fueron un grupo de habitantes del barrio El Bajo, de Presidente Derqui -una de las zonas más inundables de la localidad-, y de los barrios Pinazo y Los Tilos, de Del Viso. Durante 24 horas, fueron alojados, respectivamente, en la Escuela 11, el Centro de Jubilados de Del Viso y el comedor comunitario “Por una sonrisa”.
Mientras tanto, en la Secretaría de Obras Públicas transmitieron las responsabilidades hacia las delegaciones de cada zona, especialmente por considerar que la limpieza de calles y zanjas no es tan frecuente como se espera.
En diálogo con El Diario, Daniel Álvarez, director de Obras Públicas, expresó que “hay muchísimas tareas que son propias de los delegados, como limpieza y mantenimiento”. En cuanto los barrios Pinazo y Los Tilos, el funcionario comentó que “no hemos ido, pero tiene que haber estado la gente de la delegación para ver qué hace falta hacer, como zanjas. Muchísimas veces, con limpieza y mantenimiento, el agua tiene que salir”. Y agregó: “Igual, no hay nada preparado para soportar una lluvia tan fuerte en tan corto tiempo, es inevitable. Pero hoy, en un montón de lugares ya no hay agua”.
Asimismo, Álvarez recordó que en Villa Rosa “el año pasado se hicieron trabajos en la zona de la calle Rawson y ruta 25, que funcionó bien. En García del Molino y Morel (una de las esquinas más castigadas por el agua), la delegación tendrá que acomodar más el tema de las cunetas y la limpieza”.
Para obtener una mayor información acerca de los barrios inundados, durante la jornada de ayer El Diario se intentó comunicar con la Subsecretaría de Obras Públicas, a cargo de José Kastelic, pero no fue posible.
No obstante, el director de Obras Públicas comentó que en el día de ayer “estuvimos viendo el tema puntual de la calle Florida y Panamericana, en el barrio Montecarlo. Estuvimos revisando un alcantarillado, porque le vamos a pedir a Autopistas del Sol que pueda salir el agua que viene de Montecarlo, dejándola correr hacia el arroyo Pinazo. Son temas que no los puede hacer directamente el Municipio –explicó-, lo tiene que hacer Autopistas. Estuvimos mirándolo técnicamente, para poder elevar el pedido formal y que a la brevedad la empresa proceda a hacerlo”.
Los vecinos siguen enojados
Desde que el agua comenzó a subir, los vecinos descargaron su bronca a través de diversos canales, entre ellos El Diario: ya sea vía correo electrónico o el perfil de Facebook, la gente mostró su descontento con la situación. Ayer, los mensajes y el envío de imágenes continuaron.
Por ejemplo, Evangelina Pachoretti recordó al “Expediente 8054/2010 ‘encarpetado’ en la Municipalidad del Pilar. Estamos cansados de reclamar hace 6 años, publicamos notas en El Diario Regional, cartas, fotografías, llamados telefónicos al obrador y Obras Públicas, audiencia con el señor intendente... Seguimos esperando el arreglo inmediato de la calle Vasco Da Gama, en El Dorado. ¡Son ocho cuadras inundadas!”.
Por su parte, vecinos del barrio El Rocío recordaron que “desde el 13 de diciembre, que el señor intendente vino a inaugurar la plaza, se comprometió -como en dos oportunidades anteriores, en audiencia con personas de la Comisión- en comenzar las obras en la calle Misiones en febrero. Todavía estamos a tiempo, ¿no?”.
Desde el barrio Agustoni, Eva Suárez comentó que “el lunes llegaron las máquinas, estuvieron paradas en la esquina de Costa Rica y Chile y los obreros conversaron hasta el mediodía, limpiaron un poquito la esquina y se fueron. Llamé al obrador y me dijeron que volvían al otro día, pero nunca llegaron. Con esta lluvia, el agua corrió por la calle porque las zanjas están muy tapadas. Digo yo, ¿no hay quién vigile a esos operarios?”.
