Luego de una nota de El Diario prometen ayuda a un nene enfermo
Alicia (junto a otras dos hijas) recibió ayer la visita de una trabajadora social.
La familia de Juan Pablo Rodríguez, un niño de dos años que está internado con graves problemas de salud casi desde su nacimiento, podría recibir una ayuda crucial: en la mañana de ayer fue visitada por una trabajadora social en su casa del barrio El Rocío, quien le prometió que en los próximos días se gestionaría una pensión, algo que hasta el momento no habían podido recibir.
El caso fue presentado por El Diario hace una semana: Juan Pablo nació en el Hospital Meisner de Presidente Derqui, en diciembre de 2008. Desde ese entonces, ha pasado por nada menos que seis hospitales distintos, en diversos puntos de la provincia, debido a que padece un síndrome epiléptico convulsivo. Actualmente, está en una clínica de San Miguel.
Ya en marzo de 2009 comenzó a hablarse de una internación domiciliaria, porque se suponía que el traslado a esa clínica era provisorio, mientras arreglaran una habitación para el bebé. Una vez acondicionada la habitación, surgió un nuevo obstáculo: el mal estado de las calles del barrio, tornando imposible el paso de las ambulancias ante alguna emergencia. Por ese motivo, Juan Pablo aún no ha podido regresar a su hogar.
El niño es hijo de Alicia González. La familia está compuesta por la mujer dos hijas más grandes (de 5 y 4 años), y su marido trabaja en seguridad privada. La vivienda está ubicada sobre la calle Salta, entre San Jorge y San Pedro.
Ayer, sin embargo, llegaron las primeras buenas noticias en mucho tiempo: Alicia explicó a El Diario que “recibimos la visita de una trabajadora social del área de Desarrollo Humano y Acción Social. La mujer recorrió la casa, hizo preguntas sobre nuestro problema y el caso de Juan Pablo, y le dijo a mi marido que el próximo miércoles vayamos con toda la documentación que tenemos, para gestionar una pensión”. La mujer recordó que “antes íbamos a pedir y nos decían que no podíamos conseguirla, porque el bebé estaba internado fuera de los límites del Partido”.
Con respecto a la pensión, Alicia reconoció que “nos ayudaría un montón, porque en casa sólo trabaja mi marido, y yo tengo que viajar todos los días hasta San Miguel a ver a mi hijo y eso se hace una cantidad importante a fin de mes. Además necesitamos remodelar nuestra casa, pensando en una internación domiciliaria”.
No obstante, más allá de la importante ayuda que significaría la pensión, aún queda solucionar el tema de las calles. “Las máquinas todavía no pasaron”, comentó Alicia. En este sentido, días atrás las máquinas llegaron al barrio y arreglaron dos calles, pero distintas a las que hace falta componer. En otra oportunidad (y según palabras de la madre de Juan Pablo) la calle quedó peor de lo que ya estaba, generando un conflicto entre vecinos.
Por otra parte, la mujer expresó que “el bebé está estable, pero necesitamos que venga a casa. Sus hermanitas no pueden disfrutarlo, lo van a ver a San Miguel pero en horario de visitas, y a veces ni siquiera pueden entrar”.
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Son los nosocomios por lo que ha pasado Juan Pablo en apenas dos años: Hugo Meisner (Derqui), Federico Falcón (Del Viso), Ricardo Gutiérrez (Capital), un sanatorio de Escobar, un hospital de Pablo Nogués y la actual clínica de San Miguel.
