Peligra el viaje solidario de un grupo de jóvenes de Pilar
Grupo de voluntarios junto a chicos de Misiones, en uno de los viajes.
por Matías Saavedra
Desde hace una década, un grupo de jóvenes viaja desde Pilar hacia la provincia de Misiones, donde cada año los pueblerinos los esperan y los reciben con las manos abiertas, y por sobre todas las cosas, vacías.
Es que este grupo que desde hace 5 años coordina el profesor Hernán Nemi y que apadrina la biblioteca de Peruzzotti “Palabras del Alma”, trabaja todo el año recolectando juguetes y donaciones para que del 25 al 31 de diciembre, se adentren en las tierras coloradas de la selva misionera para llegar donde el Estado no ha podido quién sabe por qué. Donde no hay espejos de colores y los preciados juguetes, que en las ciudades se han ocultado en la sombra, vuelven a mostrar su brillo en manos de chicos que padecen serias enfermedades causadas, entre otros factores, por el desmonte que la máquina ha ocasionado en su afán de producir para las ciudades.
Sergio Varela es uno de los voluntarios que desde hace algunos años se ha puesto al hombro el compromiso de no fallarle a los más de 900 chicos que año tras año los misioneros pilarenses, junto con otro grupo de alumnos de El Palomar que el profesor Nemi tiene a cargo, ayudan durante los últimos días de diciembre.
En diálogo con El Diario el joven contó que en esta oportunidad el viaje podría peligrar y así también, una de las pocas ayudas que los pueblerinos de los lugares que recorren en Misiones, reciben en el año.
“Ya hay un compromiso de ir. Lo que nos tiene muy preocupados hoy en día es poder llegar a los 25 voluntarios para solventar el alquiler del micro”, manifestó Varela, quien hasta el momento es uno de los 20 enlistados para viajar. “Si no lo conseguimos vamos a tener que viajar en un micro de línea, lo que nos reduciría la cantidad de ayuda que podríamos llevar”, explicó sobre el viaje que tiene un costo de 980 pesos con todos los gastos incluidos, así también los de los choferes del microcharter.
¿Y el Estado?
El grupo solidario se alojará en una de las dos escuelas que la Congregación de las Madres del Divino Pastor tiene en Misiones. “Una de ellas es privada y la cuota es de 5 pesos que muchos no pueden pagar”, contó Varela sobre los problemas con los que se encuentran en una de las regiones más pobres del país.
“Afortunadamente se ve un progreso. El año pasado fuimos a una escuela que antes no tenía techo. Cuando subimos la loma con el camión de bomberos vimos que estaba como nueva, construida con la ayuda de los pobladores y con el apoyo de la municipalidad”, contó el joven sobre una escuela ubicada en el pueblo de Santa Rita, en las afueras de San Pedro.
“Cuando fuimos ahí por primera vez dijimos: ‘acá el Estado no existe’”, reflexionó. Es que la escuela está ubicada a escasos dos metros de una capilla construida en ladrillos y con techo, cuya puerta se mantiene cerrada con llave y se abre en una sola oportunidad durante el mes, cuando el párroco asiste a dar misa.
Otro de los logros que obtuvieron los chicos fue el armado total de una sala de computación en la escuela rural donde se hospedan. “Para este año nos pidieron colchones y frazadas”, remarcó, sobre uno de los objetivos que se propusieron. “Queremos llegar a recolectar juguetes para mil chicos, porque cada vez hay más”, explicó.
Cómo ayudar
El grupo ha creado el evento en Facebook “Viaje solidario a Misiones”. Allí están los detalles sobre el cronograma de la gira. Han puesto a disposición dos centros de acopio para la recolección del “juguetómetro” y las demás colaboraciones que serán entregadas en Misiones. Uno de ellos es el Instituto Madre del Divino Pastor (lunes a viernes de 7 a 17 en Tratado del Pilar 250), el otro, Distribuidora “Daniel” sucursal Petrel (lunes a viernes de 8 a 18 y sábados de 8 a 13 en Granadero Gelves 1022, ex Petrel, Pilar). Asimismo, han facilitado dos direcciones de correo electrónico para quien desee obtener más información: sergiogabrielv@gmail.com y hernannemi@yahoo.com.ar.
Experiencia inolvidable
“Ellos te dan más de lo que uno les puede dar”
“Para los que volvemos es lo más esperado del año. Para los que van por primera vez, es una experiencia que no conseguís en ningún paquete turístico”, expresó con una sonrisa en su rostro Sergio Varela quien, junto al resto de los voluntarios confirmados, trabajan en el acopio de los juguetes como en la incesante búsqueda de más voluntarios para poder el año próximo contar una nueva experiencia sobre otro viaje solidario al norte del país.
“Lo que más ganás es con el contacto con la gente. Te dan más ellos de lo que uno les puede dar”, confesó.
“Es muy difícil que se abran los aborígenes de la región, por suerte de a poco nos empezaron a mostrar su mundo”, mencionó Sergio sobre la comunidad de guaraníes de Guavirá Poty que vive principalmente del tabaco, la caza y de los productos que el suelo les brinda.
“Están siendo muy explotados. Por cada paquete de cigarrillos que vende la tabacalera, reciben menos de un centavo”, explicó el joven negando con la cabeza, como sintiendo bronca por las injusticias que deben sufrir los miembros de dicha comunidad.
Muchos de los chicos allí padecen el Mal de Chagas y su reducida población es afectada por el desmonte, que genera la contaminación de los suelos, como la falta de planificación, que se ve en el mal estado de las aguas. “El año pasado cantamos el himno junto con los aborígenes. Fue muy lindo, pero lamentablemente el Estado no llega ahí”, insistió.