ver más

Alumnos reclaman un edificio propio para no estudiar hacinados

Los más perjudicados son los de la carrera de Enseñanza Inicial que no tienen lugar físico fijo donde asistir a clases. Son tres cursos y a uno de ellos concuerren 120 personas en un aula con capacidad para 30.

8 de noviembre de 2011 - 00:00

 

Los estudiantes del ISFD salieron a la calle para reclamar un lugar fijo.

 

Otra vez el Instituto Superior de Formación Docente (ISFD) N° 51 de Pilar envuelto en un conflicto en reclamo de la construcción del edificio propio.

Lo hicieron con una clase pública en la esquina de Rivadavia e Hipólito Yrigoyen y esta vez fue encabezado por las estudiantes de la carrera de Enseñanza Inicial.

Las alumnas aseguran que estudian en estado de hacinamiento y denuncian que asisten con miedo a las clases en la Escuela 26.

Según contó Analía Rodríguez, una de las impulsoras de la protesta, son más de 200 alumnas las que cursan la carrera y están divididas en sólo tres cursos: “dos de 50 personas y uno de 120, que toman clases en un salón para 30”.

Al mismo tiempo, la joven contó que en sus tres años de estudios ya tuvo clases, en un aula con apenas una lamparita, en los patios de las escuelas Nº 1 y 26 y hasta en la plaza 12 de Octubre.

“No teníamos dónde pudieran darnos la clase y cruzamos a la plaza y el profesor nos dio la cátedra”, aseguró la estudiante.

Durante el 2011 las futuras maestras jardineras, fueron trasladadas desde la Escuela Nº 1, donde quedaron otras carreras, a la 26. Allí comparten el edificio con un secundario para adultos y denunciaron que ya hubo varios incidentes, entre ellos robos, insultos y amenazas por parte de los alumnos del secundario e incluso el no poder ir al baño por inseguridad, ya que estaban a oscuras.

En tanto, las estudiantes remarcaron que fueron avisadas que en 2012, podrían ser removidas nuevamente y con destino incierto. Existe las posibilidad de que deban asistir a las instalaciones de la Escuela Nº42 del barrio El Bosque o a la Nº45 de Villa Morra II.

“Hablamos hace un mes con el inspector que vino desde La Plata quien nos prometió una respuesta y no la trajo”, contó Rodríguez y agregó: “mandamos cartas al Consejo Escolar, al Municipio y al Ministerio de Educación, pero nadie nos da respuesta y queremos tenerla antes de fin de año”.

 

Pedido nada nuevo

“Este reclamo no es nuevo, por nuestra parte, ya tiene tres años”, aseguró Rodríguez, que cerca de las 19 de ayer, junto a sus compañeras y estudiantes de otras carreras del mismos ISFD, cortaron una de las esquinas más transitadas del centro pilarense, durante más de una hora y media.

Del corte, participaron el dirigente local del Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA), Hugo Cánepa y el titular de la Central de Trabajadores Argentinos (CTA), Osvaldo Torres.

Las pancartas reclamaban: “una educación digna”, “basta de palabras queremos el edificio propio” y hasta una que solicitaba la ayuda de los automovilistas, con la frase, “por el edificio propio toque bocina”.

Pero lo más llamativo de esta protesta, no fueron las pancartas y los discursos, sino las historias de las propias alumnas.

Fueran muchas las estudiantes que ratificaron los dichos de la impulsora de la protesta, asegurando que sufrieron robos en la puerta de la Escuela 26. Al igual que relataron el haber estado dentro del aula “semi a oscuras”, la falta de mobiliario y hasta aseguran que hubo casos de acoso por parte de alumnos de la secundaria para adultos, que funciona en ese establecimiento.

“Si nos pasa esto en pleno centro, imagínense que hay chicas que tienen que ir solas y caminando hasta El Bosque o la Villa Morra II, en caso de que vuelvan a trasladarnos y la verdad que es un riesgo”, remarcó Cecilia, otra estudiante de Inicial.

 

Hacerse escuchar

Hace tres meses, el reclamo del ISFD Nº51, era otro. Ante la amenaza de “alternar” carreras, con la que intentaron sacar el profesorado de Historia y reemplazarlo por el de Geografía, los estudiantes se opusieron y salieron a la calle a hacerse escuchar.

La reacción de los alumnos hizo que las autoridades revieran la decisión y llegaran autoridades del Ministerio de Educación, que echaron atrás el pedido del Consejo Académico Institucional (CAI) y propusieron dictar ambas carreras.

Incluso el reclamo por la construcción del edificio, surgió en aquel conflicto. En ese marco, la nueva lucha de los estudiantes es lograr la gestión para levantar la construcción y ante el primer resultado favorable, que se dio con la lucha más que con el diálogo, los alumnos regresaron a la calle para que las autoridades vuelvan a escucharlos.

En tanto, se sabe que tras varias gestiones llevadas a cabo, las tierras para levantar este edificio habrían sido recuperadas por el Municipio, ya que una mala administración que cometió gruesas fallas burocráticas hace casi dos décadas, las habían dejado inhibidas.

 

Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar