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Se recaudaron los fondos para que Daniel recupere la vista

El mecánico de Del Viso perdió la visión de ambos ojos hace una año a causa de una accidente laboral. Gracias a las campañas solidarias se juntaron los fondos necesarios para la intervención. 
14 de octubre de 2011 - 00:00


Un año después de que un accidente laboral le provocara la pérdida de la visión en los dos ojos, el mecánico de Del Viso Daniel Amante cuenta las horas para realizarse la intervención quirúrgica necesaria para volver a ver.

Gracias a las campañas organizadas para recaudar fondos, se lograron recaudar 33.270 pesos, que le permiten acceder a la intervención mediante la cual se le implantarán córneas provenientes de los Estados Unidos. Para esto, mañana se practicará los estudios pre-quirúrgicos en el hospital Juan Sanguinetti.

Desde recitales solidarios hasta la instalación de un puesto de comida en los festejos por el día de la primavera, varias fueron las acciones solidarias encaradas por los vecinos para llegar a reunir el dinero. 

Cabe recordar que la esperanza para que Amante recuperare la visión está puesta en un transplante de córneas para el cual tiene una espera en el INCUCAI de 3.600 personas.

Para agilizar el acceso a la cirugía, el hombre, padre de dos hijos adolescentes, debe contar con 34.000 pesos que le permitan acceder a la operación en forma particular.

Con el dinero recaudado, se someterá a cirugía en la clínica que dirige el médico Nicolás Charles que, según lo relatado a El Diario por el paciente, trabaja en conjunto con un banco de córneas que funciona en Estados Unidos.

Hasta el momento del accidente, Amante trabajaba en su propio taller mecánico ubicado sobre la calle Joaquín V. González en el barrio Los Tilos.

Por una mala maniobra con una amoladora, una esquirla ingresó en uno de sus ojos. Pero el episodio no quedó ahí, pese a haber recibido atención médica inmediata, un hongo que ingresó por la herida y atacó ambas córneas.

Sin embargo, una reacción inesperada de su organismo, derivó en una internación que se extendió durante un mes en un hospital de General Rodríguez. “Se me deformó la cara, no sabían que tenía”, contó, para luego explicar que tras mucho deliberarlo los médicos llegaron a la conclusión de que fue un hongo que ingresó por la herida el que terminó de atacar a ambas córneas.

Desde el momento del accidente Amante no puede trabajar y en consecuencia, pagar el alquiler de su casa donde se encuentra el taller mecánico que ahora es atendido por su tío.

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