Unas 20 mujeres por día reclaman protección por violencia de género
Soledad Iraizoz recibe a las mujeres que buscan la ayuda del Municipio.
Los datos son tan contundentes como escalofriantes: en 2010 cinco mujeres por semana fueron víctimas fatales de la violencia de género. Los números surgen de la ONG Observatorio de Femicidios e indican un crecimiento del 12% en estos crímenes respecto al 2009. En Pilar, las estadísticas no son más alentadoras. Desde su apertura, durante el año pasado el Juzgado de Familia labró entre 15 y 20 medidas cautelares diarias para proteger a mujeres de sus agresores y en la dirección de Niñez, Adolescencia y Familia se atendieron 581 casos de este tipo.
“Cada vez son más complejas las situaciones de violencia”, afirmó Soledad Iraizoz, directora del área municipal que se encarga de la recepción de este tipo de problemas por parte de mujeres cuyos derechos se encuentran vulnerados.
Durante el 2010, fueron 1.385 los casos que atendió la dirección de Niñez, Adolescencia y Familia y un 42% de los mismos (poco más de 580) estuvieron vinculados con violencia de género, que incluye maltrato físico y psicológico.
A su vez, tal como informaron desde el área, el Juzgado de Familia de Pilar dicta un promedio de entre 15 y 20 medidas cautelares por día para proteger a las víctimas, tales como la exclusión del agresor del hogar, un perímetro de restricción para evitar su acercamiento a quienes estén en peligro.
Precisamente, la apertura del mencionado Juzgado en el mes de julio terminó de cerrar el circuito de atención ante casos de violencia familiar, que debe iniciarse en una comisaría, para continuar en las oficinas municipales y llegar a la dependencia judicial.
Más y peor
Según la directora del área, el volumen de las consultas está directamente relacionado con el nivel de información que manejan las mujeres y la difusión que recibió la violencia de género en los últimos años. Así, cada vez son más las que se animan a denunciar situaciones conflictivas, incluso cuando la agresión es verbal o psicológica.
No obstante, también la gravedad de los casos fue en incremento. “Hay situaciones familiares cada vez más complejas, donde exponen a los chicos a situaciones muy graves, de mucha manipulación, y con el consumo de sustancias y alcohol como deshinibidores”, indicó Iraizoz.
En este sentido y paradójicamente, el rol que cumplen los medios de comunicación resulta fundamental tanto para la difusión de la información como para el tratamiento poco responsable de sucesos de este tipo.
Cabe recordar la repercusión de episodios de presunta violencia de género como el que terminó con la vida de Wanda Taddei -esposa del ex baterista de Callejeros y sobre quien recaen las sospechas- que murió calcinada a mediados del año pasado.
“Hubo muchas mujeres que vinieron a consultar movilizadas por los casos que aparecieron en la tele, diciendo ‘no quiero que me pase lo mismo’”, recordó la funcionaria.
No obstante, también fueron varios los casos de quienes se acercaron manifestando: “mi marido me amenazó con que me iba a quemar viva”, aseguró la directora y agregó que “hay una cosa de contagio, por eso hay que manejar la información con muchísimo cuidado porque a los agresores puede darles ideas sobre cómo someter a la víctima”.
Durante el 2010 en Pilar hubo tres casos de mujeres que fueron quemadas en el marco de violencia de género y un desenlace fatal. Aunque no fue la agresión lo que la llevó a la muerte, el propio calvario la empujó al suicidio. Un final frecuente para este tipo de historias.
Acompañada
Desde el área de Minoridad se organizan grupos de ayuda en distintas localidades abiertos a mujeres que hayan atravesado alguna situación de violencia, cuyo objetivo fundamental es que las víctimas compartan experiencias con sus pares y logren identificarse con quienes hayan pasado experiencias similares.
“Para salir de una situación de violencia se necesita mucha iniciativa por parte de la víctima, es una decisión de ella”, explicó la funcionaria. Teniendo en cuenta que en el espiral de violencia las reconciliaciones con el agresor son parte del proceso, desde el área aseguran que “no las juzgamos, siempre les decimos que aunque vuelvan con el marido, sigan viniendo a los grupos”.
En cuanto al proceso legal que requiere este tipo de agresiones, aclaró que es obligación de las comisarías tomar las exposiciones civiles de las mujeres que se acercan a denunciar episodios de violencia de género.
Un peligro
La trivialización de la violencia de género
La vedette Silvina Escudero llorando en el programa de Marcelo Tinelli mientras acusaba a su ex novio mediático Matías Alé de golpearla y la catarata de informes televisivos editados en tono jocoso para abordar el asunto configuran quizás la máxima expresión de la trivialización de la violencia en la pantalla chica.
“La violencia está cada vez más naturalizada en los medios y se toma con mucha liviandad”, consideró Soledad Iraizoz, alertando sobre la gravedad que tiene tanto para el agresor, que encuentra en los medios un espacio que exculpa sus comportamientos, como para la víctima que pierde el parámetro de la importancia de la situación.
En este sentido, un caso testigo es el del odontólogo Barreda que está a punto de quedar libre tras cumplir 15 años de condena por asesinar a toda su familia y que tiene tantos detractores como admiradores en la sociedad argentina. “Tratar a este tipo de situaciones con humor es muy peligroso –advirtió la funcionaria- es minimizar algo muy grave y tratarlo como algo menor”.
Y agregó: “claramente las leyes tienen que ser más rígidas, un hombre que mató a toda la familia no puede estar libre, eso es un mensaje alentador para el violento”.
