Una multitud de fieles se reunió para venerar a San Cayetano

Miles de personas se convocaron para agradecer al santo del trabajo. Hubo procesión por las calles de la localidad, fogón y misa a cargo del obispo Sergio Fenoy. Se celebraron las patronales.

8 de agosto de 2010 - 00:00

 

Con velas blancas y amarillas, los fieles honraron al santo del trabajo.

 

 

Una multitud de devotos de San Cayetano se reunieron en Del Viso para venerar al santo del trabajo y celebrar la fiesta patronal de la localidad. Una larga columna de fieles peregrinó por las calles delvisenses antes de la misa central que presidió el Obispo de San Miguel, Sergio Fenoy.

La comunidad católica delvisense y fieles de los alrededores se dieron cita durante toda la jornada de ayer para rezar y venerar a San Cayetano.

El santuario estuvo desbordado de velas amarillas y blancas que los devotos encendieron desde temprano a la mañana y hasta las primeras horas de la noche.

El Obispo de la Diócesis de San Miguel, Monseñor Sergio Fenoy, fue el encargado de presidir la misa central de la celebración patronal, poco después de las 16.

Durante su homilía, el religioso destacó la importancia de la fe “para entender y enfrentar lo que nos pasa”; y se dirigió a los asistentes manifestando: “todos sufrimos; pero para el que cree, la vida es un regalo”.

La celebración religiosa se llevó a cabo en el predio que la parroquia posee en la esquina de avenida Madero y Chiclana, y mostró a una gran concurrencia como sucede cada año.

Todas las capillas delvisenses estuvieron representadas con carteles e imágenes de San Cayetano, la virgen María y el Sagrado Corazón de Jesús.

Durante la homilía se pidió por la paz, el trabajo, las vocaciones religiosas, por las familias y los matrimonios; al tiempo que el lema de esta fiesta 2010 fue “San Cayetano protege a nuestras familias”.

Asimismo, en el santuario de Liniers, el arzobispo de Buenos Aires y primado argentino, cardenal Jorge Bergoglio, presidió la celebración central en el día de San Cayetano. Allí, el cardenal manifestó: “la protección que pedimos es para todas las necesidades de nuestra vida: la salud, el pan, el trabajo. También pedimos protección ante la inseguridad que produce tanta violencia desatada en nuestra sociedad” (ver aparte).

 

Procesión y fogón

Si bien no dejó de ser una jornada de invierno, el frío no castigó a los fieles y permitió que se movilizaran durante toda la jornada para venerar a San Cayetano en el iglesia de Del Viso. El sol de la tarde acompañó la celebración eucarística central y así la fiesta patronal tuvo un gran marco de público.

La procesión, que arrancó una hora más tarde de lo anunciado, recorrió las calles del pueblo encabezada por el camión de bomberos Voluntarios delvisense que llevaba la imagen de San Cayetano sobre el autobomba.

Detrás del camión se ubicó una camioneta con equipos de audio para dirigir las oraciones y organizar la caravana. La columna de fieles estaba integrada por la comunidad católica delvisense, muchos jóvenes de los colegios parroquiales de la zona y devotos del patrono del trabajo.

Durante la procesión, los fieles rezaron, cantaron canciones dedicadas al santo y llevaron estampas, carteles e imágenes. Apenas pasadas las 16 la columna de peregrinos llegó a la iglesia y la gente se acomodó en el predio para participar de la misa central.

A lo largo de todo el día se celebraron, cinco misas y en las últimas horas de la tarde, los organizadores prepararon un fogón parroquial que duró hasta la noche.

 

 

Trabajo
Como siempre, muchos aprovecharon la cita religiosa para instalar sus puestos de venta ambulante y así ganarse el día. El santo del trabajo reúne a gran cantidad de fieles y por eso, la venta de velas, espigas, estampas y rosarios fue importante.

Asimismo, otros optaron por los alimentos, gorras, artesanías y regalos, pensando en el Día del Niño.

 

 

 

En Liniers
Bergoglio hizo foco en la inseguridad

 

 

Miles de fieles se acercaron ayer al Santuario de San Cayetano, en el barrio porteño de Liniers, para pedir y agradecer al patrono del pan y el trabajo, en tanto que la misa central fue oficiada por el cardenal Jorge Bergoglio, quien le pidió al santo que «proteja nuestra fe y la esperanza».

Bergoglio durante la homilía sostuvo que «nosotros somos  concientes de que hemos recibido una bendición y que esa bendición es al mismo tiempo una promesa».

«San Cayetano cuida nuestra esperanza, protégela de los males que la amenazan como el bajar los brazos, el tirar la toalla, el apagar la mirada pensando que no vale la pena, que en este país no se puede», puntualizó el cardenal.

En otro orden, destacó que «también pedimos protección ante la inseguridad que produce tanta violencia desatada en nuestra sociedad. Pero junto con estas cosas pedimos de manera especial protección para nuestra fe: te pedimos que protejas, conserves y aumentes nuestra fe».

«Porque vivimos en medio de una cultura cada vez más pagana», opinó, al sostener que «una cosa es ser pagano si uno nació en una ciudad que no conoce la verdad del Evangelio y hacer como si Jesucristo no hubiera venido a salvarnos, es dar un paso muy atrás».

Insistió en que «la protección que pedimos es para todas las necesidades de nuestra vida la salud, el pan, el trabajo» y añadió que «junto con esas cosas de manera especial protección para nuestra fe».

Bergoglio ofreció la Eucaristía a parte de los presentes y se mezcló en la fila de fieles que aguardaban para ingresar a la iglesia, a quienes les impartió la bendición.

En las inmediaciones, se montó un operativo de seguridad con personal de la Guardia Urbana, la Policía Federal y móviles del SAME para atender cualquier emergencia.

Unos 1.500 voluntarios laicos, 200 sacerdotes y 800 scouts  asistirán a los fieles, a quienes repartirán pan, caldo y mate  cocido. El templo va a permanecer abierto hasta que ingresen el  últimos de los peregrinos, en la madrugada de mañana, y se ofician misas cada hora y confesiones en forma permanente. 

 

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