Temor en Derqui por derrame de líquido de un transformador

Es en una cuadra de Monterrey. Los vecinos realizaron el reclamo hace varios días. Desde Edenor descartaron que contenga el peligroso fluido refrigerante. Aseguran que ya no se utiliza.

4 de agosto de 2010 - 00:00

 

Vallado. La zona fue resguardada por Defensa Civil. La empresa asegura que no hay peligro de contaminación.

 

La pérdida de líquido por parte de un transformador de Presidente Derqui causa temor en los vecinos del barrio Monterrey, debido a que no saben qué consecuencias podría traer el derrame. Además, hace unos años la unidad fue señalada como una de las que contenían Bifenilo Policlorado (PCB), sustancia altamente cancerígena.

El transformador está ubicado en la calle Chacabuco al 1500, a apenas una cuadra del Colegio Latinoamérica. Está identificado como “Alfaro 11061”. En diálogo con El Diario, María Elena Soqueira, vecina que tiene su vivienda junto a la estructura, indicó que “hace 15 días que el transformador está perdiendo líquido, que al parecer sería aceite. Hicimos cinco reclamos a Edenor y lo mismo hizo un vecino de la cuadra”.

La mujer agregó que “el domingo a la mañana empezó a gotear más, y para el lunes ya estaba toda la vereda derramada”.

Ayer, el líquido formaba un charco frente a la casa de la mujer, invadiendo toda su vereda para caer en la calle. “Es la segunda vez que pasa”, afirmó María Elena, indicando que “a la noche sale humo y cae más aceite. Llamamos a los bomberos, pero no pueden hacer nada”.

Ayer, al lugar se acercó personal de la empresa Edenor, concesionaria del servicio, luego que la mujer se comunicara con la oficina municipal de Medio Ambiente. Según la vecina, los empleados “tomaron los datos del transformador y le dijeron a mi hijo que iban a limpiar la zona y cambiarlo”. Al cierre de esta edición, no habían regresado.

A su vez, horas antes intervino personal de Defensa Civil, que colocó un precinto para no permitir el paso de los peatones por la zona del derrame.

 

Incertidumbre

En un primer momento, ante el derrame de líquido del transformador existió temor en los vecinos, debido a que la unidad figura en un listado del Ente Regulador (ENRE), porque que en su momento contenía 22,9 partes por millón de PCB. “Llamé al teléfono que figura en el transformador y me dijeron que iban a constatar si tenía o no PCB”, expresó María Elena.

En efecto, en la Defensoría del Pueblo comentaron que en su momento la estructura figuraba como uno de los transformadores con PCB, aunque en su emplazamiento un cartel indica que está libre del compuesto. De todas maneras, en la institución habían aclarado que esa lista no estaba actualizada y databa de no menos de tres años a la fecha.

No obstante, en la tarde de ayer desde el área de prensa de Edenor afirmaron a El Diario que “ningún transformador que esté dentro del área de concesión contiene PCB”, descartando la presencia del peligroso fluido. Además, comentaron que “se quitaron incluso antes de lo establecido por ley”.

 

 

A partir del Caso Nahuel

PCB: miedos que reviven

De acuerdo a la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable, los Bifenilos Policlorados (PCB) son una clase de compuestos químicos orgánicos “que fueron usados durante décadas en un amplio rango de aplicaciones industriales, tales como aceites de corte, selladores, tintas, papel carbónico, aditivos para pinturas, y en particular, refrigerantes y lubricantes en equipos eléctricos cerrados, tales como transformadores y capacitores”.

A su vez, se explica que “son de aspecto líquido aceitoso o sólido, incoloro o amarillo claro. No tienen olor ni sabor”.

A partir de 1970 “comenzó a ser preocupante el impacto de los PCB en el ambiente, fundamentalmente por su persistencia. Esto condujo a decidir un cambio de tecnología y el reemplazo de este tipo de sustancias, a tal punto que ya en 1977 Estados Unidos de América (uno de los mayores productores) prohibió su elaboración, importación y muchas aplicaciones no eléctricas de PCB”.

Sin embargo, en nuestro país el PCB se hizo tristemente célebre recién en el año 2000, gracias a la labor de Mabel Bastías, vecina del barrio Villa del Carmen, de Del Viso. Su hijo, Nahuel, enfermó de leucemia y murió ese mismo año, lo que disparó una ardua investigación de la mujer para encontrar las causas, que no eran otras que la presencia en el barrio de transformadores de Edenor con PCB, cuyo contenido se derramaba y penetraba en las napas de agua, provocando graves enfermedades en una gran cantidad de vecinos.

Su lucha se replicó a nivel nacional y obtuvo una amplia repercusión, provocando cambios en la legislación para que fueran prohibidos todos los transformadores con PCB, que debieron ser reemplazados en forma paulatina. No obstante, cada vez que un transformador derrama fluidos, despierta el mismo temor en los vecinos.

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