Sicardi vs Lopresti, uno de los duelos de la noche en La Caldera.
Parece que los choques entre Sportivo y Escobar están sentenciados a final de película. Y, lamentablemente para los de Pilar, el happy end sigue siendo monopolio del equipo Celeste.
Anoche, ante una Caldera con más de 400 personas, la visita ganó un partido tremendo, de alto vuelo por momentos y siempre a puro corazón. Fue 79-78 para ponerse 1-0 en la final de la Liga de Básquet Zárate-Campana. El viernes próximo se juega la segunda en Escobar. Si queda para el local, será el nuevo campeón.
Con un partido tan cerrado, daba la sensación de que el que tuviera más frialdad se iba a llevar el duelo. Pero empecemos por el final. Faltando 9 segundos Sportivo ganaba por 1.
Lo cortaron con falta a Román Rodríguez, que a tono con una noche muy mala, falló los dos libres. Final de una sola ofensiva. Damián Lombardi, clave en el cierre y una de las figuras celestes (el jugador del partido fue el eterno Rubén Runke -23-), lo arrastró hasta las profundidades de la llave a Maximiliano Gutiérrez. Los jueces pitaron una falta muy discutida y al diminuto jugador celeste no le tembló el pulso para sentenciar un juego increíble.
Antes hay que decir que Sportivo jugó un gran primer cuarto, con fluidez ofensiva. Santiago Sicardi estaba afilado desde el perímetro (dos triples y un doble en los primeros minutos) y sacaba diferencias.
Fue un primer cuarto de lucimiento de las ofensivas de ambos lados, con defensas que aún no se ajustaban. El Rojo cerró el parcial 23-17.
En el segundo cuarto Escobar metió un parcial de 7-0 en un minuto y monedas para pasar por primera vez arriba en el marcador. De pronto ambos ajustaron las defensas y ya no se hizo tan fácil llegar al gol.
Christian Arias entró bien en el juego y saltó a la cancha Brukner con sus conocidas capacidades defensivas.
Se empezaba a vislumbrar que no sería la noche de Memo, héroe de la serie ante Atlético. Muy bien marcado, siempre tiraba incómodo. Todo se hizo desprolijo pero el Rojo se fue al descanso largo ganando 41-38.
Y en la vida de Sportivo siempre aparecen esas lagunas (sino, no sería Sportivo). Pasó largos minutos sin encestar, ni de tres, ni de dos ni bandejas relativamente fáciles. Piaggio salvó la ropa en ese tramo para que la visita se fuera ganando apenas por tres (56-59).
Y llegamos a la definición. Un tremendo Maximiliano Gutiérrez (12 puntos en el parcial, tres triples), hacían pensar que esta vez sí. Lo acompañaba la gran tarea defensiva de Walter Cricrí (también aportó en ofensiva). Andy Lopresti, bien controlado toda la noche, se hizo cargo de las calientes y Lombardi se mantenía vivo a su equipo desde tercera dimensión.
Hasta que llegó el final contado al principio. Lo dicho, el de la cabeza más fría se llevó el juego. Fue un duro golpe para Sportivo. Ahora deberá ir a Escobar a ganar dos partidos para llegar al tri. Parece difícil, aunque este equipo es capaz de cualquier cosa.
8
Triples clavó Sportivo: tres de Gutiérrez, igual cantidad para Santiago Sicardi, uno para Arias y el restante de Cricrí.
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