Joven de 18 años dio a luz en un remís con la ayuda del chofer

El viaje comenzó en Manuel Alberti, en el domicilio de la adolescente. A la altura del kilómetro 49,5 de la Panamericana debieron detenerse y ahí se consumó el parto.

10 de agosto de 2010 - 00:00

 

Martín Andrés Paladea, de 34 años, en la puerta de la remisería San Cayetano, de Manuel Alberti.

 

Un remisero que trasladaba a una adolescente embarazada desde su domicilio ubicado en la localidad de de Manuel Alberti rumbo al Hospital Hugo Meisner de Presidente Derqui tuvo que asistir a la madre de 18 años en el parto que debió realizarse de emergencia en el asiento trasero del propio vehículo.

Como fruto de ese particular nacimiento, llegó al mundo Magalí, una beba que pesó 3,5 kilogramos y que se encuentra en buen estado de salud al igual que la joven madre, según se informó.

El inusual hecho se originó cuando alrededor de las 13.30 del domingo último, el automóvil de alquiler marca Fiat Duna, de color blanco, conducido por Martín Andrés Paladea, de 34 años, acudió al llamado de una clienta a una vivienda ubicada en la calle Santa Eulalia al 1900 de la localidad de Manuel Alberti.

Desde allí se dirigían hacia el hospital derquino debido a que la adolescente ya presentaba dolores de parto. Al vehículo se subieron, la joven embarazada, su novio de 17 años, y los padres de la chica.

Según relató el propio remisero a El Diario, “voy a aguantar” manifestó la muchacha al subirse al auto, un cálculo que no llegó a concretarse.

Porque durante el viaje, cuando el remís se encontraba a la altura del kilómetro 49,5 de la Panamericana, debió tirarse a la banquina debido a que la adolescente exclamó: “No doy más, está saliendo la criatura”, según relató el chofer.

De inmediato, y rápido de reflejos, el remisero se bajó, hizo descender a todos los pasajeros y guió a la joven para que realizara el trabajo de parto.

Tras el nacimiento de Magali, Paladea le dio el correspondiente chirlo en la cola que desató el llanto de la niña, la limpió con unas gasas que llevaba, la tapó con una mantita y continuaron raudamente el viaje hasta el hospital Juan Cirilo Sanguinetti para que le cortaran el cordón umbilical.

Horas después, y tras la primera asistencia, la madre y la hija fueron trasladadas al Meisner donde se encuentran en muy buen estado.

La tranquilidad y la serenidad del remisero, se supo después, estuvo basada en que Paladea se había desempeñado durante varios años como asistente de ambulancia en el cuartel de Bomberos Voluntarios de Tortuguitas y realizó cursos de primeros auxilios, entre otros.

De hecho, el nacimiento de Magali fue el tercero en el que el ahora chofer de remís debió intervenir, ya que en 1992 ayudó a una madre a tener a su hijo en la vía pública, y en el mismo año colaboró para que otra mujer diera a luz en su propia casa.

 

3,5 kilos

Pesó la beba al nacer. Se llama Magali y al igual que se mamá, se encuentra en buen estado de salud.

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