

1- Calle Chile, vital para la zona de La Lonja, es sin dudas la más complicada de todas. 2- Chubut fue bacheada hace poco, pero los arreglos no perduran. 3- Chacabuco. Fue construida hace un año, ya pasó por varios arreglos pero se sigue deteriorando a cada día.
Chubut, Chacabuco y Chile. Además de la inicial, varias son las características que comparten estas calles clave del distrito. Las tres unen la Panamericana con importantes rutas, en todos casos fueron pavimentadas o arregladas en los últimos años –en algunos casos en los últimos meses- y todas presentan un estado de deterioro que en muchos tramos las convierte en una carrera de obstáculos para los automovilistas. En menor medida, la calle Saraví también se anota en la partida.
El reciente trabajo de bacheo no logra impedir el zigzagueo constante de los vehículos que circulan por la calle Chubut, que une Panamericana con la ruta 25 a la altura del kilómetro 50. Todos, sin excepción, intentan esquivar las irregularidades de la arteria que a simple vista, da la impresión de no resistir un sólo parche más.
Pozos tapados, desniveles, rajaduras y banquinas destruidas componen el paisaje de la calle Chubut en todo su recorrido, especialmente en el trayecto más cercano a la Panamericana.
La estrechez de la arteria y el mal estado de los laterales impiden que los automovilistas puedan esquivar con holgura los pozos, lo que ocasiona demoras en la circulación fundamentalmente en las horas pico y durante los fines de semana, teniendo en cuenta el caudal de vehículos que circulan por allí al tratarse del epicentro comercial y de entretenimientos del distrito.
Debut con roturas
Una postal similar aparece mil metros más adelante, a la altura del kilómetro 49, en la calle Chacabuco que también une la Panamericana con la ruta 25. Lo llamativo de esta arteria es que a diferencia de la anterior que sólo recibió precarios trabajos de bacheo, el pavimento fue estrenado nada menos que a mediados del año pasado.
Sin embargo, pese a lo reciente de la obra la calle ya está “decorada” por un sinnúmero de parches que ocultan y al mismo tiempo dejan al descubierto lo precario del trabajo. Y a medida que la calle se aleja de la Panamericana, comienzan a aparecer nuevos y aún no reparados resquebrajamientos de asfalto que por sus dimensiones prometen convertirse en pozos en poco tiempo.
Cabe recordar que se trató de una obra polémica que provocó algún que otro enfrentamiento entre el oficialismo y la oposición, cuando a fines de 2007 el Concejo Deliberante decidió traspasar los fondos enviados desde Provincia para este fin a una serie de obras en Del Viso y Manuel Alberti. La principal detractora de esta decisión fue la concejal de la Coalición Cívica Marcela Campagnoli, que destiló su desacuerdo en una satírica oda dedicada a la calle.
Finalmente, el municipio decidió emprender los arreglos con fondos propios y la obra aunque originalmente fue valuada en 3 millones de pesos, se redujo a 1,1 millón. El trabajo se extendió por casi 3 mil metros y el pavimento fue de 6 metros de ancho y 8 centímetros de espesor con material caliente, según las autoridades del momento, preparado para soportar el tránsito pesado que circula por la arteria.
Con la intención de consultar a las autoridades de Obras Públicas sobre el estado de ésta y el resto de las calles señaladas, El Diario se comunicó con la dirección de Prensa del Municipio, aunque el pedido no tuvo respuestas.
Cráter a la chilena
Si en las arterias anteriores los trabajos de bacheo intentaban maquillar el deterioro, en la calle Chile –que une Panamericana con ruta 8 en el km. 47,5- el esfuerzo ya es una causa perdida. En todo su recorrido, las grietas, los pozos, que en algunos casos tienen las dimensiones de cráteres, y las banquinas destruidas son la constante.
A Héctor Vasta ser propietario de una parrilla al paso en la vera de la calle lo convierte en un testigo privilegiado de las odiseas que deben hacer los conductores para esquivar los baches de la arteria, que en ese tramo se asemeja más a un terreno dinamitado.
“Es una vergüenza, yo tiro piedras para tapar los pozos pero con el agua se levantan. Hace dos años más o menos taparon los agujeros pero no duró nada”, se quejó el vecino, y señalando la intransitable banquina agregó “la gente no tiene veredas para caminar y va por la calle, un día va a ocurrir un accidente”.
La calle Chile fue asfaltada durante la intendencia de Sergio Bivort, y pese a algún arreglo posterior de la actual administración municipal, su estado es alarmante. Así lo definen los vecinos y en este sentido, Vasta advirtió que “la semana que viene vamos a presentar una nota a la municipalidad y si no hacen nada vamos a cortar la ruta 8 porque esto no puede seguir así”.
Saraví también se anota en la carrera de los pozos
Aunque un poco más atrás que las otras tres, la calle Saraví que también une Panamericana con Ruta 8, se suma a la competencia.
Esta calle fue asfaltada durante la intendencia de Alberto Alberini, aunque la precariedad de los trabajos obligó a efectuar una repavimentación durante la actual administración. Sin embargo, debido a la circulación constante de vehículos de gran porte, el paisaje de pozos tapados también predomina en esta arteria, donde las primeras roturas tras el trabajo de bacheo comienzan a asomarse.
