Fila en la distribuidora de La Lonja. Muchos llegan con más de una garrafa, para familiares y amigos.
Caminando, en bicicleta o en automóvil, cada día miles de personas de todo el distrito deben salir de sus hogares para conseguir una garrafa, bien preciado que les permitirá combatir el frío y cocinar, al menos por unas horas. De acuerdo a testimonios recolectados por El Diario, en Pilar es cada vez más difícil conseguir a 16 pesos –su precio oficial- la garrafa de 10 kilos.
La jornada de ayer representó un oasis para aquellos que, durante el fin de semana y hasta el lunes, habían tenido que salir a conseguir gas soportando la lluvia y el frío. Al mediodía, en la puerta de Gas 10 -empresa ubicada a la vera de la ruta 8, en La Lonja-, un cartel anunciaba que la garrafa social se consigue allí a su precio oficial de 16 pesos. Cada día, en el lugar se producen largas colas para conseguir una garrafa: en pocos minutos se juntaron unas 15 personas con un promedio de tres garrafas cada una, para familiares o vecinos.
Luis, el primero en llegar de esta nueva tanda de clientes, comentó: “vivo en Pilar, pero tengo que venir hasta acá porque es uno de los únicos lugares de la zona que mantiene este precio”, agregando que la vereda “siempre está llena de gente”. El hombre indicó además que “los precios en los comercios no se respetan: un amigo de Del Viso pagó hasta 50 pesos por una garrafa de 10 kilos en un comercio, porque no tuvo opción. En nuestro barrio, directamente no conseguimos”.
Además, Luis afirmó que entre los usuarios “hay mucha reventa, se nota cuando viene gente con 6 u 8 garrafas. Las compran al precio normal y después las venden en su barrio a más del doble”.
A algunos kilómetros de allí, Mariana –vecina del barrio Solares del Norte, de Del Viso-, aseguró que en la zona “no se consigue la garrafa social, sólo en La Lonja. En el almacén la venden a 27 pesos, y la distribuidora, a 25 si es a domicilio. Además, algunos comercios dicen directamente que no tienen”.
La mujer señaló que, en cuanto al sistema de entrega a domicilio, “el reparto es hasta las 18, y como una trabaja llega después de ese horario, por lo que ya no la puede conseguir”.
Con respecto al precio, Mariana reconoció que “he llegado a pagar 35 pesos una garrafa de 10 kilos, en una estación de servicio ubicada en ruta 26 y Panamericana, porque no se puede vivir sin gas, y saben que el que pueda pagar ese precio lo va a hacer”. Para una familia de tres personas, como la de la mujer, una garrafa de 10 kilos “no dura más de cuatro días”.
Al igual que muchos habitantes del distrito, Mariana debe ir viendo todos los días cuál es el almacén que tiene la garrafa social, “pero la estoy pagando 27 o 28 pesos. El año pasado la pagaba 19 pesos, nunca la pude conseguir a 16”. Y afirmó: “Muchos vecinos van con la garrafa al hombro por el barro”.
Acciones
Desde la Defensoría del Pueblo de Pilar, su titular, Orlando Bargaglio, comentó que este fin de semana la institución realizó un relevamiento entre distribuidoras para saber cómo es el estado de situación. “Algunos nos dijeron que están recibiendo un 50% menos”, expresó.
Además, el Ombudsman comentó que “queremos averiguar cuál es el subsidio que reciben las distribuidoras por la venta de las garrafas sociales, y con cuánto se queda el comerciante. En los negocios dicen que no tienen, y de todas maneras, no hay gran cantidad de garrafas”. Desde la entidad se pidió una reunión con la Secretaría de Energía de la Nación.
Por su parte, El Diario intentó comunicarse sin éxito con María José Cozzani, titular de Defensa del Consumidor. No obstante, trascendió que desde la Dirección pedirán inspecciones conjuntas con sus pares de Provincia.
Además, se informó que la Secretaría de Comercio Interior convocó ayer a los actores del sistema (ver aparte), con el fin de intervenir respecto del comercio minorista, último eslabón de la cadena de comercialización, que no está regulada y que excede la competencia tanto de la Secretaría de Energía como de la Comisión de Precios, ante las denuncias de que algunos comerciantes acaparan y ponen a la venta una reducida cantidad de garrafas a precios que exceden el valor fijado oficialmente.
En números
• $16 es el precio oficial de la garrafa social.
• $50 se ha llegado a pagar por una garrafa de 10 kilos.
• 50% menos de la cantidad habitual de garrafas han recibido las distribuidoras.
• 1.400 garrafas en un solo día vendió un centro de distribución de La Lonja.
Desmienten una posible suba
La Comisión de Seguimiento del Acuerdo de Estabilidad de Precios del Gas Licuado de Petróleo (GLP), a través de su secretario ejecutivo, Antonio Pronsato, desmintió ayer que en una reunión llevada a cabo en la Secretaría de Comercio se hayan evaluando modificaciones en el precio de venta al público de las garrafas.
Según la Comisión, la reunión tuvo como objetivo “accionar contra aquellos que estén tratando inescrupulosamente de vender la garrafa a un precio mayor que el que figura en el acuerdo, abarcando entonces también en esto a los comercios que están fuera de la órbita de la Secretaría de Energía y el ENARGAS”. Asimismo, reiteró que “el valor establecido por el Gobierno durante el presente año para las garrafas de 10 kilogramos es de 16 pesos”.
A través de un comunicado, la Comisión señaló que “la cadena compuesta por la producción, el fraccionamiento y la distribución del gas en garrafas está funcionando con los controles de las Autoridades de Aplicación y en forma coordinada para abastecer a todos los consumidores. Desde el inicio mismo del programa Garrafas para Todos se están realizando auditorías permanentes, dirigidas al monitoreo de precio en los sujetos regulados por la Secretaría de Energía”.
Encargado de una distribuidora
“Desde el ’73 que no veo algo así”
En la empresa Gas 10, de La Lonja, Julio Medina -encargado operativo- comentó que “la demanda de estos días tiene que ver con las bajas temperaturas y con que todas las empresas no tienen el producto. Hasta el momento venimos bien, tenemos el gas que necesita el vecino de Pilar. No queremos especular con la necesidad de la gente, van a tener su garrafa al precio que corresponde”.
El hombre reconoció que “algún vivo quizás revenda lo que carga acá, pero es algo que no podemos manejar. Si vienen con varias garrafas se las tenemos que cargar a todas, salvo que estemos con demora y no demos más de tres o cuatro por persona”. Y agregó: “El que compra ocho garrafas no las necesita para cocinar...”.
Para tener una dimensión de la demanda suscitada en todo el distrito, el lunes se vendieron sólo en Gas 10 alrededor de 1.400 garrafas en la puerta del local. La gente esperaba pacientemente debajo de la lluvia, algunos con chicos y en bicicleta.
Medina afirmó que “estoy en esto hace varios años y desde el ’73 que no veo algo así, en cuanto a la desesperación de la gente y al abuso de algunos por cobrarles de más”.
