Hasta fines de la década de 1980, la única posibilidad de ver otros canales que no fueran los tradicionales de aire era tratar de sintonizar algún canal uruguayo, y no siempre daba buenos resultados. Sin embargo, todo cambió a partir de 1990, año en que la televisión por cable llegó a Pilar. Casi al unísono, Pilar Televisora Color y Video Intercable Privado (o PTC y VIP, a secas) irrumpieron en el distrito, provocando una verdadera revolución que este año cumple dos décadas.
Eran épocas en las que todo estaba por hacerse, y quienes encabezaron la iniciativa lo recuerdan como una etapa inolvidable que los marcó por el resto de sus vidas en los planos profesional y personal. “A fines de 1989 yo estaba trabajando en la compañía aérea Austral, y decidí dejar la relación de dependencia y volver a mi ‘pago chico’”, comenta Daniel Circosta, el mentor de PTC. En 1980, Circosta abrió la primera agencia de viajes de Pilar (Reggio Viajes, en la calle Rivadavia) y ese mismo año comenzó a comercializar los primeros televisores a color, como gerente comercial de Locatel, empresa dedicada a alquilar TV color y videocaseteras.
“En el ’89 empecé a averiguar y la TV por cable suponía una inversión muy alta, por eso empecé a buscar socios interesados, pero me decían que nadie iba a pagar para ver televisión… Entonces, en una jugada bastante arriesgada vendí todo mi patrimonio, apostando a todo o nada”. Finalmente, otras tres personas se asociaron: Lucrecia Saulle, Ricardo Pandolfo y Nino Franciosa.
Pero, mientras tanto, se preparaba otra empresa para salir al ruedo: Video Intercable Privado (VIP). De no existir ninguna señal, ahora competirían dos. Las caras visibles de esa empresa fueron conocidos vecinos como Urbano Arotce, Mario Cormery, Oscar “Cacho” Pagani y Pedro Bottarelli. Mientras que PTC funcionaba en la calle Rivadavia, VIP estableció su búnker en la galería Gran Pilar, de Bolívar y San Martín.
La primera señal en salir al aire fue la de PTC, el 7 de junio de 1990, fecha oficial en la que Pilar inauguró su televisión por cable. Arrancó con siete canales, tomando la señal de VCC.
A pulmón
Aquellos días fundacionales estuvieron marcados por un denominador común: el concepto de “todos para uno y uno para todos”. Prácticamente no había tareas específicas, ya que cualquier integrante del canal podía ser camarógrafo, notero o conductor de un programa, según lo ameritara la situación.
De inmediato, comenzaron a establecerse las que serían las caras visibles de la televisión local de ese entonces: entre otros, Oscar Mascareño, Verónica Blasón, Caudio Santamaría y Carlos Battistini, en PTC; Alberto Allindo, Liliana Forte, Marcelo Colombo, Rodrigo Lussich, Marina Vázquez y Alberto Jaén en VIP.
De la misma manera, los programas comenzaron a formar parte de la vida de los pilarenses: en PTC, por ejemplo, “El Club de los PTCitos” (Blasón); “Revista Deportiva” (Battistini, foto); “Todo Rally” (Mariano Maggi y Jorge Rodríguez); “Cine y cene” (Juan Rufat); “Música y Artistas” (José Urquijo); “Plaza Humor” (Mario Asenjo) “Conclusiones” y “Contradicciones” (ambos con Santamaría). Además, a fin de año se otorgaba el premio a los destacados de Pilar, en una fiesta para 500 personas.
Asimismo, en VIP llenaban la pantalla “Café para Todos” (Colombo, Allindo, Lussich y Forte), “Nuestro Tiempo” (Jaén y Vázquez), “Panorama Deportivo” (Maximiliano Domenech, Federico Pocetti, Pablo Mazzettelle) y “Auto Sport” (Jaén, Vázquez y Perlo), entre otros.