Gastronomía: un mercado polarizado que promete seguir creciendo

Después de la crisis del 2009 que derivó en el cierre de varios restaurantes, este año las propuestas gastronómicas en Pilar comenzaron a repuntar con la llegada de nuevas alternativas.
sábado, 5 de junio de 2010 · 00:00

 

Fue creado hace siete años

La recomendación de un experto

Creado hace siete años, el sitio debuencomer.com (www.debuencomer.com.ar) ofrece un completo catálogo de restaurantes organizados de acuerdo a su tipo y ubicación, con una concisa descripción de sus servicios y características.

“Estamos muy atentos a lo que la gente pone en el foro cuando hay quejas”, aseguraron desde el sitio, que además cuenta con un sistema de reservas on-line donde los usuarios pueden asegurarse un lugar en el restaurante elegido a través de debuencomer.

Asimismo, es el único portal que brinda el mapa de ubicación de cada uno de los locales. “Estamos incorporando sistema para que la gente le cargue las coordenadas al GPS del auto”, anticiparon. El sitio brinda además información sobre hoteles, spa y servicios de catering.

 

Por sus dimensiones y por la rapidez con la que se desarrolló, la explosión gastronómica que tuvo Pilar en los últimos años continúa siendo materia de análisis. Pese al impacto de la crisis del 2009 que repercutió en el cierre de un número importante de restaurantes, los especialistas siguen hablando de fenómeno y aseguran que en este campo todavía queda mucho por explotar.

Desde comida hindú hasta parrillas, desde pizzerías hasta restaurantes de sushi, acompañando el crecimiento inmobiliario, comercial y empresarial, la gastronomía en Pilar vivió su propio boom que posicionó al distrito como un referente de la región.

En una charla con El Diario, los responsables del sitio de Internet especializado debuencomer.com analizaron el fenómeno local tomando la crisis del 2009 como punto de inflexión.

“En el 2009 hubo un proceso muy grande de cierre de restaurantes en Pilar, la inflación impactó en el nivel medio de la población y los parámetros de consumo cambiaron”, indicaron.

De todos modos, consideraron que esto respondió también a “una superposición de restaurantes”, la misma “que por selección natural se fue corrigiendo”. Y advirtieron que este año se inició con un repunte: “hoy está estabilizada, no hay más cierres, al contrario, hubo aperturas, como Kansas que marcó un antes y un después en la gastronomía de Pilar”.

Analizando los pormenores del impacto de la retracción de consumo del año pasado, desde debuencomer opinaron que esto generó “una reducción de turnos y una concentración en los fines de semana”, así como “una polarización, en un extremo hay pizzerías y en otro, comida gourmet”.

Precisamente, sobre el segundo rubro aseguraron que fue el que menos sintió la crisis: “no notamos una baja en restaurantes gourmet, que en Pilar se centran en la gastronomía italiana o mediterránea con muy buenos exponentes, al contrario trabajan a pleno”.

Si bien opinaron que pese a la retracción del mercado “todavía está en superpoblación de restaurantes”, aseveraron que “hay algunos conceptos gastronómicos que podrían crearse, como comidas étnicas, algunos modelos de comida rápida”.

En cuanto al shopping Torres del Sol, cuyo giro hacia la gastronomía de la mano de la llegada de variadas propuestas lo convirtió en un polo en la región, consideraron que “tiene proyección de crecimiento, la reconversión hacia la gastronomía fue muy efectiva”, aunque sugirieron que “se deberían evitar el solapamiento de rubros, porque mucho de lo mismo a la larga termina perjudicándolos”.

 

Falencias

Al igual que sucede en otras industrias, la falta de personal calificado también es para la gastronomía uno de los principales escollos a superar. “La demanda de personal sigue sostenida, lo que no hay es oferta, la queja de todos los restaurantes es que no consiguen personal”.

Asimismo, al momento de poner de relieve las principales falencias que se observan en un restaurante, señalaron que “muy pocos lugares trabajan como una extensión de la casa del comensal, que quiere tener el mismo nivel de confort que en su casa, un lugar limpio, ordenado con baños limpios”.

“El problema del servicio es que no está atento –agregaron- en general los mozos no miran las mesas. Hay pocos lugares que hacen hincapié sobre ese tema, uno de los que trabaja muy bien es Tinto y Soda (Torres del Sol)”.

Especializados en gastronomía rural, en debuencomer reconocen que en Pilar ese terreno aún no está suficientemente explotado. “Pronosticamos que Manzanares iba a ser el próximo polo gastronómico a la altura de Carlos Keen (Luján) y Tomás Jofre (Mercedes) y por ahora nos equivocamos porque no sucedió, hay mucho potencial latente, no hay tanta oferta de eso en Pilar y correría con ventaja por la cercanía, quizás se deba a que no hay tantas propiedades adecuadas”, arriesgaron.

En cuanto a la explicación del fenómeno de la comida “casera”, que aunque incipiente en Pilar puede observarse en restaurantes como Tinto y Soda con la inclusión de puchero en su menú, desde el sitio analizaron: “la gente busca rememorar las viejas épocas en las que se comía en la casa de la abuela en un ambiente familiar”.

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