Vuelven las milongas y hay furor por las clases de tango

Hay más de 10 lugares para aprender a bailar y las noches de milonga funcionan en clubes y bares. Los organizadores buscan recuperar el espíritu de barrio. Un fenómeno que no distingue sexo, edad ni habilidad.

13 de junio de 2010 - 00:00

 

Los profes Vanesa Robles y David Martínez.  

 

por Celeste Lafourcade

 

Un paso, una explicación, una demostración y sin tiempo para pensarlo demasiado, la música urgente empuja a salir a la pista, igualando a expertos con principiantes, a habilidosos con pataduras. Hombres y mujeres, mujeres con mujeres, parejas desparejas, jóvenes, adultos y edades indeterminadas, se le animan al 2x4 en un Pilar que le da la bienvenida al boom arrabalero.

“Hay de todo”, dirán algunos, apelando a la frase más coloquial posible, para graficar lo que sucede dentro de una milonga. “No hay edad para acercarse”, completarán otros. Como una réplica del fenómeno instalado en Capital desde hace ya varios años, en Pilar las clases de tango y las noches de milonga viven su explosión del 2010 con la apertura de una decena de espacios para tal fin.

De forma gratuita en muchos casos y a cargo de profesores consagrados en todos, las clases de tango alcanzaron una continuidad alentadora, de la mano de un número cada vez más importante de seguidores.

Uno de los lugares que más recientemente se incorporó a la movida es el shopping Pilar Point, donde todos los martes de 20 a 21.30 los jóvenes bailarines David Martínez y Vanesa Robles dictan clases sin cargo ante unas 30 personas.

“La idea es trabajar tango salón, que es todo bailado en el piso, para bailar en la milonga, o en clubes de barrio”, explicó a El Diario Martínez, para agregar que “son clases mechadas, se comienza viendo algún paso, se corrige la técnica y la clase siguiente se sigue recordando para no perder el contenido”.

“Nosotros damos elementos, figuras –agregó- para que la gente pueda armar su propio baile, ésa es la idea”. En cuanto a las diferencias que existen entre el tango y la milonga, precisó que “lo principal es el tiempo, el tango es más fraseado, la milonga es un poco más rápida se trabaja más al piso. El tango tiene un poco más de variedad musical, se trabaja en diferentes tiempos, tonalidades y ritmos de música”.

El bailarín -discípulo a su vez de uno de los principales exponentes que tiene esta danza en nuestro distrito: el joven Néstor Azorín que obtuvo el sexto lugar en el mundial nacional de tango- inauguró además el pasado jueves las noches de Cheetango en el restaurante Cheetah del shopping Torres del Sol. La jornada se inició con una clase, para continuar con una milonga a la que asistieron unas 150 personas.

Asimismo, como coordinador de danzas del área de Cultura de la municipalidad, Martínez organizó el pasado 5 de junio la primera noche de milonga en la Casa de la Cultura de Pilar, que por el éxito alcanzado se repetirá todos los primeros sábados de cada mes.

 

Baile ATP

Basta con hacer una rápida recorrida visual para comprobar lo que, más tarde, destacarán los amantes de la milonga: “no hay temas generacionales acá, el joven baila con el no tan joven, acá nadie sabe más que nadie. Siempre uno aprende, todo el tiempo, hasta de los principiantes se puede aprender”, afirmó Estela, de 47 años, antes de despedirse de sus compañeros y de poner el acento en que es un espacio para “crear nuevas relaciones, es el lugar ideal para conocer gente sana, buena, que viene a un espacio lúdico para recrearse”.

A Javier formar parte de la minoría masculina de la clase no lo incomoda. “En general le da vergüenza al hombre decir que va a tomar clases de baile, a mi no, me divierte mucho”, manifestó. Para el hombre de 54 años “cuando vos vas a cualquier lado siempre hay un dejo de violencia y en el tango no, la gente es muy tranqui. Casi no se toma alcohol, no hay nunca una pelea”.

Con 30 años menos, la visión de Juan es similar: “nunca tuve un prejuicio, los hombres venimos a divertirnos, a pasarla bien. Yo nunca había escuchado tango, empecé a escuchar cuando tomé la primera clase y me atrapó”.

De la misma generación, Julieta con 21 años, interrumpe su práctica debut para acotar que “es mi primera clase, me metí por mi vieja. Fui a milongas de San Isidro, de Martínez y me dieron ganas, toda danza tiene su encanto, trato de captar la música y sacar los pasos”. 

 

Los pioneros

Recuperando el espíritu de club de barrio, desde comienzos de este año la noche del domingo es para el club Atlético un buen momento para encender la milonga. La velada es organizada por el periodista local Oscar Mascareño al frente desde hace 18 años del programa radial La Mañana Tangos y cofundador además hace siete del Pilar Tango Club.

Abonando una entrada de 15 pesos, entre las 19 y las 20 los interesados acceden a una clase a cargo del profesor Juan Carlos Berretta, que deja inaugurada la pista de baile hasta pasada la medianoche.

“Tenemos un promedio de 70 a 100 personas por noche, de entre 25 y más de 80 años. La idea nuestra fue ofrecer un lugar con continuidad, que es lo que no había en Pilar”, indicó Mascareño.

Puesto a analizar el fenómeno local, el locutor –y también bailarín desde hace un año y medio- fue categórico: “sin dudas el origen de la movida y la principal razón fue la creación del Pilar Tango Club, antes los aficionados al tango no tenían un lugar de encuentro, al haber un espacio eso contagia las ganas a otra gente”.

Y agregó que, según sus cálculos, Pilar cuenta actualmente con “unas 70 parejas estables que bailan tango”.

En coincidencia, David Martínez le adjudicó el comienzo del boom a la mencionada institución, “que le dio un empujón fuerte al tango en Pilar”

Aunque también destacó que “desde hace un unos años ya con el campeonato mundial de tango empezó una movida impresionante en todo el país y en los últimos años llegó a Pilar”.

Por imitación o por generación espontánea, pero con el fenómeno instalado al fin, Pilar se pliega a la movida del 2x4.

 

 

Agenda milonguera

 

Martes

20 a 21.30. Pilar Point. Profesores David Martínez y Vanesa Robles.

 

Miércoles

19 a 21. Casa de la Cultura de Pilar. Profesor Juan Carlos Berretta.
19 a 20. Club Unión. Profesor Juan Anselmo.
20hs. Club Atlético Pilar. Profesores María Lemos y Roberto Contreras
21 a 22.30. Club Peñarol. Profesor Juan C. Berretta.

 

Jueves

21hs. Cheetah. Profesor David Martínez. Continúa con noche de milonga.

 

Sábados

Todos los primeros sábados de cada mes. Casa de la Cultura de Pilar. Profesor Juan Carlos Berreta.

 

Domingos

19 a 20. Club Atlético. Profesor Juan Carlos Berretta. Continúa con noche de milonga.

 

También se dictan clases de tango gratuitas en las Casas de la Cultura de las diferentes localidades.

 

 

 

David Martínez marca el paso en las clases gratuitas de Pilar Point.

 

 

Opinión
“Es volver a nuestros orígenes”

 

por Rael Da Rosa*

 

A mí me parece hasta natural todo esto que está sucediendo. El mundial de tango generó un movimiento en todo el país y también en el mundo. Con el Pilar Tango Club hemos hecho más de 20 bailes con orquestas, trajimos a los representantes vivos del tango más importantes, artistas de todo el mundo pasaron por Pilar.

Nosotros empezamos para que la gente se acordara que hay una música que es nuestra cultura, eso fue lo que nos llamó a juntarnos. Fue un granito de arena entre muchas otras cosas que pesaron para que la movida prendiera.

Me da mucha alegría lo que está sucediendo, que busquemos volver a los orígenes.

Veo a los jóvenes muy entusiasmados, cada vez es más grande la cantidad que se acerca. Los chicos ven que el tango tiene sus fundamentos, que no sólo es para los viejos y está muy bien que se acerquen, los grandes músicos empezaron desde chicos.

Es muy importante que los jóvenes estén prestando atención, el tango sirve para comunicar y para sociabilizar.

 

*Fundador y actual presidente del Pilar Tango Club.

 

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