Lanzan campaña para erradicar el trabajo infantil en el país

sábado, 12 de junio de 2010 · 00:00

 

El ministro Tomada presentará el plan “Tarjeta Roja al Trabajo Infantil”.

 

 

Buenos Aires (Télam).-Los niños que trabajan sufren un deterioro en su salud física y psicológica y en su formación educativa, ya que están en situación de desventaja respecto de otros compañeros, por lo que la campaña «Tarjeta Roja al Trabajo Infantil», que se lanza hoy, busca revertir esta práctica que en Argentina afecta a un 20% de los adolescentes.

La campaña, impulsada por UNICEF, OIT, PNUD y el Ministerio de Trabajo de la Nación, se inscribe dentro de la lucha por erradicar esta injusticia y en el marco de celebrarse hoy el Día Mundial Contra el Trabajo Infantil.

«El lugar de los chicos es la casa, la escuela, son los juegos. En este esquema deben crecer y se deben formar y nosotros como Estado y como sociedad debemos continuar generando las condiciones para que esto ocurra. No bajaremos los brazos», subrayó ayer el ministro de Trabajo, Carlos Tomada.

Tomada recordó que, tras la ley que estableció subir la edad mínima de quienes pueden trabajar, se fijó el pasado 25 de mayo «que ningún chico de menos de 16 años debe trabajar».

Sin embargo, alrededor de un 7% de los chicos entre 5 y 13 años de todo el país trabaja en distintas tareas equivalentes al trabajo adulto, cifra que se eleva al 20% en los adolescentes de entre 14 y 17.

En tanto, se duplican los niveles de alumnos repetidores entre los chicos trabajadores, según las últimas cifras oficiales, que datan de la Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes (EANNA), realizada por el Ministerio de Trabajo, el INDEC y el Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil  (IPEC), sobre el 50% de la población de entre 5 y 17 años.

 

Estudio

«El trabajo infantil compite con el cumplimiento de la  escolaridad mínima obligatoria, afecta negativamente el  rendimiento de niños y jóvenes en la escuela básica y media e impide una inserción posterior adecuada en el mercado laboral», destaca el estudio.

De esta forma, «el trabajo infantil obstaculiza la adquisición de los recursos educativos mínimos necesarios para que un hogar supere y se mantenga fuera de la pobreza».

Estas cifras, que hablan de una de las problemáticas más  complejas del país y del mundo actual, se vincula con la pobreza, el desempleo de los padres, la inestabilidad familiar, la falta de formación escolar de los padres, en un marco en el que contribuye la naturalización e invisibilidad de muchas de las tareas que realizan los niños, como el trabajo doméstico.

Según datos que se desprenden de la EANNA, en Argentina trabajan más de 450 mil niños, niñas y adolescentes menores de 17 años, en tanto en el mundo, de acuerdo al informe de 2010 de la OIT, la cifra crece hasta alcanzar los 215 millones de chicos, de los cuales 115 millones realiza trabajos peligrosos.

El trabajo de los niños y adolescentes es mayor en los ámbitos rurales, donde trabaja el 8% de 5 a 13 años y el 35,5% de los adolescentes, en tanto en las regiones urbanas lo hace el 6,4% de los más pequeños y el 19,1 de los adolescentes.

 

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