Un comedor comunitario que busca ayuda para seguir adelante

Funciona en Maquinista Savio, una de las zonas más pobres del distrito. Asiste a 250 personas y su continuidad está en riesgo por falta de recursos. Piden colaboración y reclaman que el Municipio les dé una respuesta.

10 de junio de 2010 - 00:00

 

Cambio. El comedor recibía ayuda de España. Pero la crisis europea redujo al mínimo las donaciones.

 

 

Desde el año 2005, la fundación Tumpambaé lleva adelante en Maquinista Savio un comedor comunitario al que asisten 250 chicos y adultos. A su vez, otras 240 personas se encuentran en lista de espera para poder recibir su almuerzo en el lugar. Sin embargo, el lugar corre el riesgo de dejar de funcionar debido a la falta de recursos y sus responsables, mientras esperan respuestas por parte del Municipio, apelan a la colaboración de la sociedad.

En la parroquia Inmaculada Concepción de Maquinista Savio, ubicada sobre la calle Beliera al 5000, funciona el centro comunitario de la fundación Tupambaé donde se brinda asistencia alimentaria, educativa y psicológica a chicos y adultos del barrio.

La institución responde a la asociación de fieles Comunión-Misión-Paz de la Iglesia Católica, originaria de España. 

La vicepresidenta de la Fundación, Ana María Rama de D’Ambrosio explicó a El Diario que “el objetivo de Tupambaé es el desarrollo integral de la persona”. Como parte de este propósito, la entidad dirige un comedor comunitario al que se acercan cada mediodía chicos, madres y adultos mayores.

Desde su creación hace cinco años hasta la actualidad, el lugar estuvo sostenido principalmente por los fondos girados desde España. Pero la crisis por la que está atravesando el país ibérico se tradujo en una reducción de las donaciones, situación que amenaza con poner en jaque al comedor.

“Tenemos que salir a pedir colaboraciones porque no nos alcanza”, manifestó Rama. El lugar cuenta con la ayuda de una institución ubicada en el Partido vecino de Escobar, que provee los alimentos secos y a su vez, reciben la asistencia de la fundación Banco de Alimentos. Sin embargo, esto no incluye la provisión de verduras y carne, principal preocupación de los responsables.

“Mensualmente tenemos un gasto de 5mil pesos en carne y 3 mil en verdura. De gas tenemos otros mil pesos”, puntualizó la vicepresidenta, y destacó que “los mismos vecinos del barrio se juntan y entre todos hace poco nos donaron 15 kilos de carne”.

 

Municipio

Ante la preocupante situación, a principios de este año la fundación Tupambaé se puso en contacto con la subsecretaría de Desarrollo Social, a fin de contar con ayuda por parte de la Comuna, a lo que se le sumó una carta dirigida al intendente Humberto Zúccaro.

“Le pedimos ayuda para la compra de alimentos, la exención de los impuestos y el sueldo de la Trabajadora Social”, recordó Rama, pedidos que hasta el momento no tuvieron una respuesta concreta.

“Nos pidieron los papeles que los tenemos todos al día, y esperamos que pronto haya respuesta”, señaló la mujer.

El centro comunitario Tupambaé brinda además apoyo escolar con merienda a chicos de la zona, guardería para pequeños no escolarizados, talleres de juego, de catequesis (es optativo), de arte, deportivos -en conjunto con la Fundación Desarrollo a través del Deporte-, a lo que se sumó un curso de inglés a cargo de un joven voluntario alemán.

Asimismo, la fundación ofrece además asesoría jurídica gratuita, gabinete psicopedagógico, psicológico, peluquería y servicio de ropería para grandes eventos, como bautismos y casamientos comunitarios.

A la hora de precisar las carencias más profundas de la zona, la mujer aseguró que “la principal necesidad es la alimentaria, también el estudio y la educación, en el apoyo escolar nos damos cuenta que tenemos que partir de cero, hay chicos de 5to. y 6to. grado que no saben leer ni escribir”.

En este sentido, se refirió a la gran deserción escolar y aseguró que “es algo que empezamos a ver desde el 2001 con el cartoneo, los padres se llevan a los chicos para que los ayuden y dejan el colegio”.

“La principal actividad de los adultos es el cartoneo, prácticamente nadie tiene trabajo formal, estamos en la tercera generación de familias que nunca tuvieron un trabajo fijo”, agregó, y sumó que “hay muchos indocumentados y eso los priva de acceder a los subsidios más elementales”.

Las dificultades en materia de salud también están presentes, dado que, como describió la mujer, “la única sala que hay en la zona es San Cayetano y no da abasto”.

La fundación fue creada en el 2001, aunque los primeros trabajos en la comunidad se remontan a mediados de la década del 90, con las primeras misiones de Comunión-Misión-Paz. La instalación definitiva en el barrio del Padre Justo en el año 1997 sentó las bases para el nacimiento de Tupambaé.

 

 

Cómo colaborar  

Las empresas y particulares que estén interesados en colaborar, pueden hacerlo a través de la donación de alimentos, de dinero o prestar su ayuda como voluntarios en las tareas que desarrolla Tupambaé.

Desde la fundación también solicitan la colaboración para alambrar un predio que les fuera donado recientemente, donde se desarrollarán actividades deportivas.

Tel: 03488 482 298. Ana María Rama de D’ Ambrosio: 011 15 6444 6533. Padre Justo Rodríguez Gallego: 011 15 5634 9166. www.tupambae.org / [email protected]

 

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