Con historia. Viernes Santo de 1922. La procesión marcha por la actual calle Hipólito Yrigoyen. (Fuente: “Mi Pilar de los “60”).
Con historia. Viernes Santo de 1922. La procesión marcha por la actual calle Hipólito Yrigoyen. (Fuente: “Mi Pilar de los “60”).
Esta tarde, cerca de la puesta del sol, en el centro de Pilar se llevará a cabo un rito que ya tiene casi un siglo de vida, repitiéndose cada Viernes Santo: la ceremonia del Cristo Yacente, momento fundamental de la Semana Santa que cada año reúne a una gran cantidad de personas.
La de hoy es una de las tres procesiones que se realizan desde la Parroquia Nuestra Señora del Pilar, junto a la procesión de las Fiestas Patronales y la celebración de Corpus Christi. “Estrictamente, en la ceremonia se reza el Vía Crucis, pero con las imágenes saliendo de la Parroquia Nuestra Señora del Pilar”, explicó a El Diario Alberto Marzano, experto en el tema.
“La particularidad –agregó- es que fundamentalmente la imagen del Cristo es una imagen en la que se pliegan los brazos, entonces por eso se lo puede sacar en andas para el Vía Crucis”.
Cambios
La procesión del Cristo Yacente se lleva a cabo en la localidad cabecera desde principios del siglo XX, en momentos en que la población y la fisonomía del distrito eran muy diferentes a las actuales.
“En un principio se hacía de día –comentó Marzano-, pero en 1957 se estableció una reforma litúrgica a nivel mundial, desde el Vaticano, en la que se cambiaron muchos de los horarios, para ajustarlos un poco a los horarios verdaderos de, por ejemplo, la última cena”.
El hombre indicó que dicha reforma “tuvo que ver también con el más fácil acceso a las ciudades, antes la gente venía del campo, por eso se hacía todo desde la mañana”.
En Pilar, eran épocas sin luz artificial, con calles enteramente de tierra y grandes distancias que cubrir a bordo de vehículos precarios.
Sin embargo, la tradición nunca se interrumpió y se mantiene hasta nuestros días.
“La ceremonia tiene mucha antigüedad –afirmó Marzano-, y normalmente junta mucha gente. Se hace rezando el Vía Crucis, recordando la pasión y muerte de Jesús”.
Esta tarde, a partir de las 19, la tradición saldrá a las calles una vez más.
Las actividades de hoy
A su vez, Alberto Marzano explicó que en el Viernes Santo “hay dos ceremonias: una es la de la liturgia oficial, lo que se llama la celebración de la pasión y muerte del Señor. No es una misa, y en ella se leen algunas lecturas del Antiguo Testamento que anuncian cuál sería la suerte del Hijo de Dios. Se lee una pasión dialogada, eso es cercano a las 15, el horario aproximado en que las escrituras dicen que murió Jesús”.
Dicha ceremonia incluye la adoración de la cruz, “donde a veces sólo se deja la cruz en exposición. A veces se hace procesionalmente, como sucede en Pilar, y termina con la comunión a los fieles, en el templo”.
Finalmente, cuando está por caer el sol, en la plaza 12 de Octubre se suele hacer la celebración del Vía Crucis con el Cristo Yacente.
