Tribuna del lector: Por el Día de la Memoria

por Pablo Foster*
martes, 23 de marzo de 2010 · 00:00

El 24 de marzo de 1976 fue el día en que, el Estado, las instituciones y las armas del pueblo argentino fueron  usurpadas y utilizadas contra él. Para generar inseguridad, robo, tortura, desaparición de personas, secuestros, tráfico de niños, terror, silencio. Y producir el más grande genocidio en la historia de nuestro país. Sin ningún exceso; sino planificado, organizado y diagramado. Para imponer a sangre y fuego un plan económico y un pensamiento hegemónico. Al servicio de los señores del poder económico mundial. Que llevó a nuestro país a la pobreza,  la injusticia y el desastre.

En este 24 de marzo del 2010, a 34 años de aquel otro,  conmemoramos, y saludamos la exitosa lucha de los sectores populares, de la mano de las inobjetables Madres de la Plaza, sobre los señores de la anti-memoria y el olvido. Cómplices ideológicos de los represores y torturadores genocidas, socios menores y ejecutores materiales de lo siniestro. Y repudiamos los hechos producidos durante el Proceso Militar que comenzó aquel  24 de marzo del 76.

Para que se mantengan vivos en la memoria de nuestro pueblo y en las nuevas generaciones, los hechos ocurridos. Porque; sin memoria, no hay justicia. Y sin justicia y condena, no hay solución al conflicto social e histórico.

Porque sin memoria y justicia, las posibilidades de que estos hechos se repitan son mayores. Y el engaño por parte de los fabricantes de historia, que los argentinos conocemos tan bien, tendría mejor terreno para desarrollarse.

Mantener vivo el recuerdo para que esto NUNCA MÁS suceda. Para que nunca más las instituciones de un pueblo, aquí o en cualquier parte de Latinoamérica, sean asaltadas y utilizadas en su contra. Para que nunca más un período de gobierno elegido por las mayorías sea interrumpido, salvo por la decisión de esas mismas mayorías. Es una obligación moral e irrenunciable de todo actor social o político que se preocupe honestamente por el futuro de nuestro pueblo y su país.

Los crímenes de lesa humanidad y el terrorismo de Estado no pueden ni deben prescribir. No sólo en el ámbito de la Justicia, tampoco en el de la educación, en el de la  historia y en la memoria popular.

Por eso, apoyamos y fomentamos toda actividad o acto, por pequeño que sea, que ayude a mantener viva la memoria, repudie estos hechos y los denuncie, y nos sumamos al reclamo por los desaparecidos aun en democracia.

Saludamos la inclaudicable acción de las Madres y las Abuelas de la Plaza; altísimo ejemplo de la importantísima  intervención de las mujeres en los grandes procesos históricos de lucha popular. También a las organizaciones de derechos humanos y a todos aquellos que formen parte de esta lucha por la verdad, la justicia y la memoria.

En honor a los miles de muertos, desaparecidos, torturados y exiliados de nuestro pueblo.

 

*Secretario de Organización Política, Partido Socialista por el Frente Progresista Pilarense.

 

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