Con la bocha. Favio Orsi gana de cabeza pero su remate se estrellará en el travesaño. Fue la más clara del Albinegro.
El cruce de Pilar FC ante Caza y Pesca resultó un verdadero choque de estilos. Una versión a escala local del duelo entre el Barcelona de Pep Guardiola y el Inter de José Mourinho, por la Champions del año pasado. Salvando las distancias - claro- la comparación es válida.
Ayer, por la primera final del Torneo 2010 de la Liga Escobarense, Pilar FC cayó 1-0 como local ante Caza y Pesca. El Albinegro dominó claramente la posesión de pelota y el ritmo del partido, pero su rival le cerró todos los caminos exhibiendo un esquema defensivo sin fisuras. Fiel a su estilo, el club de Don Torcuato respetó su ADN futbolístico y puso en práctica un planteo que para algunos puede considerarse mezquino, pero esta vez funcionó a la perfección: golpeó de contra y aguantó.
Pilar FC perdió su invicto ante el tricolor y deberá revertir la situación el próximo sábado, cuando disputen el partido de vuelta en la cancha de Don Torcuato.
El desarrollo
La intención de Pilar FC quedó clara desde el primer instante. El elenco local salió a controlar la posesión de pelota en la mitad de la cancha para manejar el trámite y buscar, con paciencia, el espacio indicado para atacar. El esquema de Caza y Pesca también se hizo evidente desde los segundos iniciales: dos líneas bien estrechas, una aguerrida marca personal de Fabián Rodríguez a José Vázquez y solo Gabriel Brito quedó desligado de las responsabilidades defensivas. Claudio Ballesteros, en posición de volante central junto a Favio Orsi, fue nuevamente el metrónomo del Albinegro.
El primer ataque profundo llegó recién a los 23’, con un remate de Matías Mereyro, que no trajo problemas para Carlos Luque.
Inmediatamente, Caza y Pesca le sacó el mayor provecho a su propuesta con un pelotazo larguísimo que sorprendió a la última línea del local. Gabriel Brito se filtró entre los centrales y marcó el 1-0 ante la salida de Nicolás Medina.
Decidido a empatar, Pilar FC aceleró el ritmo, consiguió un córner y Orsi estrelló un cabezazo en el travesaño. A partir de esa acción, el encuentro se tornó muy friccionado. En Pilar FC faltó la cuota de desequilibrio que pueden aportar Maximiliano Ibáñez, Mereyro o Ballesteros, que jugó muy lejos del arco rival. Un desborde de Matías Barzaghi por derecha funcionó como variante y el defensor fabricó una situación de riesgo, que derivó en un tiro libre, finalmente desperdiciado.
En el complemento, la pierna fuerte y las sobreactuaciones fueron los denominadores comunes. Una plancha de Brito a Orsi, a los 3 minutos, fue el detonante para que cada pelota dividida sea cuestión de vida o muerte.
Caza y Pesca profundizó su estrategia y Rodríguez (acumula 4 amarillas) salió reemplazado por Matías Toso, que heredó el trabajo de anular a Vázquez.
A los 6’, Ballesteros probó de afuera y Luque controló sin sobresaltos. Varios desbordes de Ibáñez por izquierda se diluyeron en múltiples saques de esquina, que en su mayoría fueron mal ejecutados o devueltos por los centrales del visitante. Sumado a ello, Luque descolgó todo lo que pasó por el área chica.
En las pocas pelotas aéreas que dominó Pilar FC llegaron las jugadas más polémicas de la tarde. A los 12’, un cabezazo de Ibáñez dio en la mano de Yoel Carmona y, a los 39’, un tiro de Bruno Bott impactó en el brazo de Damián Luna. En ambas, el árbitro Santiago Ascenzi consideró que no hubo intención, aunque todo Pilar reclamó penal.
En el final, los locales jugaron con un hombre más por la expulsión de Diego Paredes, pero aún así no construyeron jugadas de riesgo. En tanto, de contra, Caza y Pesca estuvo muy cerca de ampliar el marcador. Un remate en el palo de Jon Arazorena a los 41’, y un increíble error de Toso debajo del arco de Medina, mantuvieron con vida la ilusión de Pilar FC. De hecho, el árbitro finalizó el encuentro cuando Brito iniciaba un prometedor contraataque. El Albinegro perdió el invicto, pero el 1-0 asoma como un resultado posible de revertir en el reducto de Don Torcuato, una cancha donde siempre salió airoso.

