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AUDIENCIAS PÚBLICAS

Qué es la canasta básica energética que reemplazará a la segmentación de subsidios

El gobierno determinará un nuevo esquema de compensación tarifaria para gas y electricidad. Tomará en cuenta los ingresos familiares y el consumo por zonas geográficas.

29 de enero de 2024 - 18:28

El Gobierno nacional prepara una canasta básica energética con la que busca reemplazar el actual sistema de segmentación por ingresos que rige para determinar el sistema de subsidios a los consumos de gas y electricidad.

La nueva canasta estará diferenciada por zonas climáticas y tomará en cuenta los ingresos de todos los miembros del hogar. A partir de esos datos, se establecerá un nuevo esquema de subsidios que atienda situaciones vulnerabilidad del grupo conviviente.

El nuevo concepto que desarrolla la Secretaría de Energía, a cargo de Eduardo Rodríguez Chirillo, dejará atrás la segmentación de tarifas de los servicios públicos de energía eléctrica y gas natural por red, implementada en el último tramo de la administración anterior, a partir del decreto 322 de 2022.

De esta manera, la propuesta oficial prevé determinar los ingresos totales del grupo conviviente y un porcentaje de ese ingreso usualmente aplicado a pagar la factura de energía.

De esta manera, el subsidio que otorgará el Estado será el diferencial cuando el precio de la canasta básica energética supere un porcentaje determinado de los ingresos totales del grupo conviviente y no del titular del servicio como hasta hoy.

Hasta hoy, a criterio de la actual conducción energética, los usuarios de ingresos altos (N1), ingresos bajos (N2) e ingresos medios (N3) siguieron recibiendo subsidios generalizados porque los precios fijados en los mercados mayoristas no cubrían el total de costos.

La subsecretaria de Planeamiento Energético, Mariela Beljansky, sostuvo que “el nivel de subsidios es escandaloso” y que en los últimos años “fueron del 65% al 89%” del Precio Estacional de la Energía (PEST), uno de los principales componentes de la tarifa final del servicio.

Luego de dar repaso a una situación de “agotamiento de un modelo que llegó a su fin”, Beljansky advirtió que el Sistema Argentino de Interconexión (SADI) “está saturado y hoy no permite evacuar toda la energía adicional, actúa como un cuello de botella”, al no facilitar el transporte de nuevos emprendimientos de generación, en especial de energía eólica y solar.

Audiencias

Las empresas transportadoras de energía eléctrica solicitaron este lunes una readecuación de ingresos de hasta el 255,7%, con una incidencia en la tarifa final de no más del 3,8%, además de reclamar un actualización mensual y automática y que no se incurran en demoras en los pagos que les realiza la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa).

Los pedidos fueron formulados en el marco de la segunda audiencia pública convocada por el Ente Nacional Regulador de la Energía (ENRE), como paso previo a los ajustes tarifarios que tomará la Secretaría de Energía.

La audiencia tuvo lugar luego de la que se realizó el viernes pasado, en la que las distribuidoras metropolitanas Edenor y Edesur solicitaron incrementos que tendrían una incidencia promedio del 89% en el usuario final.

Si bien el sistema de transporte es el que menos incidencia tiene en la tarifa final (1,5% o menos del total, según estimaciones de las diferentes compañías), su rol es decisivo para conectar la oferta (generación) con la demanda, en un país en el que ambos extremos se encuentran a distancias considerables.

8 Empresas expusieron en la audiencia. Todas coincidieron en resaltar el retraso en la evolución de la remuneración de sus ingresos, que en los últimos cuatro años fue en promedio la mitad de la inflación y que derivó en la obsolescencia de las instalaciones y los recortes en una serie de inversiones.

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