Con el rebote de la actividad económica lejos de verse en la realidad cotidiana, las noticias que llegan desde el mundo empresario siguen hablando de achique y freno.
La actividad no repunta y una fábrica vuelve a suspender a todo el personal
Es Fara, que produce insumos para la construcción. Licenciará a unos 60 trabajadores en agosto. Ya había estado parada durante una semana en junio.
La fábrica de ladrillos refractarios Fara, que ya había paralizado la producción durante una semana en junio, está buscando llegar ahora a un acuerdo para suspender a todo su personal durante el próximo mes de agosto completo.
El escenario es no se modificó desde el mes pasado: la caída de las ventas, que supera el 80% en los últimos meses, no tiene miras de repuntar.
Según pudo saber El Diario, la medida afectará a 54 obreros del área de producción de la firma, que en total emplea a 60 personas en su planta de Honorio Pueyrredon 1.107, ex ruta 25.
Fuentes de la empresa detallaron que, en principio, la medida durará un mes. Durante ese lapso, los trabajadores percibirán el 75% del salario, descontando el presentismo y la mitad del plus por refrigerio.
Mientras dure la medida, quedarán solo seis trabajadores en área de expedición, por si acaso se produce alguna venta. Pero el horno tubo que se usa para la producción de ladrillos se apagará cuando se efectivicen las suspensiones.
Acuerdo
La empresa tenía intenciones de efectivizar las suspensiones durante el mes de junio. Pero directivos de la firma contaron que en ese momento el acuerdo para suspender a los trabajadores no fue homologado por el Ministerio de Trabajo.
La decisión, entonces, fue suspender de todos modos a la totalidad del personal, pero solamente por una semana pero sin reconocer salario por el tiempo muerto.
El efecto en el bolsillo de los trabajadores fue similar al que tendrán el mes que viene: una quita salarial superior al 25% nominal del sueldo neto.
Nadie en la empresa ni en el sindicato puede aventurar qué pasará en un mes, cuando venza el acuerdo.
En cascada
El caso Fara se suma a una catarata de suspensiones y despidos que comenzó en el último mes y medio y que no tiene miras de recuperarse.
Uno de los primeros en anunciarse fue el de FV, la fábrica de grifería más grande del país, que suspendió a 600 empleados de su fábrica de Villa Rosa, en un contexto en que la producción industrial y de insumos de la construcción registran caídas muy marcadas por la recesión. El esquema contempla 26 días de suspensión en total hasta fines de julio. Aún no se dio a conocer qué pasará en agosto.
En el mismo corredor de la ruta 25, la fábrica de sanitarios Ferrum informó que “la producción en su planta industrial ubicada en Villa Rosa, partido de Pilar, se detendrá desde el 1º hasta el 31 de julio inclusive”.
El laboratorio medicinal Sidus, ubicado en el Parque Industrial de Pilar suspendió a la totalidad de los 170 trabajadores de su planta.
Akapol, fabricante de pegamentos de marcas líderes, que paralizó las tareas y suspendió a sus 150 empleados en Zelaya.
A la vez, la empresa Whirlpool, que produce lavarropas para el mercado argentino y regional, cerró un turno y despidió a 60 trabajadores ante el derrumbe de las ventas.
El panorama no parece alentador. Un reciente informe elaborado por el Departamento de Estudios Económicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) dio cuenta de la fuerte caída que tuvo la producción metalúrgica en la Argentina, que durante el mes de junio tuvo un desplome en su producción del 17,3% interanual y respecto a mayo de este año, la disminución de la actividad ha sido de 1,9%.
Durante el primer semestre del 2024 la producción disminuyó -16,7% contra el primer semestre del 2023. Si la comparación es a diciembre del año pasado, la disminución es del 11,2%.